Terapias naturales

Maneras de aliviar el dolor y la inflamación 

 

¿QUE SON LAS TERAPIAS NATURALES?

Quizás alguien le haya dicho que la acupuntura puede aliviar, o parar, el dolor de la artritis. Tal vez tenga un amigo que toma aceite de pescado para reducir la inflamación. O bien, puede haber leído en alguna parte que el uso de un simple brazalete de cobre ayuda a controlar el dolor en las articulaciones.

Algunas personas creen que éstas y otras terapias naturales hacen milagros en quienes tienen artritis. Tal vez se pregunte si sirven estas terapias.  Como usted, muchos individuos buscan alternativas a la medicina tradicional para tratar la artritis. El Centro Nacional para Medicina Complementaria y Alternativa (NCCAM, por sus siglas in inglés) calcula que en los Estados Unidos, 38% de los adultos usa alguna forma de medicina complementaria o alternativa.

Muchas personas recurren a estas terapias, las cuales abarcan desde suplementos y vitaminas hasta tratamientos de masajes y meditación, para eliminar el dolor, la inflamación, la rigidez, y la fatiga causadas por la artritis y otras enfermedades asociadas. Los estudios han demostrado que varias de estas terapias ayudan a aliviar los síntomas de la artritis y favorecen la salud. Sin embargo, así como muchas funcionan, hay varias que no han sido comprobadas y son francamente arriesgadas.

En pocas palabras: las terapias naturales no están destinadas a sustituir los medicamentos o tratamientos recetados por el doctor, aunque en algunos casos puedan tomar el lugar de ciertos antiinflamatorios y permitirle emplear menos medicamentos. No obstante, siempre debe informar al doctor sobre las terapias que usa o considera usar.

Definición de terapias naturales

Las terapias naturales se pueden dividir en dos categorías:

Las terapias complementarias son aquellas que se emplean junto con la medicina convencional.

Las terapias alternativas son las que se utilizan en vez de la medicina convencional.

¿Cuáles tratamientos le convienen?

Con tantos suplementos y terapias al alcance, encontrar lo que le sirva mejor según su situación particular puede resultar abrumador. Lo primero que debe hacer es informarse. Indague todo lo que pueda sobre los tratamientos que le interesen. Hable con los expertos, incluyendo su doctor, de lo que más le convenga.  El médico le dirá lo que puede esperar de una terapia en términos de beneficios, riesgos, costos e interacciones con sus tratamientos actuales.

Más información sobre terapias para el tratamiento de los síntomas de la artritis en Terapias alternativas y complementarias para el dolor.

Consulte a su doctor sobre las terapias naturales

Algunas personas temen hablar con su doctor sobre las terapias naturales. Les preocupa que éste piense que no están conformes con el tratamiento prescrito, o les preocupa la desaprobación del médico. Sin embargo, consultar al doctor debería ser el primer paso para encontrar una terapia apropiada.

Comparta con su doctor lo que haya averiguado y dígale qué terapias está considerando. Si el médico lo desaprueba, podría buscar una segunda opinión de otro médico que sea más abierto a un enfoque integral.

Cómo seleccionar al médico adecuado

El primer paso para encontrar a un especialista de una terapia particular, como masaje, acupuntura, o hipnosis, es preguntar al doctor o proveedor de servicios de salud si le puede recomendar el tipo de médico que necesita. Si no le pueden recomendar a nadie, visite el sitio web del Centro Nacional para Medicina Complementaria y Alternativa.

¿Cuánto cuesta?    

Habrá días en que esté dispuesto a pagar cualquier cantidad con tal de que su dolor desaparezca. Pero tenga en cuenta que estas terapias pueden ser costosas.

Los masajes, la acupuntura y otros tratamientos podrían costar  entre $50 y $150 por sesión. Los suplementos, a su vez, desde un dólar al día hasta cientos de dólares al mes. Algunos seguros cubren tratamientos quiroprácticos, acupuntura y masajes. A menudo incluyen los suplementos prescritos por el doctor o si le remiten con personal médico alternativo. Consulte con su compañía de seguro para ver qué terapias cubre, si este es el caso.

Aproveche al máximo su consulta

Una vez que haya seleccionado a un médico, el NCCAM sugiere lo siguiente para que se prepare para la  primera cita:

Haga una lista de preguntas. Tal vez desee traer a un amigo o pariente para que le ayude a formular las preguntas y a recordar las respuestas.

