Lupus

¿Qué es?

El lupus es un trastorno del sistema inmunológico que afecta a las articulaciones, la piel, los riñones, la sangre y otras partes del cuerpo. El sistema inmunológico es la defensa natural del cuerpo en contra de infecciones, como las causadas por bacterias y virus. Cuando el lupus se presenta, el sistema inmunológico produce anticuerpos que atacan a los tejidos propios del cuerpo. En la mayoría de los casos, el término “lupus” se refiere al tipo de lupus conocido como lupus eritematoso sistémico (LES).

El lupus es una enfermedad inflamatoria que puede ser crónica. La inflamación se refiere a una reacción que provoca: dolor, calor, enrojecimiento e hinchazón que puede conducir a la pérdida de la función. La palabra crónica significa que la enfermedad persiste durante un período de tiempo largo, el cual podría ser por toda la vida. Sin embargo, quizás no sienta los  síntomas de manera constante.

Muchas personas con lupus experimentan cambios en los signos y en los síntomas durante ciertas temporadas. Estos periodos se denominan episodios agudos o periodos de exacerbación y remisiones. Un episodio agudo es el periodo en el que la enfermedad se vuelve más activa con más síntomas. Durante un periodo de remisión, no hay muchos síntomas o están ausentes por completo. A veces, una persona puede entrar en una remisión completa o por una temporada larga, pero esto no significa que la enfermedad haya desaparecido permanentemente.

Tipos de lupus
El lupus puede presentarse en diferentes formas. Puede afectar la piel únicamente (sarpullido discoidal) o puede involucrar varios órganos internos (lupus sistémico). También existe un tipo de lupus muy raro que puede originarse por ciertos fármacos (lupus inducido medicamentoso).

Lupus sistémico

El tipo de lupus más común es el sistémico o LES. Los casos van de muy leves a severos. El LES puede afectar varias partes del cuerpo y causar dolor en las articulaciones, fatiga, alopecia (caída del pelo), sensibilidad a la luz, fiebre, salpullido y problemas renales.

Lupus eritematoso cutáneo

Cutáneo quiere decir “de la piel”. Esta clase de lupus provoca erupciones cutáneas (sarpullido), lesiones, alopecia, úlceras, foto sensibilidad o inflamación de los vasos sanguíneos de la piel (vasculitis). Existen tres clases de lupus cutáneo:

  • Lupus eritematoso discoidal. Principalmente afecta la piel. Las lesiones a menudo son rojas, con relieve y escamosas. Generalmente no duelen, pero pueden causar cicatrices o decoloración permanente de la piel. Las lesiones discoidales también son muy sensibles a la luz. Algunos individuos con este tipo de lupus desarrollarán LES.
  • Lupus eritematoso cutáneo subagudo. Genera extensas lesiones rojizas escamosas en las partes del cuerpo comúnmente expuestas al sol y a la luz artificial como brazos, cuello y hombros. Aproximadamente el 50% de las personas con lupus cutáneo subagudo también tienen LES.
  • Lupus cutáneo agudo.Las lesiones ocurren en quienes están pasando por un episodio de exacerbación del LES. La clase más común es la malar o salpullido en forma de mariposa (porque se distribuye sobre las mejillas y el puente nasal).

Lupus medicamentoso (secundario)

Ciertas clases de fármacos para tratar enfermedades crónicas como hipertensión, epilepsia o artritis reumatoide pueden originar esta forma de lupus. Aunque es similar al LES, los síntomas a menudo desaparecen una vez que el medicamento se suspende.

Lupus neonatal

Aunque raro, el lupus neonatal puede afectar a los hijos de las mujeres con lupus. Esta clase de lupus se debe a la transferencia de anticuerpos de la madre al feto en el útero. En la mayoría de los casos los síntomas desaparecen después de unos seis meses. Los síntomas son salpullido, problemas hepáticos y recuento de glóbulos bajo. Muy raramente un bebé con lupus neonatal presentará defectos serios del corazón. Los médicos normalmente identifican a las madres de alto riesgo y tratan al bebé antes o en el momento de nacer para disminuir los síntomas.  El lupus neonatal no indica necesariamente que el bebé vaya a desarrollar lupus más adelante. 

¿Cuál es la causa?

