Formas sorprendentes de ahorrar dinero en medicinas

 

Si está intentando reducir los costos por concepto de salud ahorrando dinero en medicinas de receta o de estantería libre, quizá ya esté familiarizado con medidas tales como solicitar fármacos genéricos en vez de los de marca, comparar precios en varias farmacias y partir las tabletas de mayor dosis cuando sea prudente hacerlo.

Pero el Dr. Jardini, del Hospital Twin Cities de California, y autor del libro “How to Save on Prescription Drugs” (Ten Speed Press, 2008), ha vislumbrado algunas ideas más creativas para dejarle más dinero en su bolsillo cada mes. Entre éstas se encuentran:

Ignore la fecha impresa en el paquete

La fecha de la botella que viene de la farmacia donde le surtieron el medicamento (Nota: en EEUU. no le venden a uno la medicina en la cajita con la que el fabricante empacó su producto, sino en botellitas etiquetadas por el farmacéutico con la cantidad exacta de pastillas que el doctor le recetó y los datos del paciente), contrario a la creencia popular, no es la fecha de expiración. Es la “fecha de utilización posterior”, ya sea un año después de que se expidió la receta o un año luego de la fecha de vencimiento de la presentación original del fabricante, la que se cumpla primero. Y según el Dr. Jardini, la fecha es bastante arbitraria. Cita además un estudio de la FDA en colaboración con el Departamento de Defensa que probó unos mil lotes de 100 medicamentos de prescripción distintos, almacenados en instalaciones militares, en que se descubrió que el 84% aún eran estables y potentes casi cinco años posteriores a su fecha de vencimiento. Guardar las medicinas en sitios frescos, secos y alejados de la luz del sol puede extender su potencia. Las excepciones, comenta, son los fármacos líquidos, que no son tan estables y las gotas para los ojos, que pueden contaminarse con bacterias. En estos casos, no es bueno emplearlos pasada la fecha del empaque.

Evite contrarrestar los efectos adversos de un fármaco con otro

Aunque a veces se recomienda contrarrestar el efecto secundario de un medicamento con otro, es mejor y menos caro, por ejemplo, que un doctor que le prescribe potasio a un paciente bajo régimen de diuréticos cambie el fármaco original en lugar de combatir una cascada de síntomas con otros remedios. Otro caso es el de los bloqueadores beta y los anticonceptivos orales que pueden causar depresión. Resulta más económico y seguro cambiar el fármaco que agregar un antidepresivo a su tratamiento.

Loa inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA, o ACE en inglés), generan a veces una tos crónica que se podría confundir y tratar como si fuera asma o reflujo gastroesofágico (o de ácido). Los medicamentos de la clase estatinas pueden causar disfunción eréctil (impotencia sexual). Si presenta un síntoma que inició luego de comenzar a tomar un medicamento nuevo indague con su doctor si podría ser un efecto colateral que pudiera desaparecer cambiando el medicamento.

Cambie su estilo de vida


En ocasiones, la forma más segura, efectiva y menos costos de tratar una enfermedad es siendo disciplinado con la dieta y el ejercicio. Los estudios clínicos han demostrado que los cambios de estilo de vida fueron tan o más efectivos que los fármacos para la prevención de la diabetes tipo 2, bajando incluso la hipertensión y el colesterol. Respecto a la artritis, el ejercicio demuestra que puede reducir o eliminar la necesidad de tomar analgésicos. Donald Miller, presidente del departamento de farmacia de la Universidad de Dakota del Norte en Fargo, y miembro del Comité Consultivo Médico de la revista Arthritis Today añade las siguientes sugerencias:

En ocasiones, surtir la receta puede ser más barato

Pudiera ocurrírsele el optar por una medicina de estantería abierta en lugar de una recetada, pero Miller dice que en ciertos casos, como el del ibuprofeno (Advil, Motrin) y el omeprazol (Prilosec), obtener una prescripción para el medicamento genérico puede resultar más económico que cogerlo del estante. Por eso los seguros médicos requieren de copagos bajos para los medicamentos de receta, pero no brindan ninguna ayuda con los de estantería abierta. Aún cuando no tenga seguro médico, al menos dos cadenas, Target y Wal-Mart ofrecen la provisión de 30 días de una variedad de genéricos por sólo $4 y la de 90 días por $10. Miller advierte que esto depende del fármaco y el seguro médico en cuestión, pero sin duda vale la pena preguntarle al farmacéutico.