Adapte su lugar de trabajo para la artritis
Pequeños ajustes en su espacio de trabajo pueden proporcionar grandes beneficios en cuanto a mayor comodidad, satisfacción laboral, productividad y rendimiento.
Por Mary Anne Dunkin
Para la mayoría de nosotros, un trabajo significa más que un sueldo: también es la forma en que usamos nuestras habilidades y talentos, interactuamos con los demás y contribuimos a la sociedad. Pero cuando tiene un brote de artritis o las 5 en punto le encuentran con dolor y agotamiento constantemente, es posible que se pregunte cómo puede seguir trabajando.
Por suerte, hay maneras. Ya sea que su lugar de trabajo sea una oficina, un almacén, un camión de reparto, un piso de ventas o un escritorio en la esquina de su sala de estar después de la COVID-19, las modificaciones en su entorno de trabajo y en su forma de trabajar pueden ayudarle a pasar la jornada laboral con más energía y menos dolor.
Aquí le contamos cómo hacerlo:
Si las horas que pasa sentado, archivando, contestando el teléfono o usando un teclado le están afectando las caderas, la columna vertebral, los hombros y las manos, considere los siguientes consejos y herramientas.
La silla adecuada. Use una silla ajustable que le permita sentarse cómodamente con los pies en el piso y las manos en el teclado cuando tenga los brazos doblados en un ángulo de 90 a 120 grados. Use una silla con buen soporte lumbar para mantener la curva natural de la parte baja de la espalda.
Reposapiés. Cuando se siente en su escritorio, debe tener los pies apoyados en el piso y los muslos deben quedar paralelos al piso. Si los pies no le quedan planos cuando la silla está a una altura cómoda para el escritorio, pruebe con un reposapiés para mantener la postura adecuada.
Plataforma para el monitor informático. El monitor de la computadora debe estar a la altura de los ojos o ligeramente por encima de ellos. Colocar una plataforma debajo del monitor de la computadora puede elevarlo al nivel adecuado de los ojos, lo que evita la necesidad de mirar hacia arriba, hacia abajo o hacia un lado durante períodos prolongados.
Un escritorio para sentarse y pararse. Considere un escritorio ajustable que le permita cambiar de posición, de una posición sentada a una posición de pie, a lo largo del día para evitar la rigidez o el exceso de tensión en alguna articulación en particular.
Software de reconocimiento de voz. Si la artritis en las manos le dificulta el uso del mouse y el teclado, el software de reconocimiento de voz puede permitirle realizar tareas como escribir correos electrónicos, crear documentos y hacer búsquedas en línea con menos tensión en los dedos, las manos y las muñecas.
Descansos frecuentes. Tómese descansos a lo largo del día para ponerse de pie, caminar y hacer ejercicios suaves de estiramiento. Algunos ejercicios se pueden hacer sentado en el escritorio.
Postura ideal. Una mala postura puede provocar dolor o exacerbar los síntomas de artritis. Mejorar la postura puede ayudar a prevenir el dolor y la rigidez producto de estar sentado. ¿Cómo saber si su postura no es ideal? Pídale a un compañero de trabajo que use un smartphone para grabar un video de usted trabajando en el escritorio. A continuación, comparta el video con un terapeuta ocupacional, que puede recomendar cambios posturales o, si es necesario, cambios en el puesto de trabajo.
Ya sea que esté trabajando en un almacén, en un centro de atención médica o detrás de una caja registradora, estar constantemente de pie puede sobrecargar las articulaciones de los pies, los tobillos, las rodillas, las caderas y la columna vertebral. Pruebe lo siguiente para reducir la tensión.
Calzado de apoyo. Elija calzado con un buen soporte del arco para distribuir el peso de manera uniforme y reducir la tensión en las articulaciones, amplia amortiguación para absorber los golpes y reducir el impacto en los pies y las articulaciones, una puntera ancha para evitar calambres en los dedos doloridos, y tacones bajos o sin tacones para mantener la posición y el equilibrio naturales del pie. También considere la posibilidad de conseguir plantillas ortopédicas personalizadas hechas por un podólogo o fisioterapeuta para que le proporcionen un apoyo adicional adaptado a sus necesidades específicas.
