Opciones saludables para una parrillada o asado

El típico menú de una parrillada no ayuda mucho a las articulaciones… ni a su figura. Entre platillos como macarrones con queso y hamburguesas grasosas, y alimentos procesados precursores de la inflamación que incluyen pan blanco y helados, tiene una receta para el fracaso.

Afortunadamente la parrilla es un lugar idóneo para preparar alternativas sabrosas, nutritivas y buenas para las articulaciones. Mediante estas sencillas modificaciones, puede transformar la parrillada en una fuente de alimentos saludables.

APERITIVOS

En vez de botanas y aderezos altos en grasa, pruebe:

  • Pan integral a la plancha, acompañado de bruschetta de tomate, frijoles, puré de garbanzos (humus) y otros condimentos naturales.
  • Alambres de verduras asadas de temporada como calabacitas, cebollín, pimientos, etc

PLATILLOS PRINCIPALES

Sustituya la carne de hamburguesas y perros calientes por:

  • Champiñones carnosos marinados en partes iguales de aceite de olivo, vinagre balsámico  y jugo de limón. Obtendrá nutrientes promotores del sistema inmunológico de los hongos, el aceite y el vinagre. Además, los estudios han demostrado que el oleocantal, uno de los antiinflamatorios más abundantes del aceite de olivo, disminuye el proceso inflamatorio del cuerpo y reduce la sensibilidad al dolor con una acción farmacológica similar a la de libuprofeno.

  • Si tiene un paladar versátil, es vegetariano (o vegano) o está a dieta, use  el tempe, alimento bajo en calorías originario de Indonesia que contiene todos los aminoácidos esenciales. Si no es intolerante al gluten, pruebe el seitán (a veces llamado “carne vegetal”), otro alimento proteínico alternativo a la carne que se consume mucho en Japón, derivado del gluten de trigo. Ambos son muy versátiles, se pueden hacer a la plancha cortando en filetes marinados a su gusto, milanesas o hasta en tacos con tortillas de maíz calientitas.  

CONDIMENTOS

Reemplace la salsa catsup (que contiene 2 cucharaditas de azúcar por cucharada) o mayonesa (relativamente alta en grasa) con:

  • Salsa o pico de gallo, que están repletos de antioxidantes. Una cucharada solo tiene 4 a 5 calorías y cero grasa, además de una plétora de nutrientes.
  • Pesto a base de aceite de oliva o tomate deshidratado para untar. Los tres ingredientes: aceite de oliva, tomate y albahaca, están repletos de propiedades antiinflamatorias.

GUARNICIONES

Cambie las ensaladas aderezadas con mayonesa, queso o crema por otras de menos calorías:

  • Ensalada de frijol. Todos los frijoles son ricos en fibra, proteínas y una cantidad de fitonutrientes antiinflamatorios.
  • Rebanadas de tomate aderezadas con vinagre balsámico, aceite de oliva y especias. Puede elegir entre albahaca, orégano u otras yerbas de su preferencia y benefíciese de sus múltiples propiedades.

POSTRES

Pruebe alternativas más naturales como:

  • Plátanos congelados sumergidos en jarabe de chocolate de al menos 70% cacao recubiertas de hojuelas de coco. El chocolate oscuro está repleto de compuestos llamados flavonoides que ayudan a proteger las células. Además el chocolate es rico en magnesio, elemento crítico para la salud de los huesos y las articulaciones.
  • Frutas rescas a la plancha como durazno, ciruela y piña, que son perfectas solas o con yogurt. (Para mejores resultados asar solo un lado de la fruta o flamearlas.)