Estrategias generales

 

Más de 50 millones de personas en los Estados Unidos cuidan a seres queridos con enfermedades crónicas, discapacidades o algún padecimiento. De hecho, los familiares brindan más del 75% de todo el respaldo a la salud en el país, ofreciendo una gran gama de servicios emocionales, sociales, domésticos, financieros y de enfermería de manera cotidiana o intermitente.


Al procurar la salud de otro, encontrará que su paciente tiene muchas necesidades físicas y emocionales, mismas que tal vez se sienta incapaz e incompetente para efectuar. Hacer diligencias y transportar a su ser querido a las consultas médicas y sesiones de tratamiento restringe su tiempo y en ocasiones acaba por descuidar su propia rutina y familia. Quizá se pregunte cómo podría hacerlo todo.


Sea que se le haya confiado esta responsabilidad súbita o gradualmente, tal vez se sienta solo y abrumado por las expectativas que se tengan de usted. Balancear las demandas de esta función con las de su propia vida de forma constante inevitablemente conlleva estrés y cansancio, y a menudo desencadena sentimientos de culpabilidad y depresión. Después de todo, atender a un familiar o amigo enfermo no es algo que estamos automáticamente preparados para realizar.


Aunque cada circunstancia es desafiante y única, aprender y practicar algunas estrategias generales no sólo mejorará la calidad de los cuidados al paciente, sino también la experiencia de quien los provee. Para auxiliarle en esta nueva función, hemos preparado una lista de tópicos útiles. Por favor selecciónelos de la lista.

 

Empiece por el principio
Inspeccione la vivienda
Prepárese
Sepa lo que hace 
Participe en grupos de apoyo
Ocúpese de usted
Aproveche los recursos disponibles / Bibliografía