Cómo reducir sus gastos

 

Para conservar más dinero en el bolsillo, tiene que comparar precios para hallar la mejor cobertura, ayudar a mantener los costos bajos, asegurar reservas adecuadas y contar con un plan de emergencia. Empiece por reducir sus gastos médicos planeando con tiempo, cuidando el dinero y teniendo un plan de contingencia. Aquí abajo están una docena de ideas.

Planée con tiempo

Descubra qué es lo que cubre el seguro médico. Revise y compare deducibles y copagos antes de comprar una póliza. Adquirir una que no incluya los medicamentos que esté tomando o que no le permita ver a su doctor actual puede exponerlo a pagar una buena parte de la factura. Para comparar planes de seguro antes de tomar la decisión definitiva, consulte en sitios como www.ehealthinsurance.com.

Sepa hasta dónde se compromete a pagar. Un agente de seguros puede explicarle en detalle lo que le parezca confuso y señalar cualquier restricción que pueda costarle dinero más tarde. Encuentre un agente de seguro mediante la National Association of Health Underwriters.

Indague varios posibles proveedores. Antes de seleccionar un hospital, explore los sitios web patrocinados por el estado para comparar los cargos. Actualmente, 38 estados requieren o exhortan a los hospitales a que publiquen información sobre cuotas específicas de procedimientos tanto internos como ambulatorios. Los costos varían ampliamente.

Verifique la red de servicios. Escoger doctores y laboratorios que se encuentren en la red de servicios de su seguro médico baja los costos de consultas y servicios. Si está pensando en comprar cualquier tarjeta de descuento de seguro, cerciórese de la validez en su área.

Haga una lista de pros y contras de los tipos de planes. Evalúe las ventajas y desventajas de la cobertura de planes de seguro médicos HMO y PPO para determinar cuál es la mejor opción para usted. Con un HMO tiene que permanecer dentro de una red de doctores y proveedores establecida. Siempre hay que ver a su médico de cabecera previa consulta con un especialista, y éste debe otorgarle permiso antes de hacer una cita con tal especialista. No hay formas de reclamo que llenar y los co-pagos son generalmente más bajos.

Con un plan PPO, tiene mayor libertad de elección y acceso. No precisa ser remitido para ver a un especialista y puede salirse de la red de servicios. Entre las desventajas están que el precio es más caro por salirse de la red del PPO, los co-pagos son habitualmente más altos y en ocasiones tiene que haber sufragado el deducible antes de que el seguro lo cubra.

Cuide el dinero

Opte por medicamentos genéricos. Si su doctor le receta un fármaco de marca caro, pregúntele si existe un equivalente genérico y si es aconsejable para su condición. Si no, comuníquese con la compañía farmacéutica que elabora el medicamento. Muchas cuentan con programas de asistencia para ayudar a pacientes a obtener fármacos gratuitos o a precios reducidos. Comuníquese con Partnership for Prescription Assistance, PPA 1-888-477-2669 (Programas de Asistencia con Medicamentos).

Descifre los códigos. Asegúrese de evitar pagar un procedimiento que nunca recibió. Cuando su doctor le ordene cierta práctica, inquiera el código actual de la terminología del procedimiento (CPT, por sus siglas en inglés), que es un número como 01210 para anestesia para la cirugía de reemplazo de cadera. Así, verifique que su recibo coincida con el código que su doctor le dio.

Pague con dinero libre de impuestos. De este modo, el dinero que destine a su atención médica estará presupuestado por usted: determinará el monto a deducir cada vez que reciba su cheque de pago. También reducirá la cantidad neta de su sueldo sujeta a impuestos. Piense en participar en una cuenta de gastos médicos flexibles con dinero libre de impuestos, si su empleador la ofrece.

Ahorre dinero para eventos inesperados. Al destinar fondos un una cuenta de ahorros, tendrá un colchón en caso de una crisis de salud, pérdida de empleo, o separación de su cónyuge. Los planes de ahorro en línea a menudo ofrecen mayores tasas de interés que los bancos físicos tradicionales.

Cuídese. Obedezca las órdenes del doctor referentes a su régimen farmacológico, rehabilitación o terapia física y cambios de estilo de vida, tales como cambiar su dieta, amentar su nivel de actividad y dormir lo suficiente.

Tenga un plan de contingencia

Hable y pida ayuda. Si es incapaz de sufragar algún servicio, sea honesto con el consultorio médico o con el departamento de cobros del hospital. No se apene: casi siempre se puede arreglar un plan de pagos.

Haga uso de organizaciones. Fuentes como la Fundación para la Educación sobre Coberturas de Salud (www.coverageforall.org) pueden ofrecer asistencia. Su sitio en la red permite que los usuarios vean a qué ayuda local, estatal y nacional pueden ser elegibles y que hagan solicitudes electrónicas o hablen con un consejero.


NOTA: Varios de los sitios de estas referencias no se encuentran en español o no cuentan con agentes bilingües.

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