Se ignora la causa del lupus, con excepción de la del lupus medicamentoso. Son importantes los factores hereditarios, hormonales y medioambientales, aunque aún no está claro cómo interactúan para desencadenar el lupus. El lupus no es un cáncer ni una infección que pueda contagiarse. No se sabe de alimentos o químicos que lo empeoren o lo mejoren. Sin embargo, los médicos y los científicos saben algo sobre cómo afecta al cuerpo. El lupus hace que el sistema inmunológico no funcione correctamente y produzca anticuerpos (llamados autoanticuerpos) que reaccionan ante las células, tejidos y órganos propios, dañándolos en vez de atacar a las sustancias invasoras. Este proceso se conoce como respuesta autoinmune (auto significa a sí mismo).

En el caso del lupus, se forman diversas clases de autoanticuerpos. Los autoanticuerpos que se producen más frecuentemente atacan el núcleo de las células y, por lo tanto, se llaman anticuerpos antinucleares, o AAN. Los AAN se encuentran en la mayoría de casos de lupus. Sin embargo, AAN también pueden aparecer en otras personas con enfermedades autoinmunes, tales como la artritis reumatoide (AR) y el síndrome de Sjörgen e inclusive se los puede encontrar en individuos saludables. Existen también otros tipos de anticuerpos, como el anti-ADN de doble cadena (ADNdc) y el anti-Smith que aparecen, generalmente, en casos de lupus únicamente.

¿Cuáles son los síntomas?

El lupus afecta a cada quien de manera distinta. Algunas tienen síntomas muy leves que avanzan lentamente, mientras otras tienen síntomas graves, potencialmente fatales que aparecen súbitamente. Sea grave o leve, el lupus constituye una enfermedad crónica que requiere vigilancia médica constante y tratamiento. Al igual que muchas enfermedades autoinmunes, los síntomas del lupus van y vienen.

Síntomas comunes del lupus

  • Dolor articular. La inflamación que produce un sistema inmunológico hiperactivo puede resultar en articulaciones hinchadas y dolorosas.
  • Salpullido. Una de las características del lupus es la erupción cutánea en forma de mariposa que se extiende de las mejillas al puente nasal que pudiera parecer una quemadura de sol. El lupus también puede generar un salpullido escamoso en forma de disco en cara, cuello, orejas, cuero cabelludo y pecho.
  • Alopecia. El mismo lupus o los fármacos para tratarlo pueden generar la caída del pelo.
  • Foto sensibilidad. Muchas personas con lupus son hipersensibles a la luz, es decir, a la luz ultra violeta del sol y de la luz artificial. Los síntomas del lupus pueden empeorar tras la exposición a la luz solar, la cual puede causar salpullido, fatiga y cefaleas.
  • Fatiga. Todos se cansan de vez en cuando, pero las personas con lupus experimentan una fatiga que no cesa con el descanso.
  • Dificultad para respirar. Quienes tienen lupus pueden notar problemas pulmonares, como dolor de pecho, falta de aliento y un dolor punzante al respirar, toser, reír o estornudar. En ciertos casos, hay síntomas de inflamación del recubrimiento de los pulmones (pleuritis) o de la envoltura del corazón (pericarditis).
  • Problemas renales. Un tercio de quienes tienen lupus desarrollarán nefritis o inflamación de los riñones. Esto puede generar hipertensión, sangre en orina, orina con espuma e hinchazón de las piernas. Sin embargo, la nefritis lúpica es a menudo asintomática, por lo cual es fundamental hacerse análisis de orina regularmente.
  • Problemas mentales. Algunas personas con lupus pueden advertir problemas de memoria, para concentrarse o confusión.
  • Úlceras orales. Es común presentar llagas mucosas, son distintas a las llagas en la boca (fuegos) y generalmente no duelen.
  • Trastornos de la sangre. A menudo se manifiestan anomalías de la sangre, como anemia, recuento plaquetario bajo (trombocitopenia), recuento de leucocitos bajo (leucopenia) y coágulos sanguíneos (trombosis). Si la trombosis no se controla pueden producirse trastornos graves o un accidente cerebrovascular.

Muchas personas afectadas por el lupus presentan cambios en los signos y síntomas que se conocen como exacerbaciones y remisiones. La exacerbación es el período durante el cual la enfermedad se torna más activa y los síntomas aumentan. Durante una remisión, los síntomas del lupus son escasos o desaparecen. A veces, una persona puede presentar una remisión completa o prolongada, pero esto no significa necesariamente que la enfermedad haya desaparecido. 

