Fibromialgia

 

¿QUÉ ES LA FIBROMIALGIA?
La fibromialgia es un trastorno que se asocia con dolor crónico generalizado, fatiga, problemas de la memoria y cambios de estados de ánimo. La fibromialgia es una enfermedad reumática, que abarca una constelación de síntomas que pueden controlarse.

Afortunadamente, la fibromialgia no representa un riesgo para la vida del paciente y no ocasiona inflamación, daño muscular, ni articular. Puede presentarse por sí sola o también puede aparecer en personas con diversas formas de artritis o enfermedades afines tales como la osteoartritis, la artritis reumatoide o el lupus.

Con el transcurso del tiempo y a pesar de que los síntomas pueden variar en intensidad, el cuadro general empeora en raras ocasiones. En un pequeño estudio de investigación, en el que se hizo un seguimiento de cómo se sintieron los pacientes con fibromialgia por un periodo de 10 años después del diagnóstico, los investigadores obtuvieron como resultado que, aunque los síntomas permanecen, muchas personas se sienten mejor con el tratamiento y con el pasar del tiempo.

Se desconoce la causa de la fibromialgia. Los científicos creen que es una mezcla de factores genéticos y medioambientales la responsable. Por ejemplo, una enfermedad debida a una infección, trauma físico o emocional, estrés, lesiones repetitivas o cambios hormonales podrían desencadenar la fibrimialgia en individuos cuyos genes los hagan más susceptibles a desarrollarla. Pero en otros, el padecimiento ocurre por sí solo.

Quizá haya oído hablar del "síndrome centralizado de dolor", que se usa para explicar el dolor que sienten las personas con fibromialgia. Ésta se considera un trastorno de la función del sistema nervioso central (SNC). Hay evidencia de que los pacientes tienen niveles anormales en la sangre, cerebro y espina dorsal de ciertas sustancias que provocan una “amplificación” de las señales normales de dolor. Dicha amplificación actúa a modo de volumen, cuyo control estuviese fijo en un punto muy alto en los nervios del cuerpo de una persona. De esta forma, los estímulos que no causarían dolor en la mayoría de las personas, provocan dolor en las que tienen fibromialgia.

Algunos de estos compuestos controlan funciones relativas al sueño y la memoria, lo que explica la sintomatología en los pacientes.

Esta enfermedad afecta a aproximadamente 10 a 15 millones de personas en este país, Se presenta más a menudo en mujeres que en hombres. Es más frecuente en pacientes de enfermedades reumáticas tales como artritis reumatoide, lupus o espondilitis anquilosante. Los síntomas usualmente aparecen entre los 30 a 55 años de edad. Aunque es más común en adultos, los niños (especialmente las adolescentes) pueden presentarla.

La fibromialgia no puede diagnosticarse a través de pruebas de laboratorio. Los resultados de las radiografías y los análisis de sangre son normales. Por lo tanto, el diagnóstico se basa en un minucioso examen físico y en los antecedentes clínicos del paciente.

Aunque la fibromialgia es más común en adultos, los niños (especialmente las niñas adolescentes) podrían diagnosticarse con fibromialgia. En niños con esta afección, los síntomas podrían desaparecer con el cambio de ciertos comportamientos, como cuando se mejora el sueño.

SÍNTOMAS

Dolor
El dolor músculoesquelético generalizado constituye el síntoma más destacado de la fibromialgia. Por lo general, se presenta en varios lugares alrededor del cuerpo, aunque podría iniciar en una región, tal como en el cuello y en los hombros y después aparecer en otras áreas al cabo de un cierto tiempo.

El dolor producido por la fibromialgia ha sido descrito en una gran variedad de formas, tales como ardor, rigidez o un dolor fuerte y permanente. A menudo, el dolor varía según la hora del día, el nivel de actividad, el clima, los patrones de sueño y la tensión. Muchas personas con fibromialgia afirman que siempre sienten algo de dolor, aunque el dolor va y viene. Para algunos, el dolor puede ser bastante intenso.

De igual forma, las áreas o puntos sensibles asociados a la fibromialgia son similares, en ubicación, a los presentes en otros tipos de dolores musculares y óseos, tales como en el codo de tenista (epicondilitis lateral).

