Una mayor flexibilidad médica podría facilitar el acceso de los pacientes a tratamientos para el control del dolor
El acceso del paciente sigue siendo un punto crítico en el control eficaz del dolor. Una mayor flexibilidad en los tratamientos de los médicos podría suponer un alivio, según un debate reciente de la Arthritis Foundation.
Por Erin Payer | 18 de diciembre de 2025
La disponibilidad continua de nuevos tratamientos para el dolor y una sólida relación entre paciente y profesional, con la flexibilidad para probar una variedad de opciones de tratamiento, ayudarán a los pacientes a recuperar el bienestar. Ese fue el consenso durante el reciente panel de debate Pain Management Revisited ("Una nueva mirada al manejo del dolor") de la Arthritis Foundation, que volvió a reunir a pacientes y expertos del sector para hablar sobre el estado actual de los tratamientos y el control del dolor. Si bien se compartió el entusiasmo por los avances terapéuticos obtenidos desde la mesa redonda sobre el dolor de 2020, los panelistas también reconocieron que el acceso a un tratamiento eficaz sigue estando fuera del alcance de muchas personas que enfrentan dolor crónico.
En cuanto al costado personal de la conversación sobre el dolor, se compartieron testimonios de pacientes sobre los desafíos en el manejo de los síntomas, lo que puso de manifiesto tres temas predominantes: 1) las dificultades para acceder en forma sostenida a tratamientos efectivos; 2) las limitaciones funcionales que impiden desenvolverse en la vida cotidiana; y 3) la desestimación de los síntomas y la falta de empatía por parte de los demás. Como dijo un encuestado de la Arthritis Foundation cuando se le preguntó cuál había sido su mayor desafío en el control del dolor de artritis: "Siempre está ahí en algún grado, todo el tiempo. No hay pausa. También la falta de comprensión y empatía, o la minimización del dolor de las enfermedades crónicas, tanto entre las personas que te rodean como en la profesión médica".
Al profundizar en la causa de la falta de uniformidad en el acceso al tratamiento, Daniel Blaney-Cohen, abogado principal de la Asociación Médica Estadounidense, reiteró su análisis de la mesa redonda anterior y afirmó que muchas políticas estatales continúan adoptando un enfoque único y no personalizado para regular la terapia del dolor. Destacó los Acuerdos Nacionales sobre Opioides como una apertura en distintas áreas que podría ayudar a los pacientes con dolor; por ejemplo, al mejorar el acceso a la atención, promover investigaciones específicas y aumentar los beneficios. "Hay muchas oportunidades para ayudar a los pacientes con dolor, pero se necesitará un compromiso dedicado por parte de los legisladores y esfuerzos continuos por parte de los defensores para lograrlo".
Al hablar de los muchos factores que afectan la experiencia de dolor de los pacientes, Scott Davidoff, MD, fisiatra certificado y ex presidente de la Junta Estadounidense de Medicina del Dolor, reconoció la necesidad de protocolos de control del dolor, pero abogó por la atención individualizada. "El término 'manejo del dolor' significa justamente manejo", señaló Davidoff. "Manejo del azúcar en la sangre, manejo del peso, manejo del nivel hormonal, manejo de los factores estresantes y de la fatiga. No es solo una cosa. Tenemos que dar un paso atrás y observar la salud de todo el cuerpo".
La mayor conciencia de la necesidad de una salud integral, de todo el cuerpo, ha llevado a los pacientes a pedir intervenciones no médicas para el dolor. Tonya Horton, educadora y defensora de los pacientes de la Arthritis Foundation desde hace mucho tiempo, compartió su experiencia reciente cuando asistió a una conferencia quiropráctica de New Jersey en nombre de la junta directiva local. "Tenía mucho dolor ese día, y un proveedor me permitió probar su producto de terapia de luz roja", contó Horton, "y me produjo algo de alivio. Estoy abierta a nuevas ideas como esta para el control del dolor y quiero compartirlas con personas que tal vez no tengan acceso a los mismos recursos a los que yo tengo acceso".
Sin embargo, el paso de nuevas modalidades terapéuticas a la práctica depende de una colaboración estratégica que permita sortear con éxito las complejas normativas de aprobación, el diseño y las pruebas clínicas y la cobertura de los seguros. Esto requiere que los médicos, los investigadores y las autoridades reguladoras colaboren estrechamente. Como explicó el Dr. Marc Gruner, médico especialista en medicina deportiva formado en Mayo Clinic: "El monitoreo terapéutico remoto es un gran ejemplo de una modalidad de control del dolor que ha impulsado avances en la atención y los resultados de los pacientes en los últimos cinco años o más. La implementación práctica de esta tecnología ha sido posible gracias a la introducción de nuevos códigos de CPT (Current Procedural Terminology, o Terminología de Procedimientos Actual) que amplían la cobertura para incluir datos no fisiológicos. Por lo tanto, hoy en día tenemos formas de usar esta tecnología para mejorar la adherencia a opciones no farmacológicas para el control del dolor, como el ejercicio basado en la evidencia y los enfoques de fisioterapia".