Otros signos y síntomas del lupus

Las personas con lupus pueden desarrollar otras afecciones, algunos ejemplos son:

  • Ataques cardíacos
  • Inflamación ocular
  • Fiebre
  • Pérdida de peso
  • Fenómeno de Raynaud, una enfermedad en la cual los dedos de las manos y de los pies, la nariz y los oídos pueden desarrollar una sensibilidad inusual al frío, tornándose a veces blancos o azules al estar expuestos al frío.
  • Dolores musculares.
  • Ganglios linfáticos hinchados
  • Pérdida del apetito
  • Síndrome de Sjögren, una enfermedad crónica que provoca sequedad en los ojos y boca. Las mujeres pueden sufrir sequedad vaginal.
  • Depresión
¿Cómo se diagnostica?

El lupus puede ser difícil de diagnosticar. Es importante consultar a un reumatólogo, médico que se especializa en artritis y enfermedades relacionadas, como el lupus. El reumatólogo comenzará por hacerle algunas preguntas y realizará un examen físico.

Análisis clínicos

También le harán pruebas de laboratorio, como análisis bioquímicos de sangre y orina, para determinar si:

  • tiene muy pocos glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas (células sanguíneas que ayudan a controlar el sangrado y la coagulación),
  • están funcionando correctamente los órganos, como riñones o el hígado,
  • si su reumatólogo piensa que usted tiene lupus, le pedirá que realice un análisis de sangre, conocido como AAN, que detecta un grupo de autoanticuerpos que se encuentran en la sangre de quienes tienen lupus y que atacan a las propias células del cuerpo. Sin embargo, esta prueba no diagnostica el lupus.

Otras pruebas que detectan ciertos anticuerpos útiles para el diagnóstico del lupus o de otras enfermedades relacionadas son:

  • el anti-Smith.
  • el anti-ADN; o

Cuando se tiene lupus también es frecuente la presencia de:

  • anticuerpos frente a fosfolípidos, incluyendo la cardiolipina; 
  • niveles de complemento bajos o reducidos; y
  • marcadores de la inflamación.

Anticuerpos que reaccionan ante fosfolípidos, incluyendo la cardiolipina también son comunes cuando se padece de lupus.Se les asocia con el riesgo acrecentado de coágulos sanguíneos, derrames cerebrales y abortos no provocados frecuentes.

Con análisis de sangre se puede obtener la medición del nivel de proteínas de complemento. Los niveles de complemento por lo general son bajos o reducidos en personas con lupus.

Se pueden realizar otros análisis de sangre para el diagnóstico y como ayuda para el seguimiento de la actividad de la enfermedad.

Exámenes de riñón
Debido a que frecuentemente se desarrollan problemas renales, será necesario realizar un análisis de orina. Si se detectan proteínas, quizás se le pida que recoja la orina de 24 horas para analizarla. Si su médico sospecha que usted sufre de problemas renales, quizás le solicite una biopsia renal, que consiste en extraer y examinar una pequeña muestra de tejido de uno de sus riñones.

Examen cardíaco y rayos-X
Es probable que su médico le pida una radiografía de tórax o exámenes cardíacos, como un electrocardiograma (ECG) o un ecocardiograma, para determinar si la enfermedad está afectando los pulmones o el corazón.

Opciones de tratamiento

El plan de tratamiento para el lupus incluye:

  • tomar medicamentos para reducir la inflamación;
  • tomar medicamentos para disminuir la actividad del sistema inmunológico;
  • balancear el descanso con el ejercicio;
  • consumir una dieta adecuada.

El lupus es una enfermedad impredecible. Sus signos aparecen y desaparecen, a veces sin razón evidente. Debido a que el lupus tiene tantas formas diferentes y puede cambiar, es probable que lleve mucho tiempo encontrar el tratamiento correcto para usted. Su tratamiento dependerá de los síntomas que tenga y de los órganos que estén afectados. Una vez que comience un programa eficaz de tratamiento, cúmplalo. Si sus síntomas cambian, comuníqueselo a su médico de manera que puedan trabajar en conjunto para adaptar el programa a su caso en particular.

MEDICAMENTOS
Los medicamentos son una parte necesaria del tratamiento para las personas con lupus. El fármaco específico que le recete su médico dependerá de:

  • el grado de la enfermedad; y
  • la actividad de la enfermedad.

