Alimentos precongelados saludables – Ahorre tiempo

¿Desea una comida saludable y rápida? Busque en su congelador. Tenemos ideas para congelar alimentos y atajos para preparar comidas rápidas, nutritivas y deliciosas en casa.

Una comida caliente casera luego de un día pesado le vendría genial… pero prepararla podría aumentar su estrés y cansancio.

En lugar de cocinar cada día, nuestra experta en nutrición Sara Haas, vocera de Academy of Nutrition and Dietetics, recomienda hacer una variedad de comidas cuando se sienta bien y tenga tiempo, que pueda guardar en el congelador para usar más adelante.  Así, cuando más lo necesite, todo lo que deberá hacer es calentar y servir.

“Congelar los alimentos es una buena forma de tener comidas balanceadas y saludables en la comodidad de su hogar”, señala Haas.

A diferencia de las comidas precongeladas que venden en los supermercados, las que prepara en casa y almacena sin conservadores o sodio añadido resultan una adición excelente a la dieta, añade. “Hacer comidas nutritivas con antelación, son un recurso increíble en la cocina”.

Antes de iniciar la preparación de alimentos para congelar, le ofrecemos algunas ideas.

Seleccione comidas aptas para congelar. “Algunos alimentos no se conservan bien en el congelador. Por ejemplo, los huevos y los que contienen mucha agua, como el apio, la col, los tomates o verduras para ensaladas como la lechuga se ponen pastosas al descongelar y es mejor comerlos frescos. Hay muchos alimentos que retienen  su sabor y textura después de cocinar y congelar, incluyendo cereales como quinua, bulgur, frijoles, sopas, estofados y otros guisados.

“Yo recomiendo que los divida en porciones antes de congelar para sacar solo lo que necesita”, aconseja Haas.  

Compre inteligentemente. Aproveche las ofertas, prepare y congele en porciones de dos tazas.

Adquiera suficientes ingredientes para hacer dos tandas de sus guisados predilectos. Prepare el doble de lo que necesita para la cena y coloque la otra mitad en el congelador para otra ocasión.

No tema experimentar.  Si no tiene certeza de qué alimento se congela bien, inténtelo. La próxima vez que cocine y le quede extra, enfríelo, empáquelo, etiquételo, marque la fecha y congélelo. Sáquelo a los pocos días y pruébelo. “Experimentar es una buena forma de ver si su congelador funciona” dice Haas.

Mantenga bien surtida su “alacena-nevera”, no tiene que meter comidas completas. Haga un lote extra de salsa para espagueti y congélela; la puede descongelar y recalentar para agregarla a pasta fresca, disminuyendo así el tiempo de preparación de la comida para cuando se le ofrezca.

Otros alimentos básicos a incluir son consomés y caldos, los cuales puede congelar en charolas de hielo y luego transferir los cubitos a una bolsa de plástico; un cubo equivale aproximadamente a dos cucharadas. Otras opciones son las salsas cremosas, pero recuerde que la grasa se puede separar durante el proceso de congelación. Si esto ocurre, transfiera a la licuadora después de deshelar para incorporar nuevamente los ingredientes. También puede congelar proteína, mantequilla o margarina, queso, nueces y especias.

Elija el recipiente correcto. Seleccione recipientes de vidrio que estén diseñados para meter al congelador y soportar el calor. Ahorrará tiempo si puede congelar y recalentar usando el mismo pote. Los que son de plástico y poseen un símbolo de copo de nieve cierran herméticamente y no se quiebran a bajas temperaturas. Las bolsas selladas al vacío también son una herramienta excelente para prevenir alteraciones manteniendo el sabor. Si tiene duda, busque la leyenda “reforzadas para el congelador” en el paquete de las bolsas.

Primero la seguridad. Para prevenir el crecimiento bacteriano, descongele los alimentos en el refrigerador. Calcule cerca de seis horas por cada libra de fruta o verdura y 12 a 24 horas para estofados y cacerolas.