Bailando se alejan los dolores

¿Carece de motivación para hacer ejercicio? ¡Súbale a la música y póngase a bailar!

Si busca una manera divertida de hacer ejercicio que le aporte grandes beneficios, muévase al ritmo de la música. En un estudio publicado en Geriatric Nursing en 2014, los adultos mayores que tomaron una clase de terapia de baile de 45 minutos dos veces por semana indicaron tener menor dolor de rodillas y cadera y fueron capaces de caminar más rápido a los tres meses. "Esto puede ayudar a prevenir caídas y mantener la funcionalidad e independencia de las personas", afirma la Dra. Jean Krampe, enfermera y asistente de profesor de enfermería en la Universidad Saint Luis, autora del estudio. 

El baile fortalece los músculos y la música sube el ánimo, atrayendo pensamientos positivos. Las personas tenderán a mantener un programa de ejercicio que disfruten, agrega la doctora. Bailar es un gran ejercicio a cualquier edad. 

¿Le gusta la salsa, el merengue o el cha cha chá? ¿No tiene pareja para bailar? ¿Le da pena ejecutar pasos de baile que no ha dado por años? ¡No se preocupe! Pruebe una clase con otras personas que también desean conservar y mejorar su condición física; todos estarán tan ocupados siguiendo al instructor que ni se fijan en cómo se mueven los demás. Y si cree que no puede segur el rimo, verá que contagiado del entusiasmo del grupo, le será más fácil intentarlo. Además, no requiere pareja y tendrá más energía para el resto del día.

Como hispanos, nosotros "llevamos la música por dentro" y tenemos propensión al baile (a la mayoría de las latinas les gusta bailar). ¿Quién no se ha movido en la cocina, al ritmo de Celia Cruz? ¿O contagiado por la música, tomado a la escoba por pareja de baile al hacer las labores domésticas? Eso sin contar el bailar sentado mientras vamos en el coche escuchando a nuestros artistas favoritos. Los latinos tenemos una inmensa variedad y una alta calidad de música para bailar, la clave es encontrar su propio estilo. 

Las personas con artritis deben optar por movimientos de bajo impacto, fluidos, que sean suaves a las articulaciones", afirma Sara Smith, fisioterapeuta de Illinois. He aquí algunos estilos que podría intentar:

1. Zumba Gold: diseñada específicamente para los adultos mayores, este programa modifica la coreografía tradicional aeróbica de la zumba para volverla de baja intensidad.

2. Bailes de salón: estilos elegantes como el vals y algunos tangos pueden ejecutarse de modo que eviten la tensión en las articulaciones. Asegúrese de llevar calzado cómodo y omita los tacones muy altos. ¿Es usted argentino? Sáquele provecho a su herencia cultural. 

3. Pasos Sanos: esta forma suave de terapia de baile se caracteriza por movimientos de bajo impacto que incrementan la amplitud del movimiento, la fortaleza y la resistencia de las articulaciones. Los instructores pueden modificar el ejercicio para hacerse en una silla.

4. Baile del vientre: los movimientos de cadera de este baile árabe ayudan a fortalecerse, y existen versiones más suaves. No obstante, verifique primero con su doctor, especialmente si tiene problemas de caderas.

5. Jazzercise Lite: es una versión modificada de Jazzarcise que elimina los saltos y rebotes y retrasa el ritmo, convirtiéndolo en una clase de bajo impacto.