Adelgace con el yoga

Pruebe el yoga para perder peso.

El yoga es magnífico para relajar y fortalecer los músculos adoloridos y rígidos por la artritis. Un estudio reciente del Centro de Investigación para el Cáncer Fred Hutchinson en Seattle, brinda otro incentivo para estirar los músculos con su práctica. 

Las personas maduras que practicaron yoga por tan sólo 30 minutos a la semana limitaron el aumento de peso que es tan común entre las edades de 45 -55 años. Aquellos que comenzaron con un peso normal pesaron en promedio 3 libras menos que quienes no ejercieron yoga luego de diez años. Y los que iniciaron con sobrepeso perdieron aproximadamente 5 libras, en vez de subir las típicas 13 libras entre los individuos que no hacen ejercicio.

El Dr. Alan R. Kristal, autor del estudio, quien además practica yoga, cree que la razón del adelgazamiento mediante el yoga no reside en las calorías que se queman, sino en crear mayor consciencia sobre el cuerpo. “El yoga centra la atención en el cuerpo y las sensaciones; así que también le hace más perceptivo y sensible cuando ha comido lo suficiente” asegura. El doctor también resalta que muchas personas comen por motivos ajenos al hambre, incluyendo la ansiedad y la depresión. Con el yoga, asevera, uno se concentra más y puede reconocer con mayor facilidad la tristeza como tal y no confundirla por hambre.

Este estudio sobre adelgazamiento y yoga es una buena noticia para las personas con artritis. Menos peso se traduce en menos tensión en las articulaciones afectadas por artritis, afirma la reumatóloga Kelly Sems de Arthritis Health, Centro de atención para artritis y terapia de yoga en Scottsdale, Arizona. Pero perder peso no es lo único que hace al yoga una opción atractiva para quienes tienen artritis, asegura.  El yoga abate el estrés, que desencadena el dolor. Su práctica grupal brinda interacción social, que puede reducir la depresión que puede acompañar a los trastornos crónicos. El yoga además enseña cierta tolerancia al malestar, disciplina que vale la pena considerar para aquellos con dolor crónico.

Quizá lo primordial es que a cualquier nivel de condición física se puede practicar yoga. “Algunos de nuestros pacientes de artritis que no pueden echarse en la estera (o colchoneta) empiezan practicando posturas en una silla” explica la Dra. Sems. También sugiere su interrupción durante episodios agudos, y que cada quien debe conocer sus límites respecto a cuando bajar la intensidad del ejercicio. “Si el dolor continúa después de dos horas o al día siguiente, se ha excedido”, concluye.

Pruebe el yoga para adelgazar, y seguramente verá más beneficios que una mejor figura.