Viajar en avión puede predisponerle a la formación de peligrosos coágulos sanguíneos

Reduzca el riesgo de coágulos en las piernas

Si en sus planes está tomar un avión, la posibilidad de retrasos en los vuelos y largas filas de inspección no son los únicos riesgos que enfrentará. Los vuelos largos (de más de 6 horas), podrían incrementar la susceptibilidad a coágulos sanguíneos en las venas de las piernas, lo que se conoce como trombosis venosa profunda (flebitis, tromboflebitis o flebotrombosis), especialmente si tiene algún tipo de artritis inflamatoria o se ha operado recientemente.

Un coágulo en la pierna no parecería algo preocupante. Sin embargo, podría ser grave, incluso mortal, si el coágulo entra en circulación y llega a los pulmones, causando la llamada embolia pulmonar.

Se calcula que la flebitis afecta de 300,000 a 600,000 individuos anualmente en el país. La trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar se denominan conjuntamente  tromboembolia venosa (TEV).

Determine su riesgo

El riesgo de flebitis es extremadamente pequeño entre la población general, pero la pueden experimentar una de cada 100 personas con factores predisponentes, los cuales abarcan el uso de anticonceptivos orales, historial de coágulos sanguíneos, cirugía reciente (incluyendo remplazo articular) y el presentar enfermedades inflamatorias, como artritis reumatoide, lupus o vasculitis inadecuadamente controlados.

Los coágulos se pueden formar durante periodos prolongados de inactividad, ya que las venas, a diferencia de las arterias, dependen del movimiento de los músculos circundantes para ayudar la circulación de la sangre. El aire seco del avión empeora el problema porque puede resultar en deshidratación –lo cual aumenta el espesor de la sangre.  Además, el asiento podría hacer presión en la corva (parte de atrás de las rodilla), obstruyendo el flujo sanguíneo.

Señales de precaución

Quizá perciba inflamación en una pierna con o sin dolor; enrojecimiento o una coloración azulada, decoloración o palidez de la piel o que se sienta caliente al tacto.

Para reducir el riesgo es recomendable levantarse del asiento cada 15 a 20 minutos y caminar por el pasillo, hacer ejercicios de pies y tobillo cuando esté sentado y beber bastante agua para mantenerse hidratado. Si en el pasado ha tenido algún coágulo, hable con su doctor antes de tomar el avión.

Los síntomas pueden aparecer varios días después de haber volado. Si observa alguno, vaya a Urgencias o vea a su médico general el mismo día, porque el único modo de detectar un coágulo es mediante un ultrasonido.