Con el tiempo, es probable que cambie el tipo y la cantidad de medicamentos recetados, según los signos y síntomas presentes.

Medicamentos antiinflamatorios no esteroides
Cómo actúan: los fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINE) pueden ayudar a controlar la artritis y la inflamación asociada con el lupus. Algunos AINE se pueden obtener con receta, mientras que otros son de venta libre.

Algunos ejemplos de AINE incluyen:

  • aspirina;
  • ibuprofeno;
  • naproxeno.

Efectos secundarios: los AINE pueden causar irritación gástrica, hemorragia gastrointestinal, úlceras o diarrea. Es probable que su médico le recete medicamentos antiulcerosos para protegerlo de los estos efectos secundarios de los AINE. Los AINE más recientes, se conocen como los inhibidores selectivos de la COX-2, pueden minimizar aún más los efectos secundarios gástricos.

Medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad
Cómo actúan: los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME), pueden utilizarse para tratar los síntomas del lupus, como:

  • artritis;
  • erupciones cutáneas;
  • fiebre;
  • fatiga;
  • pleuritis (inflamación de la pleura o membrana que reviste de los pulmones).

La hidroxicloroquina es el FARME que se usa más comúnmente para tratar el lupus. Este fármaco, recetado para la enfermedad leve, puede disminuir el riesgo de propagación del lupus. Estos medicamentos en general se administran a largo plazo, dado que su interrupción puede exacerbar del lupus.

Efectos secundarios: entre los efectos secundarios más comunes de la hidroxicloroquina se encuentran náuseas leves, vómitos y diarrea.

Inhibidor específico del estimulador de linfocitos B
Belimumab (Benlysta) es el primer agente biológico aprobado para el lupus en cincuenta años. Administrado como infusión intravenosa, sirve para reducir el número de linfocitos B que parecen estar hiperactivos en los pacientes de lupus. Belimumab es un medicamento supresor de autoanticuerpos. Bloquea la actividad del estimulador de linfocitos B en las personas con lupus. Aunque a muchos individuos les ha servido, como es nuevo, se requiere de más investigaciones para determinar su seguridad y eficacia a largo plazo.

Corticosteroides
Cómo actúan: los corticosteroides (como la prednisona) son fármacos que controlan el sistema inmunológico y ayudan a reducir la inflamación. Están relacionados con el cortisol, una hormona que el cuerpo produce en forma natural y que controla muchas funciones necesarias del cuerpo.

Cuando el lupus se presenta de forma muy activa, es probable que su médico le recete dosis altas de glucocorticoides. Se pueden utilizar dosis más bajas para tratar el lupus cuando éste no comprometa los órganos internos. A medida que los síntomas y los resultados de los análisis de laboratorio mejoran, su médico puede reducir gradualmente la dosis.

Efectos secundarios: los efectos secundarios más comunes de la ingestión de altas dosis de glucocorticoides incluyen:

  • aumento de peso;
  • hinchazón de la cara;
  • formación frecuente de hematomas;
  • cicatrización lenta; y
  • cambios del estado de ánimo.

Otros efectos secundarios incluyen:

  • retención de líquidos con hinchazón de las piernas;
  • presión sanguínea alta;
  • activación o empeoramiento de la diabetes;
  • mayor riesgo de infección;
  • muerte de tejido óseo (osteonecrosis);
  • acné; y
  • en raras ocasiones, hemorragia gástrica.

El uso de corticosteroides durante un tiempo prolongado puede provocar:

  • cataratas;
  • glaucoma;
  • debilidad muscular; y
  • disminución de la masa ósea (osteoporosis).

Otros medicamentos inmunosupresores
Cómo actúan: la mayoría de los fármacos inmunosupresores reducen la actividad del sistema inmunológico. Cuando el lupus afecta los órganos principales, a menudo se recetan estos medicamentos en combinación con corticosteroides. Esta combinación puede permitir una reducción en las dosis de los mismos.

Los fármacos inmunosupresores que se usan más comúnmente son:

  • azatioprina (Imuran);
  • metotrexato (Rheumatrex, Trexal); y
  • ciclofosfamida (Cytoxan).

