¿Es artritis reumatoide o gota?

La gota puede asemejarse a la artritis reumatoide, pero el tratamiento difiere

P: Soy un hombre de 50 años recientemente diagnosticado con artritis reumatoide (AR). Pero he tenido síntomas durante algún tiempo, desde hace dos años, de un dolor insoportable e hinchazón en el dedo del pie izquierdo que avanza a episodios de dolor e inflamación en pies, rodillas y muñecas. Si bien estos incidentes pueden haber sido signos precoces de artritis reumatoide, también me preocupa la gota. ¿Cree que tengo artritis o gota?

R: Suena como si tuviera artritis gotosa o gota, una enfermedad inflamatoria que se produce cuando el exceso de ácido úrico (producto de desecho del organismo) que circula en el torrente sanguíneo se deposita como cristales de urato de sodio en ciertas articulaciones.

El exceso de ácido úrico puede deberse a factores genéticos o enfermedades renales. El trastorno se ve agravado por ciertos fármacos como diuréticos y dosis bajas de aspirina, o por consumir demasiado alcohol o alimentos ricos en purinas, que se descomponen en ácido úrico.

Si el doctor no sabía de sus problemas anteriores, no es de extrañar que le diagnosticara artritis reumatoide; gota probablemente ni se le ocurrió. En sus etapas posteriores, la gota puede parecerse mucho a la AR, provocando dolor e inflamación en varias articulaciones.

En algunos casos, la gota no tratada puede dar la prueba del factor reumatoide positiva (anticuerpo que se detecta a menudo en la sangre de las personas con AR). Incluso los depósitos de cristales de urato pueden formar protuberancias debajo de la piel que se parecen a los nódulos bastante comunes de la artritis reumatoide.

Pero ahí termina la similitud. Las causas y los tratamientos son completamente diferentes. Contrario a  la artritis gotosa, la AR se produce cuando el sistema inmunológico, que normalmente nos protege de la infección, por error ataca la membrana delgada que recubre las articulaciones. La AR puede comenzar con un episodio agudo en muchas articulaciones o gradualmente en varias, causando daño y dolor. Inicialmente, las articulaciones implicadas son los nudillos, las articulaciones medias de los dedos, las muñecas y las articulaciones que unen los dedos a los pies.

La gota, por el contrario, a menudo comienza como en su caso: con un dolor insoportable e hinchazón en el dedo gordo del pie, y sigue a un traumatismo como una enfermedad o lesión. Pueden ocurrir ataques subsecuentes en otras articulaciones, sobre todo las del pie y la rodilla, antes de volverse crónicos. En su etapa crónica, la gota podría afectar a muchas articulaciones, incluso las de las manos. Pero esto toma algunos años.

A diferencia de la artritis reumatoide, la gota es una enfermedad altamente tratable y bien entendida. Existen medicamentos para estabilizar los niveles de ácido úrico y aliviar la inflamación y el dolor agudo. Con el tratamiento apropiado la gota se controla y pueden prevenirse futuros ataques. Los mayores obstáculos en el control de la gota son diagnóstico incorrecto y falta de adherencia al tratamiento. Si el médico no le diagnostica acertadamente, no puede tratarle adecuadamente.

Al igual que algunas otras formas de artritis, la gota requiere un régimen médico propio. Es esencial para controlar la gota es el tomarse los medicamentos apropiados al pie de la letra: incluso durante los períodos cuando se sienta absolutamente bien. Mantener un peso razonable y limitar el consumo de alcohol también ayudan a controlarla.

Si aún no lo le han tomado una muestra de líquido para ver la presencia de cristales de urato, es recomendable que le diga a su doctor que se haga la prueba. O si el fármaco que le ha prescrito para la AR (supongo que le ha prescrito uno o más) no parece estar ayudando, concierte una cita pronto. Es importante determinar si tiene artritis o gota: cuanto antes lo sepa y comience el tratamiento adecuado, más rápido encontrará alivio.

Dr. Doyt Conn