Cirugía

 

La cirugía para la artritis puede tener múltiples fines. El objetivo principal de la cirugía es aliviar el dolor asociado al daño de las articulaciones, frecuentemente cuando los demás métodos han fracasado. Algunas cirugías se efectúan para mejorar el movimiento y aumentar la capacidad de usar una articulación. La cirugía se recomienda cuando la artritis provoca un dolor limitante y reduce su funcionamiento.

Su cirujano determina el tipo de cirugía que necesitará a partir de:

  • Las articulaciones afectadas
  • El tipo de artritis
  • Los síntomas
  • La tasa de éxito de la cirugía

Existen muchos tipos diferentes de cirugías para la artritis:

  • Artrodesis (también llamada fusión ósea); los dos huesos que forman una articulación se unen de manera que la articulación fusionada resultante no se mueva ni se doble.
  • Artroscopía; un proceso que permite al cirujano ver directamente dentro de una articulación a través de un tubo y si fuera necesario, realizar reparaciones a través de pequeñas incisiones.
  • Reemplazo de articulación; reemplazo de una articulación enferma por una artificial fabricada con materiales sintéticos.
  • Osteotomía; corrección de una deformidad cortando y luego reposicionando el hueso en la posición correcta.
  • Resección; remoción de un hueso o parte de él.
  • Sinovectomía; resección de la membrana sinovial enferma (recubrimiento de la articulación).

La decisión de someterse a una cirugía es seria, por lo tanto reúna toda la información que necesite para tomar una decisión en firme. Si no está seguro respecto de su cirugía, obtenga una segunda opinión de otro médico. Su médico puede sugerirle un médico consultor.

Vea algunos videos sobre ejercicios preoperatorios (en inglés).