Efectos secundarios: estos medicamentos pueden provocar graves efectos secundarios. Si usted toma un medicamento inmunosupresor, debe hacerse análisis de sangre en forma regular, ya que el fármaco puede interferir con la formación adecuada de células sanguíneas. También puede contraer infecciones más fácilmente debido a que los medicamentos reducen la actividad del sistema inmunológico.

Actividad física
El ejercicio diario es muy importante. Hacer ejercicio puede resultar más fácil cuando el lupus se encuentre menos activo y usted se sienta mejor. Sin embargo, incluso durante una exacerbación, realizar ejercicios suaves de rango de movimiento puede ayudarle a disminuir la rigidez. El ejercicio también puede ayudar a prevenir la debilidad muscular, de manera que los músculos tengan mayor capacidad para soportar las articulaciones doloridas.

Puede colaborar con un fisioterapeuta para elaborar un programa de ejercicios que se adapte a su horario, estado físico y otras necesidades. Esto puede ser tan simple como diseñar un programa de caminatas que usted puede ir adaptando de acuerdo a cómo se sienta cada día.

De hecho, los ejercicios de amplitud de movimiento simples, como el estiramiento, pueden ser tan eficaces como la actividad aeróbica para mejorar su estado de ánimo, sentido de bienestar y nivel de fatiga.

Alimentación
Ingerir una dieta balanceada es una parte importante de su plan de tratamiento. En los períodos en los que el lupus esté activo y no tenga mucho apetito, ingerir un suplemento multivitamínico diario puede ayudar a su cuerpo a obtener los nutrientes que quizá esté necesitando. Sin embargo, las vitaminas en dosis altas pueden provocar efectos secundarios. Algunas hierbas y suplementos dietéticos puede empeorar el lupus. Explore los ácidos grasos omega-3. No olvide informar a su médico si está tomando algún tipo de vitamina, hierbas o suplementos dietéticos.

Su médico puede recomendarle una dieta especial para aliviar los problemas causados por los síntomas del lupus, como la nefropatía (enfermedad renal). Una dieta con bajo contenido de sal ayudará a prevenir la retención de líquidos, que a su vez puede originar hinchazón. Si padece nefropatía, quizás deba limitar la cantidad de proteínas que ingiere para no hacer trabajar demasiado a los riñones.

Sólo con tomar una dosis diaria de ácido fólico puede ayudar a disminuir los niveles de una sustancia química llamada homocisteína. Se han encontrado altos niveles de homocisteína en personas con lupus, niveles que también se han asociado con problemas cardíacos. Pregunte a su médico cuál es la dosis recomendada de ácido fólico para reducir los niveles de homocisteína. El colesterol alto también puede representar un problema; hable con su médico sobre este tema.

Preocupaciones especiales

Problemas renales
A veces, incluso con el uso de glucocorticoides y fármacos inmunosupresores, puede presentarse insuficiencia renal. Si esto sucede, se pueden eliminar los productos de desecho de la sangre mediante una diálisis. La hemodiálisis es un procedimiento que consiste en colocar catéteres en una arteria y una vena para filtrar la sangre a través de una máquina limpiadora. La sangre se extrae del cuerpo, pasa por una máquina que elimina los productos tóxicos y de desecho y luego vuelve al cuerpo.

La diálisis peritoneal ambulatoria continua (DPAC) es otro procedimiento de limpieza en el cual se coloca líquido en la cavidad abdominal a través de un tubo y luego se drena dicho liquido por el mismo tubo. Esto puede realizarse en el hogar, pero es necesario hacerlo bajo una estrecha supervisión dado que las personas con lupus corren un mayor riesgo de infección.

Cuando la insuficiencia renal es irreversible, es probable que se recomiende un trasplante de riñón. Este procedimiento a menudo puede permitir que una persona con lupus vuelva a su vida normal, aunque se requieren muchos medicamentos para prevenir el rechazo al riñón nuevo.

Problemas cardíacos
Las personas con lupus corren mayor riesgo de padecer de ataques cardíacos, dado que esta enfermedad puede dañar los vasos sanguíneos.

Otros factores de riesgo que pueden resultar en cardiopatías son:

  • hipertensión (presión sanguínea alta);
  • tabaquismo;
  • obesidad;
  • altos niveles de colesterol;
  • altos niveles de homocisteína.

Consulte a su médico acerca de las distintas formas de reducir o controlar estos riesgos.

