Los peligros de mezclar medicamentos

Un cuerpo, múltiples fármacos: desastre en potencia

 

 

La paciente con artritis, Edith, de San Leandro, California, es extremadamente cuidadosa con sus medicinas, y con razón. Hace casi tres años, su hija Megan, de 39 años murió inesperadamente mientras la visitaba. Megan presentó por años dolores de espalda y periodos de depresión. Aunque sus padecimientos no eran mortales, la combinación de sus medicamentos aparentemente sí lo fue. Su madre recuerda que tomaba antidepresivos para la depresión y analgésicos para el dolor de espalda. “Su fallecimiento se debió principalmente a una sobredosis de medicamentos”, señala.

 
Edith y el hijo adolescente de Megan, Mike, continúan de luto. Edith está decidida a pasar la voz: mezclar fármacos puede ser mortal, especialmente para quienes tienen artritis o los adultos mayores que a menudo tienen más de una enfermedad que requiere medicamentos.
 
Medicinas múltiples = mayores riesgos.
El Dr. Oscar Gluck, de la Universidad de Arizona y director del Centro de Reumatología en Phoenix, dice que la mayoría de sus pacientes tienen varias enfermedades. Además de los padecimientos reumáticos, los trastornos más comunes que presentan sus pacientes son diabetes, hipertensión o enfermedades cardiovasculares. Aunque a cualquier edad se pueden tener múltiples problemas de salud, el mayor riesgo es entre los que tienen 50 o más años. Al envejecer, aumenta la susceptibilidad a desarrollar otros problemas de salud, y con ello la de mezclar medicamentos.
 
Un estudio reciente en EE.UU. mostró que más del 90% de los adultos a partir de los 65 años usan al menos un medicamento a la semana. Más del 40% usan 5 o más medicamentos, y el 10% usa 12 o más.
El Dr. Miller, especialista en farmacoterapia en el Hospital para Veteranos en Fargo, North Dakota, afirma que no es raro ver a los pacientes de artritis tomar una docena de medicamentos, de los cuales es fácil hallar tres o cuatro que potencialmente pueden interactuar.
 
Obviamente, mientras más fármacos se tomen, más posibilidades habrá de que dos interactúen. Pero aun siendo joven, relativamente sano y tomando medicamentos con poca frecuencia para otros problemas como catarros, cefaleas o infecciones, podría tener el riesgo de reacciones medicamentosas, si el paciente o el doctor no tienen cuidado.
 
Las acciones de las interacciones
Pueden ocurrir interacciones adversas (llamadas medicamentosas) no sólo por tomar más de un fármaco y no necesariamente por tomarlos al mismo tiempo, sino cuando lo hace junto con el consumo de suplementos
o alcohol. El Dr. Miller dice que la hierba de San Juan, es un ejemplo muy común. A más combinaciones de fármacos y suplementos, mayores los riesgos. No todas las interacciones son tan claras o sus consecuencias potenciales letales. No obstante, si quiere obtener el máximo beneficio de sus medicamentos con el menor riesgo posible, observe todas las interacciones.
 
Tomar dos o más fármacos puede resultar en interacciones medicamentosas que inhiben el efecto de uno de ellos, o sea que se vuelve obsoleto y no surte el efecto deseado, o puede dejar en su cuerpo demasiado medicamento y producir una sobredosis. Por ejemplo, si toma alopurinol (Lopurin o Zyloprim) para la gota y añade el agente inmunosupresor azatioprina (Imuran) que es un fármaco para tartar la artritis reumatoide severa, este último puede inhibir todavía más su sistema inmunológico, exponiéndolo a una infección. También, la aspirina y el anticoagulante warfarina (Coumadin) reducen la capacidad de coagulación de la sangre, así que si toma warfarina para el corazón y aspirina para el dolor de la artritis, estará involuntariamente arriesgándose a un sangrado que le podría costar la vida.

Reduzca su riesgo
La FDA ha propuesto una ley para reducir las interacciones medicamentosas que requiere de códigos de barras en los envases de los medicamentos, al menos en los hospitales. Estos códigos contendrían un sistema que incluye información como el nombre del fármaco, su dosis, forma y potencia. Los lectores de códigos de los hospitales garantizarían que los pacientes obtengan el medicamento que necesitan y podría buscar las posibles interacciones medicamentosas entre los medicamentos prescritos.
 
