Cuándo considerar una mudanza

 

Si le preocupa la situación actual de vivienda de su progenitor, es crucial entablar una conversación abierta y honesta con éste y otros miembros de la familia para tomar decisiones viables que todos (o casi todos) apoyen. Hay muchas opciones que explorar, y se requiere de una planificación cuidadosa y prudente para desarrollar una estrategia de cuidados para sus padres.

La dinámica familiar
Las familias son complejas. Los sentimientos positivos y negativos hacia sus padres y otros familiares pueden regresar del pasado para nublar su capacidad de decisión. Conflictos sin resolver, sentimientos de culpabilidad u obligaciones incumplidas, pueden presionarle a aceptar más responsabilidades de las que realísticamente de las que puede acoger. Para estimular la objetividad y facilitar la vía a una toma de decisiones coherentes: 

  • Resuelva las desavenencias pasadas entre usted y su progenitor
  • Sea minucioso y abierto a la hora de considerar cómo afectará la mudanza de sus padres a todos: hijos, hermanos, consortes, padres y a usted.
  • Hable directamente con sus hermanos para determinar cuánto acepta involucrarse cada uno. Llegue a un acuerdo respecto a qué tipo y cuánta ayuda pueden brindar. 

¿Qué nivel de asistencia se requiere?

  • Determine qué actividades cotidianas (comer, bañarse/ducharse, aseo personal) puede efectuar su progenitor de manera independiente
  • Establezca si se siente apto para proveer servicios de aseo personal (que pudieran incluir cambiar un pañal adulto o dar un baño)
  • Evalúe sus propias capacidades físicas y de salud antes de decidir si usted es la persona indicada para proporcionar los cuidados a su progenitor
  • ¿Qué tipo de atención médica se necesita? ¿Hay suficientes doctores y servicios disponibles en su comunidad?
  • Tome en cuenta que las condiciones médicas y cognoscitivas de sus padres cambiarán con el tiempo
  • Explore qué recursos existen, como servicios de compañía, atención especializada en casa o centros de cuidado diurno para ancianos.
  • Indague en relación a cuidados a largo plazo como una posibilidad a futuro


Opciones de vivienda
Al principio se podría inclinar por mudar a su padre con usted; pero tal vez le convendría averiguar otras opciones de vivienda, dependiendo de la disponibilidad local y de las necesidades y economía de sus padres.

En caso de que usted y sus hermanos no residan en la misma ciudad (ustedes o su progenitor), lo primero a determinar es el lugar. Lo ideal sería mantener a sus padres en su comunidad actual, donde se encuentra su doctor, su farmacia, los establecimientos que frecuenta y sus amistades, pero esto no siempre es posible. No obstante, es fundamental que usted o sus hermanos vivan lo más cerca posible, o con ellos, y esto se debe coordinar.

Establecer el lugar a menudo provoca conflictos familiares porque aquellos que viven cerca del padre naturalmente cargarán con el mayor peso de su cuidado, mientras que quienes vivan lejos se sentirán frustrados de no tener más oportunidades de participar. Un diálogo abierto que conduzca a un acuerdo para compartir las responsabilidades locales y a distancia es primordial.

Además de identificar quién será el encargado principal, la ubicación geográfica reduce las opciones pues cada comunidad ofrece distintas posibilidades. Si sus padres requieren condiciones de vivienda especiales, la viabilidad de las mismas pudiera dictar dónde deberán establecerse.

Antes de tomar una decisión, considere las siguientes alternativas:


Vivir con alguien: la casa de sus padres pudiese ser adecuada y segura con algunas modificaciones menores y añadiendo un familiar, amigo o compañero con quien vivir que vigile diariamente las cosas y ayude con el transporte. Algunas agencias locales pueden hallar individuos interesados y calificados y concertar situaciones de vivienda compartida cuando no hay o no se pueden conseguir amigos o parientes.


Comunidades para jubilados o pensionados: su progenitor podría conservar su independencia si viviera lo suficientemente cerca de un familiar que lo vigile y apoye regularmente. Si se requiere de un contacto más frecuente, una comunidad independiente con unidades para jubilados o pensionados que ofrezcan alimentos grupales y actividades sociales podría ser la respuesta.


Vivienda en una residencia asistida: si su progenitor posee cierta independencia pero necesita de supervisión diaria y ayuda con sus tareas cotidianas y de cuidado personal, esta clase de vivienda provee cuartos o apartamentos, actividades sociales, preparación de alimentos y personal que auxilia en el baño, aseo personal o comer. El costo mensual en estas residencias lo determina la cantidad de servicios que su padre requiera.
El directorio de vivienda asistida ayuda a identificar las características más importantes y a encontrar las instalaciones adecuadas en su área.


Residencias de ancianos (asilos): son un pequeño grupo de hogares que ofrecen alimentos, cuidados personales y supervisión continua, pero sin servicio de enfermería. También proveen actividades sociales y recreativas.
Unidad de atención intermedia: brinda cuidado personal constante junto con atención geriátrica durante ciertas horas del día. Algunas comunidades se llaman de “atención continua” porque ofrecen diversos niveles de atención, desde para quienes pueden vivir independientemente hasta los que requieren servicios de enfermería avanzada; el nivel de asistencia puede ascender posteriormente.


Instalaciones de enfermería especializada: prometen la atención médica y personal más alta posible, 24 horas al día. Incluye monitoreo de respiradores, alimentación intravenosa, toma de la presión sanguínea y administración de inyecciones. Los individuos que moran en estas instalaciones no podrían vivir en el entorno de un hogar y necesitan ayuda para casi todo su cuidado personal.



