Ayude a su hijo a lidiar con el dolor

 

Generalmente las condiciones crónicas vienen acompañadas de dolor intermitente y persistente y a menudo agudiza durante las sesiones de tratamiento. Los niños no expresan fácilmente lo que sienten, así que para evaluar mejor los síntomas actuales de su hijo, dolor y función articular, haga que dibuje o ilumine el diagrama de un cuerpo para mostrar las zonas sensibles. 

Tenga a la mano un diario para registrar con regularidad el nivel de dolor de su hijo. Esto ayudará al doctor a determinar qué tal funcionan diversos medicamentos. 

El grupo de apoyo “Growing Pains” ayuda a niños y adolescentes que luchan por hallar el equilibrio entre su crecimiento y el dolor de las enfermedades crónicas. Para información (en inglés) escriba a growingpainsacpa@aol.com. 

Si sabe que su hijo se siente incómodo, ayúdele a lidiar con el dolor ofreciéndole distracciones. He aquí algunas tácticas:

  • Prepare al niño para que se imagine un lugar tranquilo que le resulte especial. Esto se consigue más fácilmente al recordarle a su hijo un sitio placentero del pasado. Describa con calma cómo ese lugar le afecta los sentidos: vista, sonido y tacto.
  • Use cuentos para redirigir los pensamientos del niño al llevar algunos libros favoritos a sus citas.
  • Escuche cintas o CDs de sonidos relajantes de la naturaleza o bien música relajante. Adquiera un aparato portátil para usarlo cuando esté fuera de casa.
  • Anímelo a que use objetos que le consuelan, como lo son refugiarse en un muñeco de peluche, una cobija suave o una almohada cómoda.
  • Reconfórtelo con un masaje suave o tomándole la mano.
  • También puede ayudarle a respirar por el diafragma, o el estómago Enel caso de los más pequeños, en vez de las respiraciones superficiales por el pecho.
  • Junto con la respiración profunda, los niños pueden practicar apretar y soltar los músculos para fomentar la relajación. Empiece por los dedos de los pies y termine por la cabeza, a modo que relaje cada músculo, pero tenga cuidado en evitar tensionar una articulación adolorida.
  • Permanezca positivo en apariencia y tono, ofrezca apoyo emocional sin importar cómo se sienta usted en ese momento. 

Garantice que su hijo obtenga el alivio al dolor que necesita y merece al informarle al personal médico del niño de cualquier cambio que éste presente, incluso cambios leves, junto con síntomas más típicos de malestar y dolor. 

Edúquese a sí mismo en el tema del manejo del dolor. Visite nuestra sección Dolor.