5 Maneras de hacer la compra más simple 

 

Ir al supermercado, con todo lo que hay que agacharse, estirarse y caminar por los pasillos para surtirse de los artículos que necesita en su casa pareciera una pista de obstáculos para quienes tiene AR.

1. Haga una lista. Antes de encaminarse a la tienda, escriba exactamente lo que necesita. Planifique su ruta por el supermercado para evitar regresar o caminar innecesariamente por los pasillos. Prepararse con anticipación puede ahorrarle tiempo, energía y dinero.


2. Acepte ayuda. Traiga a alguien que le auxilie con los productos pesados o difíciles de alcanzar. Si está solo, pida asistencia a algún empleado, especialmente con los bultos grandes. También puede intentar usar dispositivos de largo alcance para poder tomar la mercancía colocada en los anaqueles superiores o inferiores.


3. Aproveche las ruedas. Use el carrito del súper como andadera. Si está teniendo un día particularmente pesado, aproveche los carritos eléctricos de las tiendas. Se le facilitará la labor si va de compras durante las horas de menos tránsito.


4. Traiga sus propias bolsas. Prescinda de las bolsas de plástico, que lastiman las manos y además contaminan, trayendo sus propias bolsas reusables a las tiendas. Las asas largas son perfectas para pasarlas por las partes más fuertes del brazo u hombro. Además tiene la ventaja de ser ecológico al evitar generar más basura.


5. Delegue las compras. Muchos supermercados ofrecen actualmente servicios de compra en línea. El cliente recoge sus artículos en la propia tienda. Algunos incluso entregan a domicilio. Puede que incurra en una pequeña cuota por el envío, pero vale la pena el tiempo y el dolor que se ahorraría.