Consultas con el doctor de su hijo 

 

Antes de una consulta, anote los síntomas de su hijo junto con sus observaciones. Haga una lista de sus propias preguntas y preocupaciones. Lleve papel y lápiz a las citas para que escriba lo que diga el médico y lo revise más tarde. O mejor aún, lleve una grabadora consigo o vaya con alguien que tome notas por usted.

Cerciórese de comprender qué tipo de artritis que tiene su hijo, así como las pruebas que se requieren y las opciones de tratamiento. Aquí hay algunas cuestiones qué considerar:

  • ¿Cómo se diagnostica?
  • ¿Existen otros nombres para la condición del niño?
  • ¿Cómo afectará esto el cuerpo de mi hijo?
  • ¿Qué tratamiento recomienda y por qué?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento?
  • ¿Qué alternativas hay?

No tema pedir una segunda opinión. El doctor de su hijo probablemente podrá recomendarle a alguien calificado, si así lo solicita.

Es importante mantener una comunicación abierta durante las consultas. Al ir el doctor conociendo y comprendiendo a su hijo, pídale que le guíe. Hablen de cómo ayudar a que su hijo se sienta “en control” cuando hay tanto fuera de el. Solicite las clarificaciones pertinentes y no titubee en preguntar cuantas veces sea necesario. Recuerde, no hay preguntas tontas.

No trate de saberlo todo de una vez. Las enfermedades evolucionan y asimismo la comprensión del médico respecto a la enfermedad y a su hijo.

Si desea investigar el diagnóstico de su niño por cuenta propia, dígale al doctor que le recomiende sitios en la red que sean confiables, como la American Academy of Pediatrics. De lo contrario, no crea todo lo que lea en el Internet o en los periódicos.

Finalmente, como padre, usted conoce a su hijo mejor que nadie. A menudo puede leer la cara o el lenguaje corporal de su niño y anticipar sus emociones y respuestas. Comparta esta información con el doctor, y si algo no parece estar bien, exprese sus dudas.