Vaya preparado para responder cuestiones sobre su historia de salud, incluyendo lesiones, cirugías y enfermedades graves, así como también medicinas prescritas, vitaminas y otros suplementos que tome.

Evalúe su primera sesión y decida si ese es el médico adecuado para usted. ¿Se sintió cómodo con él? ¿Pudo aclarar sus dudas? ¿Le contestó de una manera satisfactoria? ¿Le parece que el plan de tratamiento es razonable y aceptable?

Consejos para hablar con su médico

Puede usar las frases siguientes cuando hable sobre terapias naturales con su doctor:

“He leído sobre (o “he escuchado”)… ¿piensa que sería bueno para mí?”

“¿Habrá algo más, aparte de la medicina y el tratamiento actuales, para tratar mis síntomas?” 

“¿Qué opina del uso de… contra el dolor (o la inflamación, rigidez, fatiga, etc.)?”

 ¿Cuánto es suficiente?

Sí, las vitaminas, los suplementos y el ejercicio le ayudarán a controlar la artritis, pero tenga cuidado de no excederse. Por ejemplo, tomar demasiado de una vitamina u otro tipo de suplemento, además de la que obtiene de una dieta saludable y balanceada, podría ser dañino. Tome las siguientes precauciones:

Hable con su doctor sobre cualquier tratamiento o ejercicio que tenga en mente y siga sus instrucciones. Determine la cantidad apropiada para usted.

Empiece lentamente cualquier plan de ejercicio nuevo; siga el ritmo de su cuerpo conforme éste vaya  adaptándose.

¿Cuánto tiempo tardan en funcionar estas terapias?

A menudo, si no vemos resultados inmediatos de lo que probamos, nos rendimos rápidamente. Pero deberá ser paciente con las terapias naturales.

Por ejemplo, toma tiempo dominar el yoga, especialmente si tiene mucha rigidez. Podría llevarse semanas, incluso meses, antes de apreciar sus beneficios. Cuando inicie un tratamiento, esté dispuesto a seguirlo por varias semanas. Quizá necesite tomar suplementos por al menos dos a tres meses.

Algunos suplementos, como las vitaminas, no ofrecen un beneficio obvio. Por ejemplo, la vitamina D y el calcio son importantes para la prevención de la osteoporosis pero no brindan beneficios físicos como  alivio del dolor. Su doctor le dirá en cuánto tiempo puede esperar empezar a ver resultados, si es que los hay. Por otra parte, si nota efectos adversos del suplemento u otro tratamiento, avísele al doctor y suspenda su uso inmediatamente.

Técnicas de autocuidado para personas con artritis

Desempeñe un papel activo en su propio tratamiento, proceso llamado autocuidado.

Aprenda todo lo que pueda sobre la enfermedad.

Comuníquese abiertamente con su doctor.

Desarrolle una red de familiares y amigos que puedan ofrecerle apoyo.

Busque ayuda médica adicional como el asesoramiento de un especialista en salud mental o terapia física u ocupacional, si lo requiere.

Haga ejercicio con regularidad y mantenga una dieta saludable.

Para más información al respecto, lea 11 Pasos para limitar el impacto de la artritis.

SUPLEMENTOS

Los suplementos, que normalmente se venden en tiendas naturistas, farmacias y supermercados, pueden abarcar vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas, hierbas u otras plantas. Ya sea en forma de cápsula, tableta o polvo, se usan para tratar una amplia variedad de síntomas de la artritis como el dolor, la inflamación y la fatiga. Se cree que algunos suplementos incluso retrasan la el progreso de la enfermedad. A continuación se muestran los más comunes y sus efectos potenciales.

Para el control de la enfermedad: aguacate/aceite de soya (ASU por sus siglas en inglés) puede ayudar a aliviar el dolor de la osteoartritis (OA), enfermedad en que las articulaciones se desgastan, y retrasar el avance de la enfermedad, aunque los datos no son contundentes. La hormona DHEA (dehidroepiandrosterona) que secretan las glándulas suprarrenales, en combinación con el uso de otros tratamientos, se cree que reduce los episodios agudos y la actividad del lupus. La DHEA empleada en la mayoría de los estudios la debe preparar un farmacéutico.

