¿Se le está cayendo el cabello?                                              

La pérdida de cabello, llamada alopecia, puede deberse a un efecto adverso a algún medicamento, pero también existen otros factores que considerar. Algunos de estos son la suspensión de la terapia hormonal o cambios en los niveles de hormonas como ocurre después de un embarazo o alrededor de la menopausia. Muchos otros trastornos médicos también desencadenan alopecia, como la enfermedad de la tiroides -–la cual, por cierto, es más común en personas con artritis reumatoide.

Usted no está solo en tan desagradable consecuencia. Se calcula que un 40% de las mujeres pierden cabello a los 60 años. Se recomienda que hable con su reumatólogo sobre el particular. Su doctor le ayudará a establecer la verdadera etiología de este problema y a descubrir si alguna afección clínica subyacente es la causante de la alopecia.

Si la pérdida de cabello es severa y no se encuentra ningún problema médico, quizá pueda beneficiarse de una de dos medicinas aprobadas por la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA) para promover el crecimiento del cabello en hombres y mujeres. Una de ellas es finasteride (Propecia) y la otra minoxidil (Rogaine). 

Si no le apetece agregar otro fármaco a su actual régimen, pruebe un producto cosmético como Toppik o Couvré que puede aplicarse en el cuero cabelludo en forma de spray o loción para reducir el contraste y aumentar la apariencia de cabello más grueso.