Asuma su papel de paciente: no deje para otros lo que pueda hacer por sí mismo

 

Cinco maneras de aumentar sus posibilidades de éxito con la artritis. 

 Tener éxito con una enfermedad crónica implica más que seguir las órdenes del médico. Si usted está comprometido con su salud, estos cinco hábitos le ayudarán a vivir plenamente con artritis:

1. Aprenda lo más que pueda.

El conocimiento es poder. Lea todo lo que pueda y ubique fuentes confiables de noticias e información (digital o no); indague dónde se ofrecen clases de ejercicios en su comunidad; haga muchas preguntas: al doctor, al fisioterapeuta y demás personal médico.

2. Preste atención a sus emociones.

Vivir con una enfermedad crónica como la artritis incrementa el riesgo de depresión. Las señales de advertencia son fatiga constante, inapetencia, problemas en la toma de decisiones, interrupción del sueño y sentimientos de impotencia. Para combatir la depresión, forme una red de familiares y amigos que le asistan a fin de mantenerse activo.

3. Haga del médico su socio en el cuidado de su salud.

Es más probable que tenga éxito si usted y su doctor toman decisiones informadas juntos. Haga que éste pase tiempo con usted para entender las opciones de tratamiento y satisfacer todas sus preguntas. Hable de cómo sentirse mejor, adelgazar, estar más activo, o bajar el estrés. No se avergüence de abordar con el médico cualquier tema, incluso admitir si es que no ha seguido sus recomendaciones. No hay nada de malo en discrepar cuando ambos tengan opiniones diferentes - sigan hablando de ello.

4. Actúe.

Es natural estar inquieto y molesto después de que lo diagnostiquen con artritis o una enfermedad relacionada. Quienes viven con éxito con enfermedades crónicas aceptan que el diagnóstico está aquí para quedarse y rápidamente comienzan a pensar en adaptarse. Considere lo que puede hacer y lo que necesita modificar (ya sean actividades, dieta, ejercicio o nivel de estrés). Cree un plan (con su médico) y anótelo. Informe a familiares y amigos sobre los cambios que deberá hacer. Compartir su plan con los demás le ayudará a seguirlo.

5. Invierta en sí mismo.

No hay que renunciar a la vida que tenía antes de ser diagnosticado, pero quizá tenga que poner su plan en acción. No es sorprendente escuchar que los pacientes más exitosos sean los que efectuaron cambios, como el hacer más ejercicio, perder peso e ingerir alimentos más nutritivos. Reconocer su responsabilidad - y capacidad - de cuidarse bien a sí mismo para vivir sanamente. Forje metas realistas, aunque al principio sean pasos pequeños. Aliste la cooperación de familiares y amigos para realizar cambios saludables y vigilar a menudo su propio comportamiento.