Aunque los puntos sensibles que se ilustran (ver figura) son los más comunes, muchas otras áreas musculares y de los tejidos blandos pueden también generar dolor y numerosas personas, a menudo, no están conscientes de la presencia de muchos de los mismos hasta que el doctor realiza una evaluación de los puntos sensibles.



Fatiga y alteraciones del sueño
La mayoría de las personas con fibromialgia presentan fatiga, menor resistencia a actividades que impliquen esfuerzo y la clase de cansancio que se siente cuando se tiene gripe o cuando no se puede dormir. A veces, el cansancio es un problema mucho más grave que el mismo dolor.

Además son comunes las alteraciones del sueño en quienes tienen fibromialgia, mismas que varían de una persona a otra. Algunos pacientes tienen problemas para quedarse dormidos, mientras otros tienen un sueño muy ligero y se despiertan frecuentemente durante la noche. El cansancio puede variar desde una simple desgana y menor resistencia al esfuerzo en ciertas actividades hasta la extenuación y también puede variar de un día para otro.

El síndrome de las piernas inquietas causa sensaciones incómodas en las piernas y hace que la persona las mueva continuamente. Este síndrome es unas diez veces más frecuente en quienes tienen fibromialgia. Es una de las razones por las que tienen dificultades para dormir.

Las investigaciones han demostrado que la interrupción de una de las fases del sueño, denominada “sueño profundo” altera ciertas funciones cruciales del cuerpo humano, como la producción de las hormonas necesarias para restaurar el tejido muscular, y los niveles de sustancias que controlan la manera en la que una persona percibe el dolor. Está claro que los problemas del sueño pueden empeorar los síntomas de la fibromialgia y el mejoramiento de éste es una parte integral para controlarla.

La fatiga y demás síntomas que presentan los individuos con fibromialgia podría parecerse a otro padecimiento llamado Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), y debido a esto, muchas personas con fibromialgia también cumplen con el criterio para esta condición. Otros síntomas que coinciden son los de las personas con trastornos somáticos o sensibilidad química múltiple. 

Memoria y concentración
Los individuos con fibromialgia pueden presentar dificultades al concentrarse o al realizar tareas mentales sencillas. Estos problemas aparecen y desaparecen y a menudo son más marcados en momentos de agotamiento o ansiedad extremos. Se han notado problemas similares en personas con cambios en su estado de ánimo, disturbios del sueño u otras condiciones crónicas.

OTROS RETOS DE  LA FIBROMIALGIA 
Existen trastornos que pueden tener síntomas parecidos a la fibromialgia o que ocurren más frecuentemente en los individuos con trastornos del dolor. individuos 

Dolor de cabeza y quijada
Los dolores de cabeza, especialmente aquellos causados por la tensión y las migrañas, son comunes en quienes tienen fibromialgia. De igual forma, la fibromialgia se asocia con dolor en los músculos de la mandíbula y de la cara (padecimiento de la articulación denominado temporomaxilar o síndrome TMJ, por sus siglas en inglés) o dolor miofascial (músculo esquelético) en una sola parte del cuerpo. En estos casos, la fibromialgia puede considerse como regional, localizada o incompleta.

Dolor muscular 
El síndrome de dolor miofascial a menudo ocurre en estos pacientes. Involucra puntos sensibles (áreas de los músculos) desencadenantes. Cuando se aplica presión en ellos, se genera un dolor que se extiende hacia otras partes del cuerpo.

Dolor pélvico
El paciente también puede experimentar dolor pélvico agudo (ubicado en la parte baja del cuerpo entre el estómago y los muslos). Algunos de los problemas que pueden relacionarse con la fibromialgia incluyen síndrome de dolor de vejiga (irritabilidad y espasmos de la vejiga que provocan la urgencia de orinar) o endometriosis (cuando el tejido que normalmente recubre el útero se extiende hacia afuera, lo cual origina dolor y ciclos menstruales irregulares).

Problemas estomacales y digestivos
El dolor de estómago, la hinchazón o distensión abdominal y el estreñimiento alternado con diarrea (llamado síndrome de colon irritable), también son síntomas muy comunes.

Otros síntomas pueden ser cosquilleo y adormecimiento de las manos y de los pies, sensibilidad de la piel y salpullidos, ojos y boca resecos, tinnitus (zumbido en el oído), sensibilidad excesiva a olores, frío, luz brillante y ruidos fuertes.