Para la inflamación: el aceite de pescado (proveniente de peces de agua fría como el bacalao, la caballa y el atún) es rico en ácidos grasos omega-3, que sirven para sintetizar sustancias que reducen la inflamación, lo cual podría ayudar a tratar la artritis reumatoide, enfermedad autoinmune que causa inflamación en las articulaciones. El aceite de pescado se compone de EPA/DHA (dos ácidos grasos esenciales); se cree que el EPA es un antiinflamatorio. El té verde contiene antioxidantes que también ayudan a reducir la inflamación. De su cocina, el jengibre, la cúrcuma (comino) y el aceite de oliva también tienen propiedades antiinflamatorias.

Para el dolor: el lino, la linaza, y el aceite de linaza pueden lubricar las articulaciones y disminuir la rigidez y el dolor articular. Están compuestos de ácidos grasos omega-3. La glucosamina es un amino azúcar que se toma frecuentemente junto con el sulfato de condroitina (véase más adelante), compuesto que se encuentra en el cartílago humano. Algunos estudios han demostrado que el consumo de dicha combinación puede aliviar el dolor causado por la OA y mejorar la movilidad de las articulaciones en las personas con OA moderada a severa. Sin embargo, otros estudios no muestran ningún efecto sobre el dolor. Las recomendaciones respecto a la utilidad de estos suplementos difieren. Otros estudios muestran que el consumo de glucosamina junto con MSM(metilsulfonilmetano)puede ayudar a reducir el dolor e incrementar la movilidad, pero los resultados son poco convincentes. La guindilla seca (chile o ají molido) contiene capsaicina, la cual es utilizada como analgésico tópico en forma de  cremas comerciales para aliviar el dolor causado por la artritis y el herpes.

Para el dolor y la Inflamación: se considera que  la “garra del diablo” (planta herbácea africana), el MSM, la “uña de gato” (corteza de raíz seca del Perú), la ortiga verde, el sauce blanco y su corteza, y el sulfato de condroitina, tienen componentes que se piensa reducen el dolor y la inflamación. Sin embargo, no hay suficientes estudios clínicos de alta calidad para probar estas afirmaciones.

¿Cuáles son los efectos secundarios de los suplementos?

Aunque el gobierno federal considera los suplementos como alimentos y no como fármacos, estos pueden afectar al cuerpo como si lo fueran. Algunos podrían causar daño o interactuar con sus medicamentos habituales. Ciertos suplementos son capaces de estimular en exceso al sistema inmunológico, empeorando los síntomas. Otros, que se hallan de forma natural en el cuerpo, podrían originar una sobredosis.

Además, la Agencia de Fármacos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) no regula estrictamente los suplementos. La FDA regula el etiquetado de los productos, pero no requiere pruebas o estudios clínicos antes de que lleguen al mercado. Esto significa que la dosis y la calidad de los ingredientes pueden variar de una marca a otra. Por consiguiente, debe consultar al doctor antes de agregar un suplemento a su régimen de medicamentos.

VITAMINAS

Si ha visto los estantes de los supermercados o las farmacias, se habrá dado cuenta de que existen docenas de vitaminas. ¿Pero qué vitaminas necesita?

Las vitaminas más importantes se pueden clasificar en una de dos categorías: las que son solubles en agua y las que son solubles en grasa. La mayoría se encuentra en las comidas. Lo mejor es obtener las vitaminas directamente de los alimentos, pero a veces es necesario tomar vitaminas extras. Consulte a su médico para ver cuáles vitaminas serían más beneficiosas para su enfermedad. Aun tomando suplementos debe seguir esforzándose en consumir una variedad de alimentos nutritivos.

Vitaminas hidrosolubles

Las vitaminas hidrosolubles (solubles en agua) se absorben fácilmente en la sangre y circulan libremente a través del cuerpo. Se agotan rápidamente, y lo que sobra se excreta en lugar de almacenarse (a excepción de la vitamina B-12,  que se almacena en el hígado por al menos cinco años). Consecuentemente, necesita ingerir una cantidad suficiente de las siguientes vitaminas hidrosolubles a diario:

La vitamina C mantiene el colágeno y el tejido conjuntivo, ayuda a formar eritrocitos (glóbulos rojos de la sangre), mejora la absorción del hierro y del ácido fólico, actúa como antioxidante y ayuda a curar las heridas. Se encuentra en una variedad de frutas y verduras, como piña, fresas, naranjas, papaya, pimiento, brócoli y col.  

La vitamina B-1 (tiamina) convierte el azúcar en energía y es esencial para el funcionamiento normal del corazón, cerebro, sistema nervioso, y los músculos. Todos los alimentos contienen tiamina, especialmente el trigo integral, el arroz integral y las lentejas.

