¿Antidepresivos para la artritis reumatoide?

Estos medicamentos tienen más usos de lo que su nombre indica.

Los antidepresivos no tratan únicamente la depresión, sino la ansiedad, el dolor crónico y los problemas para dormir. De hecho, los doctores prescriben antidepresivos para tratar el dolor crónico causado por la AR, o para dificultades para conciliar el sueño, más que para la depresión o la ansiedad. 

Su uso para combatir estos síntomas en las personas con AR es controversial, pues no siempre es muy efectivo para reducir el dolor. Algunos estudios sugieren que los antidepresivos podrían incluso tratar la inflamación misma, pero esto está por comprobarse.

El reumatólogo le podría prescribir un antidepresivo o remitirle con un especialista de salud mental para que se lo recete. En las personas con AR que son diagnosticadas con depresión, el añadir un antidepresivo puede ayudarlas a normalizar su estado de ánimo, mejorar su disposición emocional e incluso corregir el sueño.

Si su médico le diagnostica depresión o ansiedad, puede que le recete uno de los múltiples fármacos de venta en el mercado diseñados para inhibir o regular las sustancias del cerebro involucradas en estos trastornos. Los antidepresivos más comúnmente prescritos son:

  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI, en inglés): fluoxetina (Prozac), paroxetina (Paxil), sertralina (Zoloft), escitalopram (Lexapro).
  • Inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina (SNRI, en inglés): duloxetina (Cymbalta), venlafaxina (Effexor), milnacipran (Ixel), desvenlafaxina (Pristiq).
  • Antidepresivos tricíclicos: amitriptilina (Elavil, Endep).
  • Inhibidores de la recaptación de norepinefrina-dopamina: bupropion (Wellbutrin, Zyban).

¿Qué debe saber respecto a agregar un antidepresivo a los fármacos que ya está tomando para la AR? Los antidepresivos SSRI, cuando se toman junto con medicamentos tipo AINE como ibuprofeno o naproxeno, pueden aumentar el riesgo de sangrado interno. Además, estos antidepresivos, con el tiempo, se asocian a la pérdida de hueso. Los individuos con AR que han tomado corticosteroides, como prednisona, por periodos prolongados para controlar la inflamación, también podrían estar a riesgo de mayor pérdida de masa ósea, así que la prueba de densidad y los seguimientos son fundamentales.

Como con cualquier fármaco, es importante hablar de los posibles efectos colaterales o interacciones medicamentosas con el reumatólogo. También querrá saber cuán efectivo es el antidepresivo para reducir su depresión o ansiedad.

Los antidepresivos no son la única herramienta que tienen usted y su doctor para tratar la depresión o la ansiedad:

Busque consejo. Los especialistas en salud mental, como los son los terapeutas, psicólogos o psiquiatras, pueden explicarle cómo la AR aumenta su estrés o le causa frustración o angustia y recomendarle maneras de manejar estos sentimientos más adecuadamente.

Hable. Únase a un grupo de apoyo o de auto manejo de la artritis para aprender técnicas de adaptación y sentir que no está solo con su enfermedad.

Muévase. El ejercicio es una forma natural de subir el ánimo. La actividad física regular, así como los ejercicios diseñados para aumentar la amplitud de movimiento, la fortaleza y la condición cardiovascular ha demostrado aliviar los síntomas de la depresión al incrementar los niveles de serotonina, dopamina, norepinefrina y otras sustancias relacionadas. Las clases de ejercicio y los videos de la Arthritis Foundation le ayudarán a mejorar su funcionamiento físico y a realizar las tareas cotidianas con mayor facilidad, de modo que se sienta menos frustrado por la AR.