Medicamentos para la osteoporosis / Enfermedad de Paget 

¿Cuáles son los medicamentos para la osteoporosis y la enfermedad de Paget?

Cuando los huesos se debilitan por enfermedad o por el consumo de corticosteroides, los medicamentos para la osteoporosis pueden ayudar a mejorar la masa ósea al retardar la descomposición de hueso viejo o al aumentar la creación de hueso nuevo. Los medicamentos presentados a continuación hacen esto ya sea retrasando la pérdida de hueso existente o bien promoviendo nuevo crecimiento óseo. Los bifosfonatos demoran la actividad de las células que degradan hueso, llamadas osteoclastos; mientras que la hormona teriparatida estimula la producción de células que forman hueso, llamadas osteoblastos. 

Los bifosfonatos que se usan para el tratamiento de la enfermedad de Paget son: tiludronate (Skelid), pamidronate (Aredia), etidronate (Didronel) y los marcados * abajo.

Estos fármacos están aprobados también para el tratamiento de la osteoporosis en hombres (a excepción de Duavee):

 

Nombre genérico Nombre comercial

Alendronato*;

Alendronato con vitamina D

Fosamax, Binosto;

 

Fosamax Plus D

Ibandronato

Boniva

Risendronato*;

Risendronato con calcio

Actonel, Atelvia;

 Actonel con calcio

Ácido zoledrónico*

Reclast, Zometa

Calcitonina (aerosol nasal)

Miacalcin, Fortical

 

 

Estrógenos

 

 

 

 

 

Con progesterona:

Premphase, Prempro, Activella, Climara Pro

 

Sin progesterona:

Estratab, Estrace, Menest, Menostar

 

Con bazedoxifeno:

Duavee

Paratiroides (inyección de teriparatida)

Forteo

Ralxoifeno

Evista

Denosumab Prolia, Xgevay

  

  • Denosumab:
    La FDA (Administración de Fármacos y Alimentos) ha aprobado el primer agente biológico en tratar pérdida ósea originada por la osteoporosis.

    El medicamento se inyecta subcutáneamente cada seis meses durante la consulta médica y parece apropiado para mujeres posmenopáusicas que presentan mayor riesgo de fracturas, grupo que incluye a quienes se han fracturado un hueso anteriormente debido a la osteoporosis y a los que no pueden tolerar otros tipos de fármacos para esta condición.

    Igual que otros medicamentos para la osteoporosis, el denosumab (Prolia) funciona al prevenir la descomposición ósea realizada por células llamadas osteoclastos, pero a diferencia de los bifosfonatos, como el alendronato (Fosamax), ibandronato (Boniva), risedronato (Actonel) y zolendronato (Reclast), que aceleran la muerte celular después de ingeridos, denosumab (Prolia) es un anticuerpo monoclonal que incapacita a una proteína llamada rankl, que es muy importante en la producción, función y sobrevivencia de los osteoclastos.

    En un estudio en 2009 que siguió a 7,868 mujeres con osteoporosis durante tres años, denosumab (Prolia) disminuyó el riesgo de fracturas de la columna y cadera en un 69% y 40% respectivamente, comparado con placebo (New England Journal of Medicine). Los expertos dicen que esos resultados asemejan los efectos de zolendronato (Reclast) o incluso teriparatida (Forteo), hormona tomada por inyección diaria que estimula la formación de hueso nuevo. Otros dos estudios publicados en el Journal of Bone and Mineral Research, que comparó a denosumab (Prolia) con el alendronato (Fosamax) en mujeres posmenopáusicas por un año, halló que el primero retrasaba la pérdida ósea mejor que el segundo, sugiriendo que podría funcionar mejor que las tabletas de bifosfonatos.

    Según la FDA, los efectos secundarios más comunes asociados con el fármaco son dolor de espalda, brazos y piernas, dolor muscular y óseo, niveles altos de colesterol e infecciones del tracto urinario. Efectos adversos severos fueron infrecuentes, pero incluyen infecciones que requirieron hospitalización, bajo calcio en sangre y reacciones cutáneas como celulitis, salpullido y eczema. Denosumab (Prolia) no es eliminado en riñones, pero deja el cuerpo más rápidamente que los bifosfonatos, lo cual lo puede convertir en una opción más segura para las personas con enfermedades renales y mujeres en edad de concebir que quieran evitar el riesgo de exponer al feto a los efectos que puedan persistir de esos medicamentos.