La vitamina B-2 (riboflavina) promueve un desarrollo saludable, ayuda a producir células cutáneas y eritrocitos e interviene en la conversión del azúcar en energía. Se le encuentra en vísceras, huevos, leche y cereales fortificados.

La vitamina B-3 (niacina) ayuda a generar energía a través de los alimentos y mantiene saludables la piel y los sistemas digestivo y nervioso. Se encuentra en la mayoría de las carnes, así como en la levadura, crema de maní (cacahuate), atún y salmón.

La vitamina B-6 es necesaria para la síntesis de aminoácidos, eritrocitos y anticuerpos. También es importante para el funcionamiento de los nervios y el cerebro y para la producción de energía. Se encuentra en frijoles y carnes.

Vitaminas liposolubles  

Las vitaminas liposolubles (solubles en grasas) se absorben en las células adiposas y se almacenan en el tejido adiposo e hígado. Como en el caso de las vitaminas hidrosolubles, es importante consumir suficientes cantidades de ellas. Pero a diferencia de las primeras, su exceso no se excreta sino que se almacena. Por ende, podría acumular demasiado en su sistema, lo que conlleva a posibles efectos secundarios adversos.

La vitamina A protege la vista, mantiene saludables al sistema inmunológico, los tejidos de la boca, estómago, intestino y sistema respiratorio y actúa como antioxidante. Se encuentra en albaricoques, melón, zanahoria, verduras de hoja verde, queso, hígado, huevos y leche fortificada. Precaución: el consumo excesivo de vitamina A se ha relacionado con un mayor riesgo de fracturas óseas.

La vitamina D forma y fortalece dientes y huesos, protege contra la osteoporosis y promueve la absorción del calcio. La falta de la vitamina D es común entre las personas mayores y su deficiencia severa puede generar debilidad muscular y caídas. Las mejores fuentes de esta vitamina son la leche fortificada, los cereales para el desayuno y el tomar el sol de una manera segura.

La vitamina E elimina los radicales libres y ayuda a la formación de eritrocitos, también interviene en  la reproducción y el crecimiento. Se halla en la mantequilla de maní, almendras, semillas de flores y margarina.

La vitamina K ayuda en la coagulación sanguínea y activa la osteocalcina, proteína que forma y fortalece los huesos. Se encuentra en las verduras de hojas verdes.

Las multivitaminas que incluyen minerales pueden ser útiles. Los minerales como el boro, zinc, cobre y selenio han demostrado cierto beneficio, especialmente en la OA. Sin embargo, demasiado

selenio puede ser perjudicial. La mayoría de las personas en los Estados Unidos obtiene una cantidad adecuada de selenio mediante la dieta, por lo que es fácil excederse si toma suplementos. 

¿Cómo guardar vitaminas y minerales apropiadamente?

Siga las instrucciones en la etiqueta del envase de cómo debe conservar su vitamina o suplemento, pero por regla general, se guardan en un lugar oscuro y fresco. Además, deben mantenerse en sus envases originales bien tapados. Algunos expertos sugieren poner unos cuantos granos de arroz en el envase para prevenir que la humedad deteriore las vitaminas.

También preste atención a la fecha de expiración o vencimiento del envase o empaque. Los suplementos suelen pueden perder su eficacia con el tiempo. Una vez llegada la fecha de caducidad, tírelos. 

OTROS TRATAMIENTOS

Técnicas y terapias manipulativas

Las técnicas y las terapias manipulativas son métodos prácticos que implican el manejo o el contacto con el cuerpo. Ambas pueden ayudar a estirar músculos tensos, mejorar la flexibilidad y aliviar el dolor y el estrés. Aunque no todas han sido sometidas a estudios clínicos rigurosos, aquí presentamos algunas de las más populares:

La acupresión implica el uso de los dedos, los nudillos y las palmas de las manos para aplicar presión en el cuerpo. La acupresión se ha practicado en China por 5000 años. Según la medicina china, la energía del cuerpo llamada qi (se pronuncia chi) fluye a lo largo de 14 vías conocidas como meridianos. Si se bloquea una de estas vías o canales, puede producir dolor o enfermedad. Se piensa que la acupresión sirve para restaurar el flujo de energía por los meridianos.

La acupuntura se basa en el mismo principio de la acupresión. Consiste en la inserción de agujas muy finas en la piel a lo largo de los meridianos de energía para corregir el flujo de qi, restablecer el equilibrio y bloquear el dolor.

