Perros de asistencia ayudan a mujer con AR y fibromialgia a realizar las labores cotidianas

 

Jaci Sweet vive en Spanaway, es enfermera y tiene 47 años. Nació con anormalidades congénitas en rodillas y caderas, además tiene la enfermedad de Ménière (trastorno del oído interno que afecta el equilibrio y la audición), artritis reumatoide (AR) y fibromialgia. Siempre se le ha dificultado caminar, especialmente subir y bajar escaleras. No obstante, ella no se deja llevar por la adversidad. “Soy una de esas personas que si me dicen que no puedo hacer algo, haré todo lo posible para demostrar que se equivocan”, asevera Jaci.

En 1997, Jaci se vio obligada a tomar una dura decisión sobre su trabajo de enfermera. “Era mi trabajo o mi salud, así que tuve que renunciar a la enfermería”, explica. Pero con sus perros de asistencia, las labores cotidianas como hacer la compra o lavar la ropa no son tan difíciles, y le ayudan a mantener su independencia.

Obtuvo su primer perro de asistencia mientras aún estaba en la escuela de enfermería, en 1996. Jaci recuerda que uno de sus pacientes con una enfermedad terminal, tenía un perro de asistencia pastor alemán que se llamaba Wolf. Él quería que después de su muerte su perro quedara en un buen hogar, y le preguntó si le gustaría adoptarlo.

Wolf estaba muy bien entrenado y un entrenador le mostró a Jaci cómo el can le podría ayudar a mantener su balance y con sus tareas diarias. Jaci dice que si están en el supermercado, Wolf le ayuda a sacar los artículos de los estantes de abajo, además de jalar el carrito y, si se llegara a caer, auxiliarla para que se levante de manera segura.

Con perro de asistencia, Jaci se sintió más independiente y fortalecida, afirma. De hecho, en 1999, Jaci, que había estado en silla de ruedas intermitentemente desde que tenía 15 años, participó en el concurso “Miss Silla de Ruedas” en Washington, ganando el título. “Poseer un perro de asistencia me ha dado la confianza para aventurarme al mundo”, asegura.

Actualmente, Jaci está casada y tiene dos niños pequeños. También tiene a Jasmine, su tercer perro de asistencia, pues Jetta, que la acompañó luego de la pérdida de Wolf, murió en 1998. Jasmine puede recoger los zapatos de Jaci, abrir y cerrar puertas, encontrar el control remoto de la televisión y más. Además de devolverle la vida, declara, Jasmine es un valioso miembro de su familia.