Eritema infeccioso (fifth disease)

¿Qué es?

El eritema infeccioso, infección con el parvovirus humano designado B19, es una enfermedad viral leve que afecta más comúnmente a los niños. Se le denomina la 5ª enfermedad en inglés, porque es la quinta de cinco enfermedades virales con erupciones cutáneas de la infancia (siendo las otras sarampión, rubeola, varicela y roséola). Un niño con este trastorno puede presentar síntomas parecidos a una gripa leve o resfriado, seguido posteriormente por un salpullido en las mejillas, tórax y extremidades. Algunos niños con eritema infeccioso pueden desarrollar dolor e hinchazón en las articulaciones, pero estos síntomas no duran mucho tiempo.

Los adultos también pueden infectarse con el virus y contraer eritema infeccioso. Las señales afines al catarro tienden a ser más fuertes en ellos, pero rara vez presentan salpullido. Entre los adultos con esta enfermedad hay mayores probabilidades que entre los niños de desarrollar los síntomas de las articulaciones. Éstos generalmente se resuelven en dos semanas, pero hasta el 10% de los adultos con dolor articular tendrán síntomas prolongados y a veces crónicos.

¿Cuál es la causa?

El eritema infeccioso lo causa el virus humano conocido como parvovirus B19. Este virus solo infecta a los humanos. Aunque existe un parvovirus que ataca a perros y gatos, no es el mismo que el de los humanos. El virus no se puede trasmitir de persona a animal o viceversa.

Alguien infectado con el parvovirus B19 puede contagiar a otros durante la etapa temprana de la enfermedad, antes de que aparezca la erupción cutánea. El virus se ha encontrado en las secreciones nasales y saliva de quienes aparentan tener un resfriado. El virus se trasmite mediante contacto directo con estas secreciones respiratorias.

Aunque por lo regular no hay complicaciones severas, si una mujer embarazada se expone al virus, existe un pequeño riesgo de anemia o aborto. De cualquier modo, comuníquese con su obstetra para cerciorarse de que no haya daño a su bebé.

¿Cuáles son los síntomas?

Varios días después de haber sido infectado por el virus (usualmente de 4 a 14 días), el niño puede desarrollar síntomas similares a un catarro o a una gripe, tales como fiebre de baja temperatura, fatiga y malestar general. Luego de unos cuantos días, el niño puede presentar un salpullido facial que parece como si le hubieran dado una cachetada (bofetada), así como un salpullido enrojecido en forma de encaje en el tórax y en las extremidades. Éste puede causar prurito (comezón) pero no en todos los casos. La erupción cutánea desaparece a los 7 - 10 días.  Cerca del 10% de los niños con eritema infeccioso también tendrán dolor en las articulaciones y posiblemente hinchazón en las mismas.

¿Cómo se diagnostica?

Generalmente el médico puede hacer el diagnóstico de eritema infeccioso al ver el salpullido típico durante un examen físico. Si usted se encuentra entre los pocos con síntomas articulares que perduran después del salpullido, un análisis de sangre puede detectar los anticuerpos contra el virus. Sin embargo, un diagnóstico serológico específico puede hacerse sólo por un periodo de tiempo breve ya que el título de anticuerpos específico de una infección reciente del parvovirus B19 aparece elevado (su concentración) únicamente durante dos meses posteriores a la infección inicial.

Opciones de tratamiento

Quizá la fiebre y el dolor de las articulaciones que sienten los niños con eritema infeccioso no necesiten tratamiento o se alivien con acetaminofeno o ibuprofeno. Los adultos con inflamación y dolor articular pueden requerir descanso, modificar sus actividades y tomar AINE (antiinflamatorios no esteroides) como aspirina, ibuprofeno (Advil) o naproxen (Aleve). En los pocos casos en que haya síntomas prolongados de artritis, se pueden añadir otros fármacos de acción lenta. A veces, a las personas con artritis viral crónica les puede servir los medicamentos como la hidroxicloroquina, pero esto es raramente necesario.

¿Quién tiene riesgo?

Quienquiera que no haya sido expuesto anteriormente al virus que causa eritema infeccioso es susceptible a la enfermedad. Puesto que los niños no han desarrollado aún inmunidad y dado que ellos a menudo se hallan en situaciones en las cuales las enfermedades infecciosas se transmiten fácilmente, pues son los más frecuentemente afectados. Hasta el 60% de los adultos tienen evidencia inmunológica de infección previa. Aproximadamente el 20% de los adultos y niños infectados no desarrollan síntoma alguno. Una vez infectado, sea que desarrolle síntomas o no, usted poseerá inmunidad duradera que le protegerá de una infección futura.