Colchonetas antiestrés/fatiga. Si permanece de pie en un mismo lugar la mayor parte del día, considere la posibilidad de utilizar una colchoneta diseñada para reducir las molestias y la fatiga. Fabricadas con materiales como espuma, gel o caucho, las colchonetas antiestrés proporcionan una superficie acolchada que absorbe el impacto de estar de pie y reduce la presión sobre los pies, las piernas y la espalda.
Rampas y ascensores. Cuando sea posible, elija rampas y ascensores en lugar de escaleras. Si tiene que usar escaleras, siempre use el pasamanos como apoyo. Si una pierna está más afectada, dé un paso adelante con la pierna más fuerte primero al subir escaleras, luego siga con la pierna más débil o más dolorida. Cuando baje escalones, baje con la pierna más débil y dolorida, y luego siga con la pierna más fuerte.
Medias de compresión. Las medias de compresión ayudan a mejorar el flujo sanguíneo en las piernas mediante la aplicación de presión graduada, que puede reducir la hinchazón y prevenir la acumulación de sangre y la hinchazón en pies y tobillos. La mejora de la circulación y la reducción de la hinchazón pueden ayudar a aliviar el dolor y las molestias. Hable con su médico, terapeuta ocupacional o fisioterapeuta para saber qué medias le convienen más.
Descansos frecuentes. Tómese descansos para sentarse y elevar los pies. También haga ejercicios suaves, como círculos con los tobillos, para mejorar la circulación y reducir el dolor y la rigidez. Mientras está sentado cómodamente con los pies apoyados en el suelo, apenas levante un pie del suelo y gire lentamente el tobillo con un movimiento circular, primero en el sentido de las agujas del reloj y luego en sentido contrario. Haga de 10 a 15 círculos en cada dirección, luego cambie de pie y repita los ejercicios.
Si su trabajo implica levantar objetos o transportarlos, estas modificaciones y consejos pueden ayudar a proteger las articulaciones de los hombros, los brazos, las manos y la columna vertebral.
Carros con ruedas. En lugar de cargar con paquetes, suministros o archivos entre oficinas o diferentes áreas de su lugar de trabajo, transpórtelos en un carro con ruedas. De este modo, no solo ahorrará esfuerzos en manos y hombros, sino que también le proporcionará apoyo al caminar.
Fajas ortopédicas. Considere la posibilidad de utilizar un aparato ortopédico para la espalda que le ayude a proporcionar apoyo y estabilidad, reducir la tensión en la espalda, limitar los movimientos excesivos y mantener una postura correcta al levantar peso. Hable con su médico o terapeuta ocupacional para saber cuál es el aparato ortopédico adecuado para usted. Algunos empleadores pueden requerir el uso de un aparato ortopédico para la espalda a fin de levantar objetos pesados.
Protección de las manos. Pruebe dispositivos, como una muñequera, para sostener las manos y reducir el dolor al levantar objetos. Los guantes para la artritis pueden proporcionar compresión y calor, lo que ayuda a reducir el dolor y mejorar la fuerza de agarre.
Agarradores/alcanzadores. Para reducir la flexión y el estiramiento, use agarradores o alcanzadores para recoger objetos pequeños y ligeros del piso o de estanterías altas.
Ejercicios de fortalecimiento. Trabaje con un fisioterapeuta en un plan de ejercicios para fortalecer los músculos de los hombros, los brazos, el torso y la espalda. De este modo, la columna vertebral se sostendrá mejor y se reducirá el riesgo de lesiones al levantar objetos pesados. Puede hacer lo mismo con un terapeuta ocupacional o un terapeuta de manos que le ayude a aumentar la fuerza y la destreza de las manos para agarrar objetos y levantarlos o para realizar otras tareas específicas del trabajo.
Si su trabajo consiste en llevar a clientes, hacer entregas o simplemente ir y volver del trabajo en su vehículo personal, ir sentado puede provocar dolores de espalda y cadera, y agarrar el volante puede ser difícil si le duelen las manos. Pruebe estos consejos y dispositivos para facilitar la conducción.