Infecciones
Las personas que padecen de lupus tienen más probabilidades de contraer infecciones. Esto se debe al mal funcionamiento del sistema inmunológico o a los efectos secundarios causados por los medicamentos, en especial los corticosteroides y los fármacos inmunosupresores. En algunas personas con lupus, las infecciones pueden desencadenar exacerbaciones de la enfermedad. Para los que tienen lupus, las vacunas antigripales anuales u otras vacunas son importantes para protegerse contra las infecciones.

Exposición al sol
Está comprobado que la exposición al sol y a otras luces fluorescentes puede empeorar las erupciones cutáneas y otros problemas sistémicos vinculados con el lupus en algunas personas. Alrededor de un tercio de las personas que padecen esta enfermedad son sensibles al sol.

La exposición solar puede provocar exacerbaciones del lupus, que a su vez producen:

  • fiebre;
  • dolor de las articulaciones;
  • inflamación del corazón, pulmones, riñones o sistema nervioso.

Sin embargo, una exposición al sol que resulte excesiva para una persona puede ser adecuada para otra. Los grados de sensibilidad al sol varían de una persona a otra.

Protección contra el sol
Unas cuantas precauciones simples pueden protegerle de las reacciones negativas a la exposición solar. Siga estos pasos para prevenir las erupciones relacionadas con el lupus y las quemaduras solares como consecuencia de la sensibilidad al sol.

  • Evite las actividades al aire libre durante las horas de mayor luz solar (generalmente de 10 de la mañana a 4 de la tarde).
  • Use filtros o pantallas solares en forma regular.
  • Elija un producto con factor de protección solar (FPS) 15 o superior. Al igual que todos los maquillajes y lociones, los filtros solares pueden provocar reacciones alérgicas en algunas personas. Si presenta alguna reacción, deje de usar ese producto y pruebe otro diferente o consulte con su médico.
  • Escoja aquellos productos que bloqueen los rayos UVA y UVB (la etiqueta debería indicar si el producto bloquea estos dos tipos de rayos). Las puntuaciones de FPS se aplican solamente a la luz UVB; la exposición a la luz ultravioleta es mayor en altitudes más elevadas.
  • Si debe permanecer al sol, use un sombrero que lo proteja del sol directo y prendas que cubran sus brazos, piernas y pecho. Existen prendas hechas con telas especiales que no permiten el paso del sol.

Resequedad
Las mujeres posmenopáusicas con lupus o aquéllas que también presenten el síndrome de Sjögren secundario pueden experimentar resequedad vaginal. Los productos lubricantes y las cremas con estrógenos pueden ayudar a reestablecer la humedad y aliviar las molestias. Si usted padece resequedad vaginal, pregunte a su médico qué producto puede ser conveniente para usted.

Embarazo y anticoncepción
El embarazo puede presentar problemas especiales para las mujeres con lupus. Durante el embarazo, el lupus puede empeorar o exacerbarse; o bien, puede mejorar o permanecer igual.

Las mujeres con lupus tienen mayores probabilidades de sufrir un aborto espontáneo, ya sea en la primera o en la última etapa del embarazo. Determinados anticuerpos anormales presentes en la sangre de algunas mujeres con lupus pueden aumentar la probabilidad de presentar un aborto espontáneo. No olvide consultar a su médico si desea quedar embarazada. La buena noticia es que con una planificación cuidadosa, muchas mujeres con lupus pueden tener embarazos normales y bebés sanos.

En algunos casos, las mujeres con lupus pueden pasar autoanticuerpos a través de la placenta, lo que puede provocar una erupción cutánea en el bebé. Con el tiempo, la erupción desaparece, normalmente dentro de los seis meses del nacimiento del bebé. Un problema cardíaco muy raro puede presentarse en el bebé de una mujer que tenga este patrón de autoanticuerpos específico. Hable con su médico acerca de este riesgo y las opciones de tratamiento.

Si su médico le aconseja no quedar embarazada o si usted no desea tener hijos, es importante utilizar un método anticonceptivo dado que todavía existe la posibilidad de embarazo. Un embarazo no planeado durante un período de actividad de la enfermedad podría causar problemas de salud y exponer al feto a los medicamentos que toma para el lupus. El método anticonceptivo más seguro para las mujeres que padecen lupus es un diafragma que se utiliza con gel anticonceptivo.

