Omita de su dieta estas grasas y aceites

No todas las grasas son iguales. Sepa cuáles limitar para una dieta antiinflamatoria.

Antes se recomendaba a las personas evitar todas las grasas (también llamados lípidos). Hoy, la grasa no se considera mala, de hecho algunas grasas son esenciales para una nutrición balanceada. No obstante, otras pueden agravar la inflamación y dañar la salud en general.

El colesterol en el cuerpo se une a dos tipos de lipoproteínas, que pueden ser de alta o de baja densidad. Cuando el colesterol se une a una lipoproteína de densidad alta (HDL en inglés) es llevado al hígado donde se metaboliza, a éste se le conoce como colesterol bueno. Cuando el colesterol se une a una lipoproteína de densidad baja (LDL en inglés) es depositado en el interior de las arterias, tapándolas parcial o totalmente, por lo que se le conoce como colesterol malo.

Limite estas grasas

Grasas saturadas 

Son las que se encuentran en productos de origen animal como carne, mantequilla y queso. Son lípidos en estado sólido a temperatura ambiente. Ellos pueden aumentar su colesterol total y LDL (colesterol malo). La especialista en nutrición Christine McKinney, del Centro Médico Bayview de Johns Hopkins explica que las personas con artritis tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiacas, así que deben de cuidar sus niveles de colesterol.

Se pueden incorporar pequeñas cantidades de grasas saturadas en la dieta, mientras no rebasen el 10% de la ingesta calórica total. Es decir, no superar los 20 gramos de grasas saturadas al día en un individuo que consuma 2,000 calorías.

Puede haber una excepción en la categoría de grasas saturadas que no es de origen animal: el aceite de coco. Esta grasa vegetal se ha vuelto popular recientemente, y los estudios publicados en 2014 - 2015 sugieren que posee propiedades antiinflamatorias. A diferencia de las demás, el aceite de coco se compone principalmente de ácidos grasos de cadenas medianas, y el organismo los procesa de modo distinto. Aunque no debe sobrepasarse con esta clase de lípido, pequeñas cantidades podrían ser aceptables. Según McKinney, incluir un poco de grasa saturada de una fuente saludable como lo es la planta del coco está bien, pero no debe ser la grasa principal.

Ácidos grasos omega 6 

Los aceites poiinsaturados contienen dos tipos de lípidos escenciales (los que el organismo no puede producir): los omega 3 y omega 6. Los omega 3 se encuentran en semilla de linaza, nueces (ciertos suplementos) y se conocen sus propiedades antiinflamatorias. Los omega 6 provienen del maíz, el girasol, la soya, el cártamo, vegetales y productos hechos con estos aceites. El consumo en exceso de omega 6 puede desencadenar la síntesis de sustancias inflamatorias en el cuerpo. Lamentablemente la dieta estadounidense es muy alta en omega 6. No son malos como para evitarlos, pero no deben predominar en su dieta.

Evite estas grasas 

Grasas trans

Aunque se hallan naturalmente en cantidades mínimas en la carne roja y los productos lácteos, la mayoría de las grasas tipo trans las crean los fabricantes cuando añaden hidrógeno al aceite vegetal. Este proceso mantiene el aceite sólido a temperatura ambiente y extiende su fecha de caducidad. Encontrará lípidos de este tipo en productos de panadería, alimentos fritos y margarina. Idealmente, no debería consumir grasas trans agregadas en ningún alimento. 

Tanto las grasas tipo trans como las saturadas aumentan el colesterol malo o LDL, pero las trans son peores puesto que además reducen el colesterol bueno o HDL. Este doble efecto incrementa el riesgo de enfermedades del corazón.