Gripe y artritis: cómo la artritis afecta su riesgo

La influenza o gripe estacional (invernal), puede plantear dificultades especiales a quienes presentan enfermedades subyacentes, como ciertos tipos de artritis. Según los Centros para Control de Enfermedades, o CDC, la mayor actividad de gripe típicamente sucede entre octubre y mayo, siendo más alta entre diciembre y febrero. Si usted o alguien que conoce tiene un mayor riesgo de complicaciones y desarrolla síntomas, sugiérale que vaya al médico para una evaluación. Quizá necesite tratamiento con medicamentos antivirales de inmediato (visite el sitio del CDC Tratamiento (Antivirales). Estos medicamentos funcionan mejor cuando se administran dentro de las primeras 48 horas del contagio. Son efectivas para todas las personas de todos los grupos de riesgo.

La FDA ha aprobado tres fármacos antivirales para la temporada actual en el país: oseltamivir (genérico y Tamiflu), zanamivir (Relenza) y peramivir (Rapivab).

Una persona con la gripe estacional típicamente puede trasmitir el virus por unos siete días, empezando el día anterior a que manifestara síntomas. Los síntomas empeoran a partir de los 65 años y en los n con el nombre comercial iños pequeños. (Más información sobre la gripe a  nivel mundial en el sitio de la OMS).

Temporada de gripa 2017-2018

El CDC no ha emitido recomendaciones específicas para poblaciones determinadas, aunque no aconseja la vacuna viva atenuada tetravalente (LAIV4). Las vacunas que se ofrecen esta temporada 2017-18 son:

Vacunas de la influenza inactivas (IIV):  trivalente (IIV3) y tetravalente (IIV4)*.

Vacunas de la influenza recombinadas (RIV): trivalente (RIV3) y tetravalente (RIV4). 

* Vacunas preparadas en huevos embrionarios.

(Para más información, lea la página actualizada del CDC sobre las directrices de los CDC para la temporada de influenza 2017-2018.)

¿Cuáles son las recomendaciones del CDC? 

Básicamente se pide a la población de 6 meses de edad en adelante (que no presente contraindicaciones) que se vacune, aunque los virus trasmitidos esta temporada sean diferentes de los de la vacuna, de cualquier forma la vacuna puede brindarle cierta protección y limitar la gravedad de los síntomas (incluyendo hospitalización y decesos).  Para esta temporada el CDC indica que no debe usarse la vacuna nasal en aerosol (LAIV) sino solo la inyectada debido a preocupaciones de efectividad. 

El gobierno recomienda que los individuos infectados se queden en casa por al menos un día luego de presentar fiebre, pero los investigadores piensan que sería mejor que los pacientes permanecieran en casa hasta después que dejen de toser.

¿Qué tratamiento debo seguir si me da la gripe? 
El CDC dice que además de vacunarse, puede tomar medidas preventivas, como mantenerse alejado de personas enfermas y lavarse las manos con frecuencia para reducir el contagio.

El tratamiento funciona mejor cuando se inicia dentro de las primeras 48 horas de manifestar síntomas, pero aún puede beneficiarse si lo hace después. Varios laboratorios del país producen vacunas contra la influenza trivalente de administración intramuscular, intradérmica y en aerosol y vacunas tetravalentes contra la gripe estacional para proteger de tres y cuatro virus, respectivamente.

Sin embargo, si usted tiene un sistema inmunológico suprimido debido a su terapia farmacológica, debe tomar a la gripe más seriamente. Acuda con su doctor de cabecera lo antes posible, especialmente si presenta temperatura. Su médico le puede recetar medicamentos antivirales. Estos fármacos interrumpen la propagación del virus en el cuerpo al inhibir su capacidad de reproducirse.

Las personas que tengan síntomas parecidos a la influenza que presenten un alto riesgo de complicaciones por la enfermedad (incluyendo a personas inmunosuprimidas) deben consultar con el doctor a fin de determinar si es conveniente recurrir al tratamiento de gripe con medicamentos antivirales.

Más allá de la terapia antiviral, los expertos aseguran que las personas enfermas y con dificultad para respirar requieren atención médica inmediata, o los individuos enfermos que parezcan mejorar para luego recaer al día siguiente o más tarde.

Además, los menores precisan atención urgente si presentan problemas respiratorios, tienen un color azulado en la piel o labios, vomitan sin cesar o tienen dificultad para despertarse. Los bebés de menos de 6 años podrían tener complicaciones más serias, pero son demasiado jóvenes para recibir la vacuna. Por esta razón es importante que quienes los cuidan estén vacunados para protegerlos de un contagio.

¿Contra qué virus protege la vacuna de la gripe estacional?
Las vacunas pretenden proteger contra los principales virus que circulan en la temporada invernal actual. La vacuna tetravalente FluMist (LAIV4) debería emplearse en pacientes sin contraindicaciones debido a preocupaciones de que la vacuna que se usó en temporadas anteriores no sea efectiva. Para mayor información sobre estas vacunas visite la página Prevención de la influencia estacional mediante la vacunación.