Un asiento que se adapte. Ajuste la altura y la posición del asiento para garantizar una postura adecuada y permitir que los pies alcancen los pedales sin estirarse. Use un cojín de apoyo o una funda de asiento ergonómica para reducir la presión sobre la espalda y la cadera, o considere usar un almohadón de apoyo lumbar para mantener la curva natural de la columna vertebral.
Dirección sencilla. Ajuste el volante para que se adapte mejor a usted y use una cubierta para volante con agarre adicional para facilitar el giro del volante. O bien, considere instalar una perilla en el volante, también conocida como manija o perilla Brody, una empuñadura pequeña y redonda que se monta en el borde exterior del volante, que le permite agarrar y dirigir el volante con una mano.
Pedales alcanzables. Asegúrese de poder alcanzar los pedales del acelerador y del freno y que no requieran una fuerza excesiva para accionarlos. Si es difícil alcanzar los pedales, los extensores de pedal pueden ser una opción.
Fácil acceso. Pruebe a usar una funda de asiento con cuentas que facilite el deslizamiento sobre el asiento para entrar y salir del auto o un cojín de asiento giratorio que facilite la rotación en el asiento.
Un ritmo seguro. Si es posible, planifique su ruta para minimizar el tiempo en el vehículo. En el caso de viajes más largos, trate de tomar breves descansos para estirarse y moverse. Haga ejercicios de estiramiento suaves centrados en las manos, las muñecas, la espalda y las piernas.
El auto adecuado. A la hora de buscar un auto nuevo (o de solicitar un vehículo que vaya a conducir por trabajo), estas son algunas características importantes que debe tener en cuenta: transmisión automática, dirección asistida, asientos y volante calefaccionados, y acceso y arranque sin llave.
Si continúa teniendo problemas de dolor o fatiga o si una tarea dolorosa constituye una parte importante de su trabajo, consulte a un terapeuta ocupacional, que puede recetarle dispositivos ortopédicos u ofrecerle asesoramiento para modificaciones más específicas. Algunos incluso se desplazarán a su lugar de trabajo para observarle mientras trabaja y hacerle recomendaciones. También puede buscar la ayuda de un especialista en rehabilitación de conductores, un terapeuta ocupacional que tiene capacitación especial para ayudarle con sus dificultades de manejo y modificar la conducción y el vehículo para satisfacer sus necesidades al volante.
Para la mayoría de nosotros, un trabajo significa más que un sueldo: también es la forma en que usamos nuestras habilidades y talentos, interactuamos con los demás y contribuimos a la sociedad. Pero cuando tiene un brote de artritis o las 5 en punto le encuentran con dolor y agotamiento constantemente, es posible que se pregunte cómo puede seguir trabajando.
Por suerte, hay maneras. Ya sea que su lugar de trabajo sea una oficina, un almacén, un camión de reparto, un piso de ventas o un escritorio en la esquina de su sala de estar después de la COVID-19, las modificaciones en su entorno de trabajo y en su forma de trabajar pueden ayudarle a pasar la jornada laboral con más energía y menos dolor.
Aquí le contamos cómo hacerlo:
En su escritorio
Si las horas que pasa sentado, archivando, contestando el teléfono o usando un teclado le están afectando las caderas, la columna vertebral, los hombros y las manos, considere los siguientes consejos y herramientas. La silla adecuada. Use una silla ajustable que le permita sentarse cómodamente con los pies en el piso y las manos en el teclado cuando tenga los brazos doblados en un ángulo de 90 a 120 grados. Use una silla con buen soporte lumbar para mantener la curva natural de la parte baja de la espalda.
Reposapiés. Cuando se siente en su escritorio, debe tener los pies apoyados en el piso y los muslos deben quedar paralelos al piso. Si los pies no le quedan planos cuando la silla está a una altura cómoda para el escritorio, pruebe con un reposapiés para mantener la postura adecuada.
Plataforma para el monitor informático. El monitor de la computadora debe estar a la altura de los ojos o ligeramente por encima de ellos. Colocar una plataforma debajo del monitor de la computadora puede elevarlo al nivel adecuado de los ojos, lo que evita la necesidad de mirar hacia arriba, hacia abajo o hacia un lado durante períodos prolongados.
Un escritorio para sentarse y pararse. Considere un escritorio ajustable que le permita cambiar de posición, de una posición sentada a una posición de pie, a lo largo del día para evitar la rigidez o el exceso de tensión en alguna articulación en particular.