Depresión
Vivir con una enfermedad crónica y dolor generalizado puede ser sumamente estresante, y la salud emocional puede deteriorarse con el tiempo. Esto lleva a que ciertas personas con fibromialgia desarrollen ansiedad crónica o se depriman. Algunos científicos creen que la fibromialgia y la depersión comparten causas subyacentes comunes, por lo que tienden a presentarse juntas.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA FIBROMIALGIA?
Para diagnosticar la fibromialgia, el doctor le hará varias preguntas sobre su historial médico y le practicará un examen físico. El examen físico puede descartar otras enfermedades que puedan causar dolor y fatiga crónicos.

No existen pruebas de laboratorio o rayos X para diagnosticar la fibromialgia. No obstante, los exámenes de laboratorio pueden colaborar en el diagnóstico de otros problemas médicos que presentan síntomas similares a este síndrome. Por ejemplo, una glándula tiroidea subactiva (hipotiroidismo) causa muchos síntomas parecidos a los de la fibromialgia. El médico puede solicitar un análisis de sangre simple para determinar si un paciente padece de un problema tiroideo.

El diagnóstico se basa en el historial clínico, el reconocimiento físico y, desde 2010, los nuevos criterios preliminares para el diagnóstico clínico de la fibromialgia (creados por el Colegio Americano de Reumatología*), a saber:

  • Índice de dolor generalizado (WPI por sus siglas en inglés); éste abarca 19 áreas en el cuerpo donde es común que las personas con fibromialgia sientan dolor y sensibilidad.
  • Índice de gravedad de síntomas (SS por sus siglas en inglés); el cual se calcula sumando la puntuación que el paciente da a los siguientes síntomas en una escala de cero a tres.   

              - Fatiga

              - Patrones de sueño

              - Síntomas cognitivos (relativos a la memoria, el pensamiento, la concentración, resolución de problemas, etc,)

              - Síntomas físicos como cefaleas, debilidad, mareos, hormigueo/adormecimiento, malestar estomacal, alopecia.

Estos síntomas deben presentarse por al menos tres meses, en ausencia de otra explicación del dolor y los demás síntomas.

¿CUÁL ES LA CAUSA DE LA FIBROMIALGIA?
Nadie sabe con seguridad la causa de la fibromialgia. Los investigadores especulan que una mezcla de factores genéticos y medioambientales pueden provocarla. Por ejemplo, una enfermedad infecciosa, un trauma físico o emocional, o cambios hormonales pueden desencadenar la enfermedad en individuos cuyos genes los hacen más susceptibles a desarrollarla.

Las investigaciones sugieren que las personas con fibromialgia tienen niveles anormales de químicos diversos en la sangre o en el fluido cerebroespinal, mismos que contribuyen a la transmisión y amplificación de las señales de dolor desde y hacia el cerebro. De igual manera, también hay evidencia de que en personas con este síndrome, el sistema nervioso central se encuentra incapacitado para inhibir el dolor. Además de los informes clínicos de los pacientes, los estudios de imagen cerebral han confirmado que cuando los pacientes con fibromialgia reciben cantidades pequeñas de presión o de calor, experimentan mucho más dolor, como si el “control del volumen” estuviera puesto muy alto en el procesamiento del dolor. Se ignora si estas anormalidades son la causa o el resultado de la fibromialgia.

¿CÓMO SE TRATA LA FIBROMIALGIA?
Su médico puede personalizar su plan de tratamiento para que se adapte a sus necesidades específicas. Algunas personas con fibromialgia manifiestan síntomas leves y precisan muy poco tratamiento una vez que comprenden qué es la fibromialgia y cómo evitar los factores que la empeoran. Efectuar pequeños cambios en el estilo de vida, como reducir el estrés o mejorar el sueño, pueden ayudar en gran medida. Otras personas, con síntomas moderados a severos, requerirán la ayuda del médico general, un reumatólogo, un fisioterapeuta y un especialista de salud mental, que le ofrezcan un programa de cuidados completo que incluya medicamentos, ejercicio e instrucción de técnicas para sobrellevar el dolor.

