Ciertos medicamentos pueden bajar el riesgo de diabetes tipo 2

Un estudio en pacientes de AR y psoriasis halló que algunos FARME reducen el riesgo de este tipo de diabetes.

Puede haber un beneficio adicional para los individuos con AR o psoriasis bajo régimen con ciertos fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad, conocidos como FARME. Un estudio, publicado en 2011 en el American Medical Association, encontró que varios de estos medicamentos, incluyendo hidroxicloroquina e inhibidores del FNT-α se asocian a un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

El director del estudio, Dr. Daniel H. Solomon, jefe de investigación clínica del departamento de reumatología de Brigham y el Hospital de la Mujer en Boston, dice que, aunque no han demostrado que los medicamentos sean buenos o malos para la diabetes, es posible que las personas que los toman posean un riesgo menor de diabetes, pero que se requieren más estudios para aclarar este asunto.

La diabetes tipo 2 se desarrolla cuando el cuerpo pierde su capacidad de usar la insulina que produce de manera efectiva, lo cual se denomina resistencia a la insulina. Esto resulta en la acumulación de glucosa en el torrente sanguíneo en vez de almacenarse en las células para obtener energía. Se cree que la inflamación desempeña una función en dicha resistencia y por ello quienes tienen enfermedades inflamatorias sistémicas como la artritis reumatoide (AR), están predispuestos a presentar resistencia a la insulina.

El estudio retrospectivo dio seguimiento a casi 14,000 pacientes de AR y psoriasis por un promedio de unos seis meses, luego de que iniciaran terapia con uno de los cuatro grupos de FARME:

  • Biológicos inhibidores del FNT-α: etanercept, o Enbrel; adalimumab, o Humira; e infliximab, o Remicade – con o sin otro FARME.
  • Metotrexato – con o sin otro FARME no biológico pero no inhibidores del FNT-α o hidroxicloroquina.
  • Hidroxicloroquina, o Plaquenil – con o sin otro FARME no biológico pero no inhibidores del FNT-α o metotrexato.
  • Otro FARME no biológico, incluyendo sulfasalazina o Azulfidina; leflunomida, o Arava; y ciclosporina o Sandimmune – sin inhibidores del FNT-α, metotrexato o hidroxicloroquina.  

Durante el periodo del estudio, hubo 267 casos nuevos de diabetes entre los participantes. Cuando los investigadores clasificaron los datos, encontraron que el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 disminuía entre los que usaban inhibidores del FNT-α e hidroxicloroquina, comparado con las demás categorías. También se observó un riesgo menor entre aquellos  bajo metotrexato, pero no estadísticamente significativo. Los individuos tratados con otros FARME no biológicos mostraron la mayor tasa de diabetes recién diagnosticada de los 4 grupos.

“Existen al menos 10 años de ciencia básica que sugiere que la inflamación está relacionada con la resistencia a la insulina” explica el Dr. Solomon, “así que tal vez los medicamentos que sirven para esos aspectos específicos de la inflamación son particularmente buenos para mejorar el metabolismo de la insulina”.

Pero tanto el Dr. Solomon, como otros, aclaran que es muy pronto para cambiar los fármacos que prescriben a los pacientes de AR para poder aprovechar este posible beneficio.

Pese a que estos hallazgos son importantes, hacen falta más investigaciones en un marco clínico antes de sacar alguna conclusión. No obstante, existe la esperanza de que algún día se reduzca la cantidad de píldoras que toman los pacientes al usar un mismo medicamento para la inflamación y la diabetes. Como se conoce la relación entre AR, inflamación, osteoporosis y enfermedades cardiovasculares, se manejan agresivamente los factores de riesgo, dándole a los pacientes múltiples fármacos. Por eso sería óptimo emplear medicamentos que ofrezcan más de un beneficio.

Si otros estudios confirman estos hallazgos, podría volverse una práctica rutinaria evaluar la resistencia a la insulina en los pacientes con enfermedades inflamatorias, afirma el Dr. Solomon. Pero este estudio solo no lo hace.

Él y su equipo de investigadores están probando ahora esta hipótesis en un ensayo clínico aleatorio de hidroxicloroquina fundado por los Institutos Nacionales de Salud, con pacientes de AR. Hasta que los resultados de éste y otros estudios se den a conocer, pacientes y personal médico deberán enfocarse en las modificaciones de estilo de vida, como son hacer ejercicio y adelgazar, para reducir el riesgo de diabetes.