Software de reconocimiento de voz. Si la artritis en las manos le dificulta el uso del mouse y el teclado, el software de reconocimiento de voz puede permitirle realizar tareas como escribir correos electrónicos, crear documentos y hacer búsquedas en línea con menos tensión en los dedos, las manos y las muñecas.
Descansos frecuentes. Tómese descansos a lo largo del día para ponerse de pie, caminar y hacer ejercicios suaves de estiramiento. Algunos ejercicios se pueden hacer sentado en el escritorio.
Postura ideal. Una mala postura puede provocar dolor o exacerbar los síntomas de artritis. Mejorar la postura puede ayudar a prevenir el dolor y la rigidez producto de estar sentado. ¿Cómo saber si su postura no es ideal? Pídale a un compañero de trabajo que use un smartphone para grabar un video de usted trabajando en el escritorio. A continuación, comparta el video con un terapeuta ocupacional, que puede recomendar cambios posturales o, si es necesario, cambios en el puesto de trabajo.
De pie
Ya sea que esté trabajando en un almacén, en un centro de atención médica o detrás de una caja registradora, estar constantemente de pie puede sobrecargar las articulaciones de los pies, los tobillos, las rodillas, las caderas y la columna vertebral. Pruebe lo siguiente para reducir la tensión.Calzado de apoyo. Elija calzado con un buen soporte del arco para distribuir el peso de manera uniforme y reducir la tensión en las articulaciones, amplia amortiguación para absorber los golpes y reducir el impacto en los pies y las articulaciones, una puntera ancha para evitar calambres en los dedos doloridos, y tacones bajos o sin tacones para mantener la posición y el equilibrio naturales del pie. También considere la posibilidad de conseguir plantillas ortopédicas personalizadas hechas por un podólogo o fisioterapeuta para que le proporcionen un apoyo adicional adaptado a sus necesidades específicas.
Colchonetas antiestrés/fatiga. Si permanece de pie en un mismo lugar la mayor parte del día, considere la posibilidad de utilizar una colchoneta diseñada para reducir las molestias y la fatiga. Fabricadas con materiales como espuma, gel o caucho, las colchonetas antiestrés proporcionan una superficie acolchada que absorbe el impacto de estar de pie y reduce la presión sobre los pies, las piernas y la espalda.
Rampas y ascensores. Cuando sea posible, elija rampas y ascensores en lugar de escaleras. Si tiene que usar escaleras, siempre use el pasamanos como apoyo. Si una pierna está más afectada, dé un paso adelante con la pierna más fuerte primero al subir escaleras, luego siga con la pierna más débil o más dolorida. Cuando baje escalones, baje con la pierna más débil y dolorida, y luego siga con la pierna más fuerte.
Medias de compresión. Las medias de compresión ayudan a mejorar el flujo sanguíneo en las piernas mediante la aplicación de presión graduada, que puede reducir la hinchazón y prevenir la acumulación de sangre y la hinchazón en pies y tobillos. La mejora de la circulación y la reducción de la hinchazón pueden ayudar a aliviar el dolor y las molestias. Hable con su médico, terapeuta ocupacional o fisioterapeuta para saber qué medias le convienen más.
Descansos frecuentes. Tómese descansos para sentarse y elevar los pies. También haga ejercicios suaves, como círculos con los tobillos, para mejorar la circulación y reducir el dolor y la rigidez. Mientras está sentado cómodamente con los pies apoyados en el suelo, apenas levante un pie del suelo y gire lentamente el tobillo con un movimiento circular, primero en el sentido de las agujas del reloj y luego en sentido contrario. Haga de 10 a 15 círculos en cada dirección, luego cambie de pie y repita los ejercicios.
Levantamiento y transporte de objetos
Si su trabajo implica levantar objetos o transportarlos, estas modificaciones y consejos pueden ayudar a proteger las articulaciones de los hombros, los brazos, las manos y la columna vertebral. Carros con ruedas. En lugar de cargar con paquetes, suministros o archivos entre oficinas o diferentes áreas de su lugar de trabajo, transpórtelos en un carro con ruedas. De este modo, no solo ahorrará esfuerzos en manos y hombros, sino que también le proporcionará apoyo al caminar.