Aunque es una buena idea, la única manera de eliminar por completo el riesgo de combinar medicamentos sería prescindir totalmente de los mismos, lo cual no es viable si los necesita para vivir y funcionar. Pero existen formas en que usted y su doctor pueden reducir los riesgos.
 
Lo que el doctor puede hacer
 
Elimine lo innecesario. ¿Sigue tomando el fármaco que le recetó el doctor hace cinco años? ¿Se le olvidó para qué servía? Quizá ya no lo necesite o haya nuevas y mejores alternativas. Es común, especialmente en los pacientes de la tercera edad, seguir tomando medicinas obsoletas o innecesarias. Algunos pacientes mayores acumulan medicamentos de décadas pasadas.

Ajuste el horario. Ciertos medicamentos interfieren con otros al prevenir que el intestino los absorba. Por ejemplo, los antiácidos pueden obstruir la absorción de la tetraciclina y otros antibióticos. En esos casos, ajuste el horario, tómese uno de 1 a 2 horas después que el otro.
Con ello aliviará el problema.  

Modifique la dosis, el fármaco.  
A veces dos medicamentos interactúan a modo de aumentar o disminuír su eficacia. El Dr. Gluck señala “Por ejemplo, los AINE, pueden abatir los efectos de los medicamentos empleados para la presión, con lo cual se puede requerir de incrementos en la dosis de estos últimos”. Si un fármaco aumenta el efecto de otro, ayudaría bajar la dosis de aquel. En otros casos, su doctor podría cambiarle el medicamento por otro que le brinde los beneficios del medicamento original pero sin riesgo de interacciones.

Esté atento. En algunas ocasiones precisará de todos sus medicamentos, aun cuando exista la posibilidad de interacciones. Cuando esto ocurra su doctor deberá vigilarle cuidadosamente, por lo regular mediante análisis sanguíneos frecuentes. A menos que se detecte algún problema, el riesgo de suspender su medicamento, o de modificar la dosis pudiera ser peor que el riesgo de interacciones.

Añada otro medicamento. Aunque esto es generalmente el último recurso, los doctores a veces tienen que prescribir un tercer fármaco para ayudar a disminuir los problemas de las interacciones entre los otros dos. Por ejemplo, si requiere tanto de AINE como de corticosteroides, tomarlos juntos produce dolor estomacal o aumenta el riesgo de úlceras en el estómago, así que su doctor le puede recetar un tercer medicamento llamado cimetidina (Tagamet), omeprazol (Prilosec) o lansoprazol (Prevacid) para aliviar el malestar estomacal y bajar el riesgo de úlceras.
 
Solo su doctor puede hacer estas modificaciones, pero hay varias cosas que usted puede hacer por sí solo para disminuir el riesgo de interacciones pelilgrosas.
 
Lo que ustd puede hacer
 

Vaya a la misma farmacia.Elija una farmacia donde le expidan sus medicamentos y adhiérase a ella. La mayoría de las farmacias tienen programas por computadora que alertan al farmacéutico si otra receta expedida en esa misma farmacia presenta riesgos de reaccionar con otra prescripción nueva.

Embólselo.  Una vez al año llene una bolsa con todos los medicamentos y suplementos que está tomando y deje que el farmacéutico los revise. Esta bolsa deberá contener la información (nombres y dosis) que el farmacéutico necesita para determinar si hay posibilidad de interacciones medicamentosas.

Tenga un doctor que coordine su atención médica. A veces los individuos acaban tomando medicamentos innecesarios o combinaciones de medicamentos potencialmente peligrosas porque doctores simultáneamente prescriben sin estar enterados de lo que otros doctores recetan. Si tiene un doctor (generalmente un internista o médico familiar) que coordina su atención médica y está al tanto de todos los fármacos que toma, entonces le podrá avisar en caso de posibles interacciones.

Hable. Cada vez que un doctor le dé una nueva receta, recuérdele de los suplementos o medicamentos (de prescripción o no) que ya esté tomando. El Dr. Gluck comenta que él consulta el Diccionario de Especialidades Farmacéuticas (Physicians' Desk Reference, Thompson 2003) para revisar las posibles interacciones medicamentosas cada vez que receta un medicamento Nuevo.

Esté alerta de las interacciones potenciales. Si dos medicamentos que está tomando tienen el potencial de interactuar, pregunte a su doctor qué síntomas podrían ocurrir. Tenga en cuenta que las interacciones no son siempre inmediatas, ni evidentes. Pero saber en qué fijarse le ayudará a recibir la atención médica (incluyendo cambio de fármaco o de dosis) requiere.