Entre las opciones para el tratamiento de la fibromialgia están:
• medicamentos para disminuir el dolor y mejorar el sueño
• programas de ejercicio y actividades que mejoren la salud en general
• técnicas de relajación para aliviar la tensión muscular y la ansiedad
• programas educativos que ayuden a entender y controlar los síntomas de la fibromialgia y a remover factores del estilo de vida que podrían causar los disturbios del sueño.

Medicamentos
Existen varias clases de medicamentos que pueden emplearse para tratar el dolor y otros síntomas de la fibromialgia. Tres han sido aprobados por la Administración de Fármacos y Alimentos de los Estados Unidos específicamente para tratar del dolor asociado a este síndrome. Dos de ellos: duloxetine (Cymbalta) y milnacipran (Savella) son inhibidores de la reabsorción de norepinefrina y serotonina, los cuales aumentan los niveles químicos de los neurotransmisores involucrados en la transmisión del dolor. El tercero, pregabalina (Lyrica), reduce las concentraciones de otros neurotransmisores que incrementan la transmisión del dolor, como el glutamato y la sustacia P.

Otros fármacos útiles en el tratamiento de la fibromialgia, cuyo uso no es está indicado estrictamente para ella por la FDA, sirven para el manejo del dolor, sueño y estado de ánimo. La tabla siguiente brinda un resumen de los medicamentos para la fibromialgia. Vienen en presentación líquida o píldora y se toman entre una y tres veces al día. Siete de ellos se clasifican como antidepresivos. Pueden ayudarle tenga o no depresión, así que no piense que su doctor cree que usted está deprimido únicamente porque le receta uno de estos fármacos.

 

Tipo de fármaco

Nombre genérico / Marca 

ANTIDEPRESIVOS  

(disponibles como genéricos)

Fluoxetina (Prozac, Sarafem), Sertralina (Zoloft)   Duloxetina (Cymbalta), Milnacipran (Savella), Venlafaxina (Effexor XR), Amitriptilina (solo genérico), Paroxetina (Brisdelle, Paxil, Pexeva)

RELAJANTES MUSCULARES 

Ciclobenzaprina (Amrix, Fexmid, genérico disponible)

ANTIEPILÉPTICOS

Gabapentina (Gralise, Horizant, genérico disponible)

ANTICONVULSIVOS

Pregabalina (Lyrica)

ANTAGONISTAS  GABA-A

Zolpidem (Ambien, Ambien CR, Edluar, Intermezzo, genérico disponible)

 

Los efectos secundarios varían y puede encontrar más información en la sección Medicamentos para la fibromialgia en nuestro sitio web.

Otras medicinas que también han demostrado eficacia en el tratamiento de la fibromialgia corresponden a la clase de fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINEs), como el naproxeno o el ibuprofeno podrían ayudar a aliviar temporalmente el dolor. La mayoría de los médicos no suelen recetar calmantes tipo narcótico ni tranquilizantes, excepto en los casos más severos de fibromialgia, debido a que estas sustancias no son tan efectivas para controlar el dolor producido por la fibromialgia como lo son para tratar otros tipos de dolor. Además que su uso a largo plazo puede causar un impacto negativo en los órganos, en el sistema nervioso y en el sistema digestivo.

Técnicas de manejo de la enfermedad
Muchas personas pueden beneficiarse del aprendizaje de técnicas para sobrellevar y controlar el dolor. Estas técnicas incluyen el aprender a relajar los músculos, la meditación y la bioretroalimentación. Además, algunas estrategias le pueden servir para sentirse menos abrumado por el dolor y el estrés asociados a la fibromialgia. A menudo, la simple técnica de la distracción puede ser una herramienta muy útil para controlar el dolor. El involucrarse en actividades como el compartir momentos con la familia o amigos le ayudarán a no concentrarse en el dolor. Es muy importante que se mantenga tan físicamente activo como le sea posible pero evitando abusar del ejercicio.

Las técnicas para el control del estrés, como los ejercicios de respiración y aprender a sobrellevar la fatiga al alternar períodos de actividad con períodos de descanso, pueden también ayudar a controlar los sentimientos de ira, tristeza y pánico que acosan a las personas con fibromialgia. Es importante que identifique y reduzca las fuentes que le producen estrés en la vida cotidiana.