Cómo controlar el lupus
Con frecuencia, el padecer de una enfermedad crónica también va acompañado de problemas emocionales. Hablar sobre sus temores, ira y depresión puede ser útil. Es importante que hable abiertamente con su familia, amigos y médico. Participar en un grupo de apoyo y compartir sus frustraciones con otras personas que padecen lupus puede ayudarle a sentirse mejor emocionalmente y a resolver problemas específicos.

Leer acerca de su enfermedad puede ayudarle a entender sus síntomas y a conocer todo lo que puede ocurrir con ella. Se sentirá más en control de su enfermedad y podrá tener una comunicación más eficaz con su médico acerca de los tratamientos.

Sin embargo, puede que haya momentos en los que asistir a las reuniones de apoyo o leer sobre el lupus no alcancen para superar el sentimiento de abatimiento. En ese caso, puede resultar útil buscar consejo de un profesional capacitado para ayudar a las personas que sufren enfermedades crónicas. Su médico le puede recomendar profesionales de salud mental, tales como trabajadores sociales, consejeros y psicólogos, que puedan darle asistencia.

¿Quién tiene riesgo?

Los estudios sugieren que algunas personas pueden heredar la tendencia a contraer lupus y que los genes juegan un papel importante en la enfermedad. Los científicos han descubierto que los nuevos casos de lupus son más frecuentes en familias en las que algún miembro ya presenta esta enfermedad u otra enfermedad autoinmune relacionada, como la AR o la diabetes. La mayoría de los científicos creen que los factores ambientales, como los virus, actúan como desencadenantes de síntomas en las personas que tienen la tendencia genética a desarrollar lupus.

Alrededor del 90 por ciento de las personas que tienen lupus son mujeres. En la mayoría de los casos, los síntomas se presentan por primera vez en mujeres en edad de procrear (de 15 a 45 años). Sin embargo, el lupus también ocurre en niños y personas mayores. Los afroamericanos tienen mayor tendencia a contraer lupus que los anglos. Algunos estudios sugieren que la enfermedad también puede presentarse con mayor frecuencia en los asiáticos y hispanos que en los anglosajones.

Ciencia e Investigación
La Arthritis Foundation apoya la investigación con amplias posibilidades de avanzar y ha invertido casi $400 millones de dólares por este concepto, desde su inicio, en 1948.
 
Los investigadores han incrementado su conocimiento de tal manera que contribuirán al  mejoramiento de la calidad de vida de los individuos con lupus. Las constantes investigaciones que se apoyan mediante los fondos de la Arthritis Foundation están orientadas a entender las causas del lupus, a encontrar mejores formas de controlar la enfermedad y a mejorar la calidad de vida de aquellos afectados por el lupus. Algunos ejemplos de estas investigaciones incluyen:
  • Investigaciones para predecir, prevenir, identificar y tratar del modo más adecuado la enfermedad cardiovascular prematura en personas con lupus.
  • Investigaciones para comprender el papel de los linfocitos B en el lupus y desarrollar métodos para controlar su actividad, repercutiendo en el control de la actividad de la enfermedad.
  • Investigaciones para identificar los genes asociados con el desarrollo y el progreso del lupus.
  • Investigaciones para descubrir las razones por las que las mujeres presentan lupus más a menudo que los hombres y así, diseñar estrategias para prevenir y tratar las complicaciones de la enfermedad propias de las mujeres.
Recursos y Sugerencias
  • Consulte a su médico.
  • ¿Embarazada o planea estarlo? Lea nuestra página Cómo afecta el lupus un embarazo
  • Lupus Foundation of America (Fundación Estadounidense de Lupus) 1300 Piccard Dr, Suite 200 Rockville, MD 20850 Tel. 1-800-558-0121; 301-670-9292 www.lupus.org 
  • National Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases Information Clearinghouse (NAMSIC) (Instituto Nacional para la Artritis y las Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel). Lupus
  • National Institutes of Health (Institutos Nacionales de Salud) 1 AMS Circle Bethesda, MD 20892 1-877-226-4267 301-495-4484 TTY (teléfono para hipoacúsicos): 301-565-2966 www.niams.nih.gov
  • Para mayor información sobre el síndrome de Sjögren 
  • SLE Lupus Foundation 
  • Si vive fuera de los Estados Unidos y está buscando información sobre el lupus en país, vea la lista de recursos internacionales, cortesía de Lupus Foundation of America.