Fajas ortopédicas. Considere la posibilidad de utilizar un aparato ortopédico para la espalda que le ayude a proporcionar apoyo y estabilidad, reducir la tensión en la espalda, limitar los movimientos excesivos y mantener una postura correcta al levantar peso. Hable con su médico o terapeuta ocupacional para saber cuál es el aparato ortopédico adecuado para usted. Algunos empleadores pueden requerir el uso de un aparato ortopédico para la espalda a fin de levantar objetos pesados.
Protección de las manos. Pruebe dispositivos, como una muñequera, para sostener las manos y reducir el dolor al levantar objetos. Los guantes para la artritis pueden proporcionar compresión y calor, lo que ayuda a reducir el dolor y mejorar la fuerza de agarre.
Agarradores/alcanzadores. Para reducir la flexión y el estiramiento, use agarradores o alcanzadores para recoger objetos pequeños y ligeros del piso o de estanterías altas.
Ejercicios de fortalecimiento. Trabaje con un fisioterapeuta en un plan de ejercicios para fortalecer los músculos de los hombros, los brazos, el torso y la espalda. De este modo, la columna vertebral se sostendrá mejor y se reducirá el riesgo de lesiones al levantar objetos pesados. Puede hacer lo mismo con un terapeuta ocupacional o un terapeuta de manos que le ayude a aumentar la fuerza y la destreza de las manos para agarrar objetos y levantarlos o para realizar otras tareas específicas del trabajo.
Al volante
Si su trabajo consiste en llevar a clientes, hacer entregas o simplemente ir y volver del trabajo en su vehículo personal, ir sentado puede provocar dolores de espalda y cadera, y agarrar el volante puede ser difícil si le duelen las manos. Pruebe estos consejos y dispositivos para facilitar la conducción. Un asiento que se adapte. Ajuste la altura y la posición del asiento para garantizar una postura adecuada y permitir que los pies alcancen los pedales sin estirarse. Use un cojín de apoyo o una funda de asiento ergonómica para reducir la presión sobre la espalda y la cadera, o considere usar un almohadón de apoyo lumbar para mantener la curva natural de la columna vertebral.
Dirección sencilla. Ajuste el volante para que se adapte mejor a usted y use una cubierta para volante con agarre adicional para facilitar el giro del volante. O bien, considere instalar una perilla en el volante, también conocida como manija o perilla Brody, una empuñadura pequeña y redonda que se monta en el borde exterior del volante, que le permite agarrar y dirigir el volante con una mano.
Pedales alcanzables. Asegúrese de poder alcanzar los pedales del acelerador y del freno y que no requieran una fuerza excesiva para accionarlos. Si es difícil alcanzar los pedales, los extensores de pedal pueden ser una opción.
Fácil acceso. Pruebe a usar una funda de asiento con cuentas que facilite el deslizamiento sobre el asiento para entrar y salir del auto o un cojín de asiento giratorio que facilite la rotación en el asiento.
Un ritmo seguro. Si es posible, planifique su ruta para minimizar el tiempo en el vehículo. En el caso de viajes más largos, trate de tomar breves descansos para estirarse y moverse. Haga ejercicios de estiramiento suaves centrados en las manos, las muñecas, la espalda y las piernas.
El auto adecuado. A la hora de buscar un auto nuevo (o de solicitar un vehículo que vaya a conducir por trabajo), estas son algunas características importantes que debe tener en cuenta: transmisión automática, dirección asistida, asientos y volante calefaccionados, y acceso y arranque sin llave.
Si continúa teniendo problemas de dolor o fatiga o si una tarea dolorosa constituye una parte importante de su trabajo, consulte a un terapeuta ocupacional, que puede recetarle dispositivos ortopédicos u ofrecerle asesoramiento para modificaciones más específicas. Algunos incluso se desplazarán a su lugar de trabajo para observarle mientras trabaja y hacerle recomendaciones. También puede buscar la ayuda de un especialista en rehabilitación de conductores, un terapeuta ocupacional que tiene capacitación especial para ayudarle con sus dificultades de manejo y modificar la conducción y el vehículo para satisfacer sus necesidades al volante.
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