Los virus de las vacunas contra la influenza en esta temporada en el país poseen un virus tipo A/Michigan/45/2015 (que es similar al H1N1) pdm09, un virus similar al A/Hong Kong/4801/2014 (H3N2) y un virus similar al B/Brisbane/60/2008 (linaje de Victoria). Las vacunas tetravalentes poseen tres virus y un virus de la vacuna contra la influenza B, virus similar al B/Phuket/3073/2013 (linaje de Yamagata).

¿Cómo saber si mis dolores son de la gripe o de un episodio agudo de artritis? 
La gripe tiende a aparecer repentinamente. Puede comenzar con una tos seca o un dolor de garganta que empeora en un día. Los dolores musculares generalmente vienen unas horas después.

A veces, un episodio agudo de artritis reumatoide (AR) puede empezar igualmente de súbito. Esto es porque el cuerpo está respondiendo como si tuviera gripe, liberando proteínas inflamatorias llamadas citosinas que le pueden hacer muy mal.

De acuerdo al Dr. John Hardin, MD, los episodios agudos  (de exacerbación) pueden deprimirlo, pero el dolor se ubica generalmente, aunque no siempre, en las articulaciones.

En contraste, con la gripa es más probable que sienta malestar en todo el cuerpo, más como una enfermedad. Las personas con episodios agudos de artritis reumatoide pueden sentir atacadas las articulaciones, pero por lo regular no tienen ese malestar de enfermedad generalizada.

El Dr. Hardin dice que también sería poco común presentar dolor de garganta o tos con un episodio agudo de AR, cuya manifestación es común en la gripe.

En aquellos que tienen lupus, cuando los episodios agudos involucran síntomas por todo el cuerpo, incluyendo fiebre, se vuelve más difícil de distinguir. Si usted tiene lupus y se empieza a sentir mal, puede ayudarle recordar sus episodios pasados. Al tener un episodio, sus síntomas deben parecerse a los experimentados anteriormente. Pero requerirá consultar con su reumatólogo o médico de cabecera para determinar qué está pasando.

¿Deben preocuparse las personas con artritis? 
Quienes tienen formas inflamatorias de artritis, como lupus, artritis reumatoide, espondilitis anquilosante, artritis psoriásica, vasculitis y polimialgia reumática, entre otras, pueden enfrentar mayor riesgo de cualquier infección, sea viral o bacteriana.

Según la Dra. Jennifer Hootman del CDC, los estudios sugieren que las personas con enfermedades reumáticas inflamatorias sistémicas presentan mayor riesgo (aprox. el doble) de contraer cualquier infección, incluso inflamación y neumonía, así como incremento del riesgo de complicaciones (hospitalizaciones y tasa de mortalidad).

Este riesgo puede presentarse ya sea que tome medicamentos que inhiben al sistema inmunológico (inmunosupresores) o no.

Y si toma ciertos fármacos, como corticosteroides, modificadores de la respuesta biológica o antirreumáticos, que bajan las defensas, o si tiene otro trastorno junto con la artritis, como enfermedades cardiacas y diabetes, su riesgo de influenza puede ser mayor.

En un estudio de susceptibilidad a la influenza en personas con VIH/SIDA, cáncer, trasplantes de órganos o de médula ósea y pacientes bajo diálisis o terapia con esteroides, se encontró que la mayoría de las poblaciones inmunosuprimidas se hallaban con más riesgo de complicaciones asociadas a la influenza. Pero probablemente no con mayor riesgo a este virus que al de la influenza estacional.

¿Es seguro vacunarse? 
Las vacunas funcionan al dar al sistema inmunológico una muestra del virus, de tal manera que pueda reconocerlo y responder rápidamente cuando llegue. 

Algunas investigaciones han indicado que quienes toman medicamentos para suprimir su sistema inmunológico:  fármacos modificadores de la enfermedad, como metotrexato, prednisolona, y agentes biológicos, como etanercept (Enbrel), adalimumab (Humira) e infliximab (Remicade), podrían no recibir ningún beneficio de la vacuna.

Sin embargo, un estudio que comparaba individuos con lupus y sin lupus descubrió que aunque los primeros respondían menos a la vacuna por poseer un sistema inmunológico más débil, se trataba de una disminución parcial y sólo observada en una minoría de los pacientes de lupus, mientras que muchos mostraron respuestas dentro de los criterios de protección clínica contra la gripe. El autor del estudio aconseja, empero, vacunarse, pues explica que se puede esperar que la vacuna reduzca el número de infecciones y que las que ocurran pese a la inmunización, sean menos severas.

 

Recursos adicionales

Lo que debe saber de la temporada de influenza, CDC.

Recomiendaciones de vacunas para la gripe y la neumonía en quienes toman medicamentos inmunosupresores

Artritis, gripe y vacunas: lo que debe saber