Vigilancia en el hogar

 

La cantidad de tiempo que se pasa inmóvil después de una caída afecta tremendamente el proceso de rehabilitación y recuperación de la persona. De las caídas que no resultan en lesión, un 90% aún tienen un impacto desfavorable en la salud o bienestar, y una caída que resulta en un perjuicio puede significar el inicio de una situación adversa irreversible.

Aunque pueda ser imposible prevenir cada caída, lo que se puede intentar es ser avisado tan pronto como ésta suceda y por ende, reducir en gran medida el tiempo que el individuo permanezca tirado o en el piso.

Como el baño es un sitio de alto riesgo para caerse, es lógico pensar en instalar ahí un teléfono fácil de usar (con botones grandes y marcado automático). Sin embargo, el aparato debe poderse alcanzar desde el suelo cerca de donde la caída tenga mayor probabilidad de ocurrir, como puede ser un entrepaño bajo o un banco cerca de la ducha para que la víctima lo pueda jalar por el cordón.

Sistema de respuesta de emergencia personal
Un aparato electrónico conocido como PERS ofrece una solución más confiable. El PERS generalmente se lleva en el cuerpo como un dije electrónico, ya sea alrededor del cuello o en la muñeca. En cualquier tipo de situación de emergencia donde la víctima esté consciente (una caída, ataque cardiaco, o miedo de peligro) puede apretar el artefacto que automáticamente marcará al departamento de emergencia predeterminado (policía, bomberos o familiar o vecino).

Algunos de los fabricantes de estos aparatos cuentan con artefactos pequeños que se llevan alrededor del torso para detectar el impacto físico de la caída para casos en que la víctima pierda el conocimiento. Las señales aceleradas que genera el cuerpo durante la caída se envían a la unidad base en casa, misma que llama al centro de atención, cuya tarea es llamar a su vez a alguien de la lista de contactos. Si no se puede comunicar con ninguno de los contactos, automáticamente se despachan los servicios de emergencia.

Sensores inalámbricos
Los sensores de seguridad inalámbricos pueden brindar tranquilidad adicional. Los sensores de puertas diminutos, los sensores de movimiento, y los sensores en puertas y ventanas operados con pilas se comunican con un panel inalámbrico de seguridad. Los sensores cubren tres puntos principales en el hogar: 

  • Puertas exteriores
  • Uso de la cocina
  • Movimiento en toda la residencia

Estos sistemas son fáciles de configurar en instalar. Incluyen un sitio web protegido por una contraseña que permite a los cuidadores revisar el estado de los hogares de sus seres queridos con deficiencias físicas o mentales. Los sensores en las puertas son particularmente útiles en el caso de los pacientes con demencia o Alzheimer, y los sensores de la cocina pueden incluso a ayudar a rastrear los hábitos alimenticios de alguien.