La piel y la artritis

A menudo se refiere a la artritis como una enfermedad invisible pues la inflamación y el dolor de las articulaciones generalmente no se ven. Pero algunos trastornos que acompañan diversas formas de artritis pueden no ser tan invisibles, puesto que afectan a nuestro mayor y más evidente órgano: la piel.

Por ejemplo, con frecuencia ocurre un salpullido rojizo o purpúreo sobre las mejillas y la nariz en los pacientes de lupus, y la piel escamosa de la psoriasis está presente casi siempre en los individuos con artritis psoriásica.

Sin embargo, moretones, bultitos y lesiones cutáneas son comunes en muchos otros tipos de artritis. Indican un problema subyacente, generado por la misma enfermedad o por los fármacos empleados para su tratamiento, y no deben pasarse por alto.

Manténgase alerta de los siguientes síntomas.

Una herida que no cicatriza

Aunque ciertas lesiones de la piel vienen y van, una herida que no cicatriza después de un mes o más, o que está relacionada con otros síntomas como dolor, infección o sangrado, podría señalar un cáncer de piel, afirma el Dr. Jeffrey Weinberg, de la escuela de medicina Monte Sinai de Nueva York.

Si bien cualquiera puede desarrollar un cáncer de piel, el riesgo es mayor en quienes toman medicamentos biológicos conocidos como inhibidores del FNT. Un estudio del 2012 publicado en Annals of the Rheumatic Diseases, las personas que usaron esta clase de fármacos tuvieron un incremento del 45% en el riesgo de cáncer de piel no melanomatoso. En menor medida, el riesgo de melanoma aumenta también, asevera el doctor.

Hipersensibilidad a la luz solar

El enrojecimiento o las quemaduras de la piel tras la exposición solar podrían indicar que debería usar más protector solar o pasar más tiempo en la sombra. Pero si nota que es más sensible al sol que antes o desarrolla un salpullido u hormigueo cuando está bajo el sol, posiblemente esté sufriendo de hipersensibilidad, explica el Dr. Weinberg.

La sensibilidad excesiva a la luz del sol (hipersensibilidad solar) puede producirse por el uso de ciertos fármacos, como los antiilflamatorios no esteroides (AINE), metotrexato, algunos antibióticos y antidepresivos tricíclicos. También puede ser uno de los primeros síntomas de un lupus aún por diagnosticar. Si experimenta hipersensibilidad solar, vea a su doctor, quien indagará la causa y le prescribirá el mejor tratamiento.

Dedos fríos y decolorados

Un tono azulado en los dedos de pies o manos, especialmente cuando se encuentran fríos o bajo estrés podría indicar Fenómeno de Raynaud. Ésta es una enfermedad caracterizada por ataques durante los cuales los vasos sanguíneos de los dedos se constriñen. Los dedos se pueden volver azulados o rojizos según el flujo de sangre se vaya interrumpiendo y luego regrese.

Si nota síntomas de Raynaud, es importante que vea a su médico para que determine el origen. Aunque el trastorno a menudo viene solo (llamado fenómeno de Raynaud primario), también puede indicar una enfermedad subyacente del tejido conectivo, como esclerodermia o lupus (en este caso sería fenómeno de Raynaud secundario). Su doctor puede darle ideas  para minimizar los ataques, y de ser necesario, prescribirle el tratamiento para combatirla.

Llagas múltiples o ronchas púrpuras

Aunque una llaga aislada probablemente no sea motivo de preocupación, llagas múltiples podrían serlo, asegura el Dr. Weinberg. Lesiones o úlceras amoratadas en la piel, particularmente en las extremidades inferiores, pueden indicar vasculitis. La vasculitis es la inflamación de los vasos sanguíneos, que puede causar debilidad, engrosamiento y cicatrización de las paredes de los vasos, repercutiendo en daño a los órganos que abastecen.

Existen muchas variedades de vasculitis, cada una afectando a distintos tipos de vasos sanguíneos y generando diversas clases de lesiones cutáneas. La mayoría ocurre en compañía de enfermedades reumáticas, así que si detecta cualquier roncha o llaga sin aparente explicación, acuda a su médico.

Contusiones inusuales

Si se golpea la espinilla contra la mesita de la sala o se prensa el dedo con la puerta es de esperarse un moretón. Pero si empieza a notar contusiones grandes y no recuerda de dónde vienen, o si un bultito pequeño genera uno más grande, visite a su doctor.

Si toma corticosteroides, ellos pueden causar contusiones excesivas debido al debilitamiento de los capilares. Otros fármacos, incluyendo los biológicos y el metotrexato, así como el proceso inflamatorio mismo pueden repercutir en una baja cuenta plaquetaria, resultando en problemas de coagulación y hemorragias excesivas. Su doctor puede determinar la causa y recomendar el tratamiento correspondiente.

Líneas rojizas o purpúreas bajo la piel

Líneas finas de estos colores bajo la piel pueden ser vasos sanguíneos dilatados. Estos vasos dilatados, particularmente en la cara o alrededor de las uñas, podrían deberse a enfermedades del tejido conectivo como dermatomiositis o escleroderma. En casi todos los casos, el tratamiento es más efectivo cuando se inicia de forma temprana, así que si nota líneas rojizas o cualquier síntoma anormal de la piel, hable con su médico.