Terapia para el dolor que le encantará 

Procure la hormona del bienestar para contrarrestar el dolor

 

Llamada con frecuencia la hormona de la felicidad, la oxitocina es conocida por su papel en las relaciones y la reproducción. Nuestros cerebros producen naturalmente esta hormona cuando abrazamos a un ser querido, cargamos a un bebé o disfrutamos de la intimidad con nuestra pareja. Bien, las investigaciones recientes sugieren que esta hormona podría también servir contra el dolor ¡no en balde le dicen la hormona del amor! Pruebe estas tres ideas, avaladas por la ciencia, para fomentar el aumento de oxitocinas en el cuerpo.

 

Amor canino. Investigadores japoneses hallaron que quienes contemplaban a su perro mostraban niveles más altos de oxitocinas que aquellos que apenas los veían o no los miraban directamente. (Los canes también inducen esta hormona al mirar a sus dueños a los ojos).

 

Música reconfortante. Un estudio de 40 individuos a quienes se les sometió a cirugía a corazón abierto encontró que los nveles de oxitocinas aumentaban significativamente cuando los pacientes escuchaban melodías suaves y relajantes que incluía sonidos de la naturaleza mientras descansaban en cama.

 

Masajes terapéuticos. Otro estudio realizado en 95 voluntarios que recibieron un masaje de 15 minutos resultó en incrementos en la concentración de oxitocitocina en comparación con los voluntarios que descansaron prescindiendo del masaje.