La medicina quiropráctica se centra en el tratamiento y prevención de trastornos del sistema musculoesquelético y los efectos de estos trastornos en el sistema nervioso y la salud en general. Un ajuste quiropráctico comprende el uso de las manos o un dispositivo, principalmente en la columna vertebral, para aplicar una fuerza rápida controlada en las articulaciones con el fin de aumentar el alcance y la calidad de movimiento en la zona a tratar. Los quiroprácticos deben completar cuatro años de formación especializada en una universidad acreditada luego de realizados sus estudios de pregrado antes de que puedan obtener una licencia para ejercer. Para encontrar a un quiropráctico, es buena idea pedir recomendaciones a amigos y familiares. Busque a un quiropráctico reconocido que tenga experiencia en tratar a personas con artritis.

La terapia de calor y frío puede servirle para combatir la rigidez, facilitarle el levantarse en la mañana o hacer ejercicio.El calor puede aliviar el dolor de la OA al aumentar el flujo sanguíneo hacia el área adolorida y relajar los músculos. Utilice almohadillas eléctricas, compresas calientes, parches térmicos, baños calientes o incluso cera derretida; aplíquelo dos o tres veces al día durante 15 minutos. El frío alivia la inflamación mediante la constricción de los vasos sanguíneos. Reduce el dolor porque las sensaciones frías viajan a lo largo de fibras nerviosas grandes, reemplazando las sensaciones de dolor que viajan a lo largo de fibras más pequeñas. Aplique compresas frías, o bolsas de verduras congeladas, dos a cuatro veces al día por 15 minutos hasta que el dolor y la hinchazón disminuyan. Tenga cuidado de no exceder el uso de estos tratamientos.  

La hidroterapia es el uso de agua caliente o fría con fines terapéuticos. Puede incluir baños y tinas o bañeras de hidromasaje, así como programas de ejercicio en jacuzzis, albercas o piscinas de hidroterapia. Vea las clases que ofrece la oficina local que le corresponde en www.arthritis.org/espanol. Para leer el folleto electrónico sobre ejercicios acuáticos visite nuestra página web Ejercicio en el agua para la artritis.

Los masajes son otra práctica antigua. Según la Asociación Americana de Terapia de Masaje, el masaje es el segundo tratamiento más recurrido para aliviar el dolor, después de los medicamentos, ya que relaja los músculos, reduce el dolor, mejora la circulación y ayuda a aliviar el estrés y la tensión. Por ende, los médicos a menudo se lo recomiendan a las personas con artritis. Existen más de 100 tipos de masajes. Algunas de las técnicas más comunes son: masaje de tejido profundo, liberación miofascial, reflexología, shiatsu, masaje de rodamiento cutáneo, rociado y estiramiento, masaje sueco y terapia de puntos dolorosos.

La manipulación osteopática es una técnica suave que emplea el uso de presión y resistencia sobre músculos, tejidos conjuntivos y articulaciones para aliviar el dolor, restaurar el movimiento y sostener las estructuras del cuerpo. Los osteópatas deben completar cuatro años de estudios en una escuela de medicina osteopática.

Terapias de cuerpo y mente

Las terapias de cuerpo y mente se basan en la creencia de que nuestros cerebros y cuerpos están conectados y que los pensamientos pueden afectar la salud física. Técnicas como las siguientes pueden aprovechar el poder de la mente para reducir el estrés, mejorar el rendimiento físico y disminuir el dolor.

La aromaterapia sostiene que ciertos aromas tienen poderes terapéuticos, como son reducir el estrés, aliviar el dolor, ayudar a relajar los músculos y promover una sensación de bienestar. Los aceites esenciales (los aromaterapeutas utilizan alrededor de 50 clases distintas) pueden inhalarse, añadirse al agua de la bañera o aplicarse en un masaje. Se dice que la vainilla y la lavanda relajan; la hierbabuena, el jazmín y los cítricos vigorizan y recargan las energías; y la manzana verde puede reducir la intensidad de una migraña y podría tener un efecto similar sobre otro tipo de dolor.

La visualización guiada alivia el dolor y la tensión mediante la creación de imágenes mentales que invocan una sensación de relajación y tranquilidad. También se dice que estimula el sistema inmunológico. Esta práctica se puede realizar con la ayuda de un especialista o una cinta de audio.

La hipnosis, también conocida como hipnoterapia, es una especie de atención enfocada y relajación profunda. Se utiliza para cambiar el comportamiento y el pensamiento y puede bajar la presión arterial, disminuir el ritmo cardíaco y reducir la actividad cerebral. La hipnosis se efectúa generalmente bajo la supervisión de un profesional capacitado.