Para aprender técnicas para el control del dolor y la tensión, a menudo se requiere de la ayuda de personal médico. Los estudios de investigación que se han publicado hasta la fecha sobre técnicas de manejo del dolor causado por la fibromialgia, sugieren que esas estrategias podrían funcionan mejor si son diseñadas específicamente para satisfacer las necesidades particulares de cada individuo. Un terapeuta o un psicólogo especializado en terapia del comportamiento cognitivo pueden desarrollar un plan de auto-control que satisfaga sus necesidades.

Ejercicio y fisioterapia
Hacer ejercicio es un aspecto extremadamente importante en el control y manejo de la fibromialgia. Los estudios muestran que ciertos programas de ejercicios aeróbicos ayudan a las personas con fibromialgia a lograr una sensación de bienestar, mayor resistencia y a disminuir del dolor. Los ejercicios actúan a modo de “fármaco”, elevando los niveles de las sustancias químicas naturales del cuerpo que pueden reducir el dolor y la fatiga.

Quizás sea renuente a realizar ejercicios si se siente cansado y adolorido, pero hay varias clases de ejercicios a escoger. Los ejercicios de estiramiento y relajación, tales como el yoga y el taichi, podrían ser útiles en pacientes con fibromialgia. Los ejercicios de fortalecimiento también pueden ser ejecutados por personas con fibromialgia, pero generalmente, su práctica se recomienda una vez que se haya completado exitosamente un programa de ejercicios aeróbicos.

Los ejercicios aeróbicos de bajo o cero impacto, como caminar, montar en bicicleta, yoga, Pilates, ejercicios aeróbicos acuáticos o natación, suelen ser las mejores formas de empezar una terapia de ejercicio. Sin embargo, es importante avanzar en la medida que usted pueda tolerar el ejercicio sin que haya un incremento sustancial del grado de dolor. Muchas personas que tienen fibromialgia descubren que es de mucha utilidad consultar a un fisioterapeuta con experiencia para obtener los mejores resultados.

Comience despacio. Puede iniciar con cinco minutos, tres veces al día, para alcanzar un total de 15 minutos de ejercicio diariamente. Con el tiempo, trate de aumentar la resistencia de su programa de ejercicio para lograr un total de 20 a 30 minutos de ejercicios cada día. Incremente el tiempo lentamente, añadiendo sólo un minuto por semana. Haga ejercicios saltándose un día y de ser posible, aumente su actividad de forma gradual hasta conseguir una mejor condición física. Estire suavemente los músculos y mueva las articulaciones a lo largo de su amplitud de movimiento todos los días, y antes y después del ejercicio. 

Quizá le convendría hablar con un fisioterapeuta o entrenador físico certificado antes de iniciar el programa de ejercicio.   También podrían ayudarle a desarrollar un programa de ejercicios personalizado para mejorar su postura, flexibilidad y estado físico. Prolongar su resistencia es importante y podría tardarse seis meses o más. Siga su rutina y sea realista sobre sus metas.

Estrategias de adaptación y apoyo emocional
A menudo, las personas con fibromialgia se han sometido a muchas pruebas y han consultado a múltiples especialistas en busca de respuestas. Con frecuencia se les dice que puesto que su apariencia es buena y los resultados de los análisis son normales, no sufren de ningún trastorno verdadero. Es posible que amigos y familiares, además de los médicos, duden de la veracidad de sus síntomas, lo cual puede aumentar su sentimiento de aislamiento, culpabilidad e ira. En algunos casos desarrollan depresión, de hecho, los individuos con fibromialgia tienen un riesgo 30% mayor de tener depresión al momento del diagnóstico. Por ello es importante que busque ayuda profesional.

Tanto usted como su familia deben comprender que la fibromialgia provoca dolor y agotamiento crónicos. Debe asumir un papel activo en el control de este trastorno, haciendo ejercicio con regularidad, educándose sobre su afección y aprendiendo a implementar técnicas de relajación y estrategias para controlar el estrés.

Entre las terapias complementarias que le pueden servir está la terapia cognitivo-conductual (CBT por sus siglas en inglés) la cual ha demostrado su eficacia en aliviar los síntomas de la fibromialgia en estudios de investigación. Está diseñada para aumentar la confianza en las capacidades para lidiar con situaciones difíciles. Con la ayuda de un terapeuta, aprenderá a modificar los patrones y conductas negativas. Según estudios, esto ayuda a combatir el dolor y mejora el funcionamiento. La CBT también es útil para mejorar las dificultades para dormir que son comunes en estos pacientes.

