Los riñones y la artritis 


Tener artritis reumatoide incrementa el riesgo de enfermedad renal potencialmente peligrosa. Descubra cómo y qué puede hacer para proteger sus riñones.

La artritis reumatoide (AR) tiene muchas consecuencias de salud, y la evidencia sugiere que una de ellas es un elevado riesgo de enfermedad renal. Este último también aumenta las probabilidades de desarrollar enfermedades cardiacas. Ya que las personas con AR presentan el doble del riesgo promedio de este tipo de enfermedades, eso puede ser un problema serio.

¿Cómo afecta la AR a los riñones?

Según un estudio de la Clínica Mayo del 2014, una de cada cuatro personas con AR tienen riesgo de desarrollar enfermedad renal en comparación con una de cada cinco sin AR. En Francia, un estudio anterior con 129 individuos con AR, llamado estudio MATRIX ((MeTotreXato e insuficiencia renal), el 46% de los pacientes mostraron algún grado de daño renal.

Uno de los problemas de los riñones en quienes presentan AR por mucho tiempo es la amiloidosis. Este trastorno, afirma el Dr. Eric Matteson, presidente de reumatología de la Clínica Mayo, deposita una clase especial de proteína que genera insuficiencia renal.

Los pacientes con AR también pueden tener otros problemas renales, aunque no siempre se determina el tipo exacto. "A la mayoría de las personas con AR y enfermedad renal crónica no se les toma biopsia" explica la Dra Hickson, nefróloga de la misma clínica. Entre los pacientes a los que se les hizo biopsias "se les encontró una variedad de complicaciones renales incluyendo amiloidosis, glomerulonefritis membranosa, y otras enfermedades glomerulares (que afectan los pequeños filtros de los riñones)".

Ciencia detrás de la conexión AR-riñones

Los expertos creen que la AR puede incrementar el riesgo de problemas renales de dos maneras.

Inflamación

El Dr. Matteson piensa que es la carga inflamatoria generalizada de la enfermedad la que contribuye a la disfunción renal, y asevera "así como aumenta el riesgo de enfermedades cardiacas debido a la forma en que la inflamación afecta a los vasos sanguíneos, lo mismo pasa en los pequeños vasos sanguíneos de los riñones" y añade "mientras más severa la enfermedad, mayor el riesgo de trastornos renales".

Medicamentos

La mayoría de los medicamentos para la AR no son directamente tóxicos a los riñones, afirma el Dr. Donald Miller, profesor de farmacia de la Universidad de Dakota del Norte, pero algunos pueden causar problemas si ya tiene una función renal disminuida.

  • AINE. Las dosis regulares de los antiinflamatorios no esteroides (AINE) tales como ibuprofeno y naproxeno usualmente no representan un problema en los individuos relativamente sanos, dice Miller. Sin embargo, todos los AINE bajan el flujo sanguíneo a los riñones. Esto podría ser peligroso en aquellas personas cuya función renal está reducida, lo cual incluye a muchos pacientes de la tercera edad.
  • Corticosteroides. Fármacos como la prednisona ocasionan la retención de fluidos, lo cual eleva la presión sanguínea. Con el tiempo, esto puede agravar la enfermedad renal.
  • Metotrexato. Este medicamento es eliminado a través de los riñones. Si los mismos no funcionan como debe ser, puede producirse una acumulación en la sangre.
  • Ciclosporina. El poderoso inmunosupresor puede disminuir la función renal. Cerca de casi la mitad de los pacientes desarrollan problemas renales menores bajo tratamiento con ciclosporina, pudiendo hacerse necesario ajustar la dosis o discontinuar el medicamento, según el Colegio Americano de Reumatología. La función renal habitualmente mejora después de suspendido el fármaco.

Síntomas de enfermedad renal

  1. Con frecuencia, la gente no tiene síntomas de enfermedad renal hasta que ésta ha avanzado. Algunos de los síntomas, como fatiga y pérdida del apetito, se parecen a los de la AR. Siempre dígale a su doctor si presenta cualquier síntoma nuevo o que empeora. Los síntomas de la enfermedad renal avanzada son:Inapetencia
  • Fatiga
  • Comezón u oscurecimiento de la piel
  • Calambres en los músculos (especialmente por la noche)
  • Hinchazón alrededor de los ojos
  • Falta de aliento
  • Pies y tobillos inflamados
  • Dificultad para concentrarse
  • Poliuria (orinar con más frecuencia)

Determinando su riesgo de enfermedad renal

No existen lineamientos formales de cuán frecuentemente deben examinarse los riñones los pacientes de AR. No obstante, los doctores pueden empezar a ordenar análisis más a menudo ahora que se conoce mejor el riesgo de enfermedad renal, señala el Dr. Matteson. Unas simples pruebas de sangre y orina servirán para determinar el funcionamiento de los riñones.

Su riesgo de desarrollar enfermedad renal aumenta si tiene:

Proteja los riñones

Si tiene artritis reumatoide, hay varias maneras de protegerse los riñones:

  • Cerciórese de que su AR esté bien controlada. Mientras mejor controle la inflamación, más protegidos estarán los riñones.
  • Hable con el doctor de todos sus medicamentos. Si ya tiene problemas renales, el doctor le podría recomendar dosis bajas de ciertos fármacos. Los AINE por lo general no se aconsejan en personas con problemas renales preexistentes.
  • Hágase exámenes con regularidad. “Es importante saber si su función renal se acerca a lo normal” indica el Dr. Miller. La frecuencia de los análisis de sangre y orina dependerá de qué medicamentos esté tomando y de otras condiciones de salud que tenga. Hable con su médico.
  • Controle la presión sanguínea y el colesterol. Los individuos con hipertensión y colesterol alto tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedad renal.
  • Beba suficientes fluidos. “La hidratación es verdaderamente muy importante para una buena función renal” explica el Dr. Matteson, “mucha gente no bebe suficiente agua”.
  • Modere la ingesta de sal. Tomar demasiada sal puede contribuir a aumentar la presión, lo cual amenaza los riñones.