La meditación es un estado de conciencia relajado pero intencional. Se ha practicado durante siglos por  muchas culturas, incluyendo las de la India y Asia. La meditación consiste en sentarse en un lugar tranquilo y concentrarse en un solo objeto, pensamiento o sensación como la respiración, un sonido, una frase o una imagen.

La musicoterapia emplea la música y actividades musicales para estimular el sistema inmunológico, reducir el estrés y aliviar el dolor. Las personas trabajan con un especialista en musicoterapia para ejecutar improvisaciones musicales, escuchar música receptiva, componer canciones, comentar las letras, tocar música y crear imágenes musicales.

La oración es el acto de tomarse un tiempo para reflexionar y hablar con un poder superior.

Las técnicas de relajación como la relajación muscular y técnicas de respiración pueden ayudar a liberar la tensión y el estrés, controlar el dolor y manejar las emociones negativas. La relajación muscular consiste en apretar y soltar diversas partes del cuerpo, músculo por músculo, concentrándose en la diferencia entre tensión y relajación.

Los grupos de apoyo son una buena manera de compartir sentimientos, preocupaciones e ideas de cómo vivir con una enfermedad crónica. Consulte con su oficina local de Arthritis Foundation para ubicar grupos de apoyo en su área o participe en la comunidad en línea de la Arthritis Foundation, en nuestro sitio web Conéctese.

El ejercicio como ayuda para relajarse

Ciertas formas de ejercicio optimizan la conexión entre mente y cuerpo. Por ejemplo:

Gi Gong, forma de meditación en movimiento que se concentra en el manejo de la energía. Se basa en la respiración para mejorar el flujo de energía del cuerpo.

Taichi, tipo de artes marciales chinas basado en una serie de movimientos lentos combinado con  respiración profunda y concentración mental. Sirve para mejorar el equilibrio. La naturaleza sutil de los movimientos convierte al taichi en una práctica atractiva para las personas con artritis, ya que también mejora la fuerza muscular sin ejercer presión en las articulaciones. Los estudios clínicos han demostrado que el taichi ayuda a aliviar el dolor y la rigidez de la artritis.

Yoga, práctica antigua que combina entrenamiento mental, físico y espiritual. Mejora la flexibilidad y promueve la relajación. El yoga se centra en el control de la respiración, la meditación y el ejercicio. Puede ayudar a disminuir la presión arterial y aumentar la energía, e incluso podría aliviar una depresión leve. Ciertas personas deberán adaptar las técnicas según su condición física para proteger las articulaciones y evitar lesiones.  

Filosofías alternativas

La medicina china, que se ha practicado en Asia desde hace miles de años, se basa en la creencia del equilibrio entre las energías llamadas yin y yang. El yin representa el principio frío, lento o pasivo, mientras que el yang representa el principio caliente, excitado o activo. Cada individuo posee ambas energías, las cuales tienen que mantenerse en equilibrio para estar sano.

La homeopatía se basa en la teoría de que dar a una persona una forma diluida de lo que causa la enfermedad puede curarla. La homeopatía se centra en la fuerza vital o energía. Los remedios a menudo se encuentran en forma de tinturas, tabletas o cremas.

La naturopatíase centra en la prevención y la capacidad del cuerpo para curarse a sí mismo. Ejemplos de tratamientos naturopáticos incluyen cosas como cambios en la dieta y el ejercicio, el uso de hierbas y suplementos dietéticos, homeopatía, manipulaciones vertebrales, hidroterapia y asesoramiento psicológico.

Remedios no comprobados

Algunas terapias complementarias parecen demasiado extrañas para ser verdad, y en muchos casos, lo son.

En general, al elegir un tratamiento, sea precavido con aquellos que dicen ser panaceas, que no traen consigo ninguna información o advertencia sobre efectos secundarios o, en el caso de las vitaminas y los suplementos, no muestran la lista de los ingredientes.

También sea cauteloso si un tratamiento se vale solamente de casos o testimonios como prueba, cita un solo estudio como prueba de su eficacia, asevera una tasa de éxito del 100%, se consigue únicamente por una fuente o afirma que se basa en una fórmula secreta.

Tres remedios populares, aún sin comprobar, que quizá haya escuchado incluyen:

  • Pulseras de cobre
  • Pasas remojadas en ginebra
  • Magnetoterapia

Como siempre, consulte con su médico antes de intentar cualquier terapia nueva.