Opciones financieras 

Recuerde que el Medicare no cubre los gastos básicos ni habitacionales; y que las alternativas de vivienda puede resultar muy caras. Deben dialogar abiertamente usted, sus padres y sus hermanos sobre cómo cubrir estos costes antes de que sobrevenga una crisis financiera.

Pudiera ser necesario que en un momento dado usted se involucre o incluso asuma las finanzas personales de su progenitor, como pagar facturas, revisar las cuentas y administrar las inversiones. Pueden surgir dificultades si sus padres o hermanos cuestionan cómo administra el dinero del padre. Para prevenir problemas económicos y aliviar conflictos potenciales: 

  • Pónganse de acuerdo en el monto (de haberlo), de lo que su progenitor sufragará de sus gastos básicos y pagos en efectivo. Esto incluye renta, alimento, vestido, productos de uso personal, entretenimiento y copagos.
  • Hable honestamente de las disposiciones económicas con sus hermanos. Manténgalos al tanto de los gastos y del estado de las cuentas del padre.
  • Si usted y sus hermanos tienen que contribuir económicamente para cubrir las necesidades de sus padres, sería aconsejable establecer un acuerdo desde el principio sobre los particulares (quién, cómo, cuándo, dónde, cuánto).
  • Considere la opción de pagos automáticos de utilidades o facturas regulares.
  • Indague cuáles son los servicios a precio bajo que ayudan con el papeleo del Medicare para los adultos mayores.
  • Verifique qué asistencia financiera existe para sus padres. Inicie su búsqueda en nuestra sección Asuntos financieros


Viviendo juntos


Para evitar sorpresas desagradables y agravios futuros, hable abiertamente de los múltiples aspectos que vivir juntos le afectará a usted y a su familia.

  • Los papeles se voltearán. Usted será el guardián y quien tomará las decisiones en lugar de sus padres. Su cónyuge e hijos deberán aceptar más responsabilidades y menos libertad en casa. ¿Están dispuestos todos a adaptarse?
  • Su progenitor podría resentir su pérdida de control e independencia. Sea comprensivo ante los sentimientos de sus padres y en la medida de lo posible, permita algo de negociación y toma de decisiones conjunta.
  • Empacar y mudarse de casa implica un enorme trabajo para cualquiera, pero para las personas de la tercera edad con décadas de recuerdos y pertenencias en el hogar, mudarse puede representar un cambio emocional doloroso. Simboliza el fin de un periodo importante en su vida: una pérdida que lamentar como cualquier otra. Mientras ayude a su padre a empacar, dialogue sobre los aspectos difíciles, reconociendo la pérdida por la que pasa. Permítale recordar los viejos tiempos. Su paciencia y comprensión facilitarán la transición; empero, en algunos casos sería recomendable la ayuda de un consejero.
  • Al presentarse más obligaciones financieras y trabajo en casa, todos deberán ayudar. Su cónyuge e hijos quizá tengan que hacer ciertos sacrificios personales debido a un presupuesto más apretado, además de aceptar más responsabilidades de cuidados y domésticas. Considere la disposición de su pareja e hijos para hacer sacrificios de tiempo, dinero y esfuerzo. Con la colaboración de su progenitor, determine qué puede esperar de éste en cuanto a labores domésticas o contribución económica.
  • Piense en la participación continua en actividades sociales tales como visitar amigos y asistir al templo (o donde profese su fe). ¿Cómo se realizará el transporte hacia estos sitios? ¿Conservará su padre su identidad social o se integrará de lleno a las actividades de su familia?
  • ¿Son compatibles los hábitos como fumar o no, o de beber o no?
  • ¿Podrá tolerar su progenitor el ruido del hogar y los niveles de actividad?
  • Comente qué tipo de alimentos ingiere la familia y a qué horas lo hacen. ¿Les gusta la comida similar, o su padre requiere de una dieta especial?
  • Consume muchísimo tiempo administrar las necesidades médicas y emocionales de otro. ¿Podrá usted ajustar su horario de trabajo? Considere el tiempo que le quedará para dedicarse a sus intereses o pasatiempos propios.
  • La casa debe ser lo suficientemente amplia para cumplir con las necesidades de toda la familia. ¿Tiene espacio en ella para permitirle a cada persona su privacidad? Si un niño tiene que renunciar a su espacio, ¿producirá resentimiento contra usted o el abuelo/a, o le ayudará a formar su carácter?

    Nota final

    Las disposiciones de vivienda de sus padres durante sus últimos días deben analizarse cuidadosa y completamente para llegar a la mejor conclusión para todos los involucrados. Tome en cuenta que ganancias maravillosas acompañarán también las dificultades del cuidado personal de sus padres durante esta época:

    Primero, darle apoyo y atención a sus padres puede resultar en una de las experiencias más satisfactorias de su vida: la oportunidad de reciprocidad de lo que alguna vez sus padres hicieron por usted.

    Segundo, sus padres sienten alegría al hacer contribuciones invaluables a su familia como compartir su pasado y volverse parte integral de ella.

    Los nietos tendrán la oportunidad de cosechar algo de la sabiduría de una generación que pronto se marchará, y de asir una parte importante de la historia familiar narrada directamente.

    Por último, si tiene hijos, percátese de que ellos le observan y aprenden de su ejemplo. Silenciosamente toman nota. Así como vean que usted trata a sus padres, seguramente así (aunque hay excepciones) le tratarán a usted cuando le llegue su hora.