En un estudio de investigación sobre cómo se sintieron las personas una década después del diagnóstico, la mayoría se sintió mejor después de modificar su estilo de vida y de recibir tratamiento. Mientras que 9 de 10 personas con fibromialgia trabajan a tiempo completo, el 30% ha tenido que cambiar empleos y un 30% ha cambiado las responsabilidades en su trabajo. Algunos individuos con fibromialgia tienen síntomas tan graves que no pueden desenvolverse bien laboral o socialmente. Estas personas podrían requerir mayor atención como la ofrecida en un programa de un centro multidisciplinario para el control del dolor, que emplea terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, trabajadores sociales, enfermeros, profesionales de la salud mental, consejeros de rehabilitación y especialistas del sueño. Su médico de cabecera o reumatólogo pueden darle información sobre Centros de Manejo del Dolor o programas similares.

Hábitos del sueño
En las personas con fibromialgia, el dolor y el no poder dormir se vuelven un ciclo vicioso. El dolor dificulta el conciliar el sueño y no obtener un sueño reparador empeora el dolor.  El establecer un horario para acostarse y para levantarse y adherirse estrictamente a él, le ayudará a disminuir el dolor y el cansancio durante el día. Su cuerpo podría tardarse hasta seis meses en acostumbrarse a este cambio, pero le ayudará a conciliar el sueño.

La práctica de buenos hábitos para dormir es importante para mejorar la calidad del sueño. Esto significa hacer cosas que le ayuden a quedarse dormido y evitar otras que lo impidan, tales como tomar café, té o sodas que contengan cafeína en la noche o inclusive en la tarde, si es muy sensible a la cafeína, incluso consumir chocolate en la noche, ya que tiene pequeñas cantidades de cafeína. No beba alcohol. No instale una oficina en su dormitorio. No haga ejercicios muy próximos a la hora de acostarse (al menos tres horas antes).

Prepárese para dormir; el uso de audios de relajación u otra actividad relajante podría servirle. Su habitación debe mantenerse fresca, obscura y en silencio. Reserve su habitación para la intimidad y para dormir únicamente. Realice las actividades que le produzcan tensión en otro cuarto y haga que su alcoba sea un lugar de descanso, de relajamiento y de recuperación.

LOS PROGRAMAS DE LA ARTHRITIS FOUNDATION PUEDEN SERVIRLE

Comuníquese con su oficina local de la Arthritis Foundation al número telefónico 1-800-283-7800 o en la página web Arthritis Resource Finder e ingrese su código postal para informarse sobre los siguientes programas:

PROGRAMA DE TAI CHI.- Le ayudará a reducir el dolor de la artritis y a mejorar su salud en general. Si no puede venir a clases, siga los movimientos suaves, apropiados para todos los niveles, adquiriendo el video del programa.

PROGRAMA CAMINE CON GUSTO.- Aprenda a adaptar un programa de caminatas a sus propias necesidades. Incluye libro en español del mismo nombre.

PROGRAMA DE EJERCICIOS.- Alivie la rigidez y disminuya el dolor causado por la artritis, al practicar ejercicios de bajo impacto con instructores capacitados, o realice ejercicios en casa con la compra del DVD de ejercicios de la Arthritis Foundation.

PROGRAMA DE EJERCICIOS ACUÁTICOS.- Únase a la diversión en un programa de ejercicios de seis a diez semanas de duración, en una piscina templada y dirigido por instructores capacitados.

Contamos con los DVD de ejercicios (en inglés): Tai Chi for Arthritis DVD Combo (Movements 1 thru 12); Take Control With Exercise; Arthritis Water Exercise y Arthritis-Friendly Yoga, cuya práctica está diseñada especialmente para personas con artritis o problemas de las articulaciones. 

 

*Mayor información: fibromialgia.nom.es 27/05/2010 http://www.fibromialgia.nom.es/fibromialgia-sindrome-de-fatiga-cronica-sindrome-quimico-mulltiple-Noticias-2010/nuevo-criterios-para-el-diagnostico-de-la%20fibromialgia.html