Comer compulsivamente

Luego de un día extenuante o una pelea frustrante, es común buscar consuelo en la comida.

La gente tiende a usar la comida para lidiar con los sentimientos. Una vez que alguien se acostumbra a manejar los altibajos emocionales de este modo, puede ser difícil separar el consentir la gula del apetito real. 

El siguiente cuestionario le servirá para determinar por qué come de más y superar este problema de una vez por todas.

Tome este cuestionario para descubrir por qué lo hace y cómo detenerse.

 

Cuestionario

1. Cuando se trata de comer, tiende a:

a) Planear qué comidas y tipos de alimentos va a consumir.

b) Comer todo el día.

c) Sentirse avergonzado o culpable de lo que comió.

2. Después de un día pesado:

a) Ordena una hamburguesa con queso y papas fritas para cenar. ¡Se lo merece!

b) Se desahoga con un amigo o da un paseo andando.

c) Se relaja zampándose un helado.

3. Cuando un amigo le ofrece una tarta casera después de una gran comilona:

a) Observa cómo la disfruta.

b) Declina, y luego acepta un pedacito ante su insistencia.

c) Declina amablemente.

4. Cuando ve la tele, normalmente:

a) Se enfoca en el programa.

b) Ronda la cocina en busca de comida durante los comerciales.

c) Devora una bolsa de papitas sin siquiera darse cuenta.

5. Acaba de escuchar una buena noticia. Es hora de:

a) Ir a brindar durante “happy hour” con cerveza y nachos.

b) Consentirse con un postre.

c) Llamar a los amigos para celebrar.

 

RESPUESTAS:

1. Si respondió b) o c) come compulsivamente. La clave de dominar este hábito es hacer consciencia. Antes de comer, pare y reconsidere si realmente tiene hambre o estrés, si está frustrado, triste, aburrido o irritado. Señales de comer compulsivamente incluyen un ansia de comer que llega súbitamente y antojo de una comida específica.

2. Si contestó a) o c) come por estrés o frustración. Tendemos a desear alimentos dulces o harinas cuando estamos molestos. Los carbohidratos aumentan la producción de una sustancia química del cerebro llamada serotonina que nos hace sentir bien. Encuentre otras formas de reconfortarse, como dar un paseo a pie o tomar un baño de burbujas.

3. Si respondió a) o b) come para evitar dañar los sentimientos de otros. En situaciones sociales, como fiestas y cenas es común sentirse presionado a ceder. Responda con un simple "Se ve delicioso, quizá más tarde".

4. Si contestó b) o c) come debido a aburrimiento o soledad. El acto de comer entretiene las manos y la boca, distrayéndolo del tedio. En cambio, piense en la última vez que comió. Si fue hace dos horas, probablemente no sea hambre. Ocupe las manos en otra cosa: tejer, hacer un rompecabezas, colorear, etc.

5. Si respondió a) o b), puede estar comiendo porque está feliz. La gente tiende a comer cuando está de buenas, así como cuando está de malas, según un estudio publicado en 2013 de la revista Appetite. Permítase darse un gusto. Si realmente quiere celebrar con, por ejemplo, un pedazo de chocolate, saboréelo lentamente.