Con la vista puesta en el futuro del control del dolor, los panelistas hicieron hincapié en una importante necesidad insatisfecha en la investigación terapéutica: tratamientos a largo plazo, con objetivos bien específicos y sin efectos colaterales. Gracias a los recientes avances científicos, satisfacer esta necesidad parece cada vez más posible. Los medicamentos que bloquean las señales de dolor antes de que lleguen al cerebro podrían ser transformadores, y las investigaciones más recientes sobre terapias con péptidos para la regeneración de tejidos y la reducción de la inflamación son igualmente prometedoras, aunque la cobertura del seguro sigue siendo un obstáculo importante.
Para trasladar los descubrimientos de nuevos tratamientos a una atención individualizada en el mundo real seguirá siendo necesario priorizar la relación entre los pacientes y los profesionales de la salud. Como dijo Kirsten Ambrose, directora asociada de Osteoarthritis Action Alliance: "Los pacientes tienen la responsabilidad de comunicar sus necesidades a sus proveedores de atención, y los proveedores tienen la responsabilidad de conectar a sus pacientes con los recursos que mejorarán su paquete de atención integral. Esto puede consistir en la combinación de técnicas de autocontrol, como la actividad física, con nuevos avances en el tratamiento a medida que estén disponibles y sean accesibles".
La toma de decisiones compartida en la atención del dolor, entre el paciente y los proveedores de atención médica, se encuentra en la intersección entre una mejor administración de la utilización (el proceso empleado por los planes de atención médica para evaluar la necesidad, la eficiencia y la pertinencia de los tratamientos), una mayor flexibilidad guiada por la empatía y la respuesta a los valores y preferencias de los pacientes. Como resumió el Dr. Davidoff: "Permítannos ayudar a los pacientes. Sigamos derribando las barreras que nos impiden acceder a los datos y tomar decisiones en base a ellos para adaptar nuestras recomendaciones de tratamiento en función del perfil de respuesta de cada paciente".
El Dr. Gruner lo resumió de esta manera: "Vayamos a lo que realmente les importa a nuestros pacientes".
Gracias a nuestros socios, Kenvue y Takeda, por apoyar nuestro trabajo de hacer oír la voz de los pacientes para abordar las necesidades insatisfechas en el control del dolor.
La disponibilidad continua de nuevos tratamientos para el dolor y una sólida relación entre paciente y profesional, con la flexibilidad para probar una variedad de opciones de tratamiento, ayudarán a los pacientes a recuperar el bienestar. Ese fue el consenso durante el reciente panel de debate Pain Management Revisited ("Una nueva mirada al manejo del dolor") de la Arthritis Foundation, que volvió a reunir a pacientes y expertos del sector para hablar sobre el estado actual de los tratamientos y el control del dolor. Si bien se compartió el entusiasmo por los avances terapéuticos obtenidos desde la mesa redonda sobre el dolor de 2020, los panelistas también reconocieron que el acceso a un tratamiento eficaz sigue estando fuera del alcance de muchas personas que enfrentan dolor crónico.
En cuanto al costado personal de la conversación sobre el dolor, se compartieron testimonios de pacientes sobre los desafíos en el manejo de los síntomas, lo que puso de manifiesto tres temas predominantes: 1) las dificultades para acceder en forma sostenida a tratamientos efectivos; 2) las limitaciones funcionales que impiden desenvolverse en la vida cotidiana; y 3) la desestimación de los síntomas y la falta de empatía por parte de los demás. Como dijo un encuestado de la Arthritis Foundation cuando se le preguntó cuál había sido su mayor desafío en el control del dolor de artritis: "Siempre está ahí en algún grado, todo el tiempo. No hay pausa. También la falta de comprensión y empatía, o la minimización del dolor de las enfermedades crónicas, tanto entre las personas que te rodean como en la profesión médica".
Al profundizar en la causa de la falta de uniformidad en el acceso al tratamiento, Daniel Blaney-Cohen, abogado principal de la Asociación Médica Estadounidense, reiteró su análisis de la mesa redonda anterior y afirmó que muchas políticas estatales continúan adoptando un enfoque único y no personalizado para regular la terapia del dolor. Destacó los Acuerdos Nacionales sobre Opioides como una apertura en distintas áreas que podría ayudar a los pacientes con dolor; por ejemplo, al mejorar el acceso a la atención, promover investigaciones específicas y aumentar los beneficios. "Hay muchas oportunidades para ayudar a los pacientes con dolor, pero se necesitará un compromiso dedicado por parte de los legisladores y esfuerzos continuos por parte de los defensores para lograrlo".
Al hablar de los muchos factores que afectan la experiencia de dolor de los pacientes, Scott Davidoff, MD, fisiatra certificado y ex presidente de la Junta Estadounidense de Medicina del Dolor, reconoció la necesidad de protocolos de control del dolor, pero abogó por la atención individualizada. "El término 'manejo del dolor' significa justamente manejo", señaló Davidoff. "Manejo del azúcar en la sangre, manejo del peso, manejo del nivel hormonal, manejo de los factores estresantes y de la fatiga. No es solo una cosa. Tenemos que dar un paso atrás y observar la salud de todo el cuerpo".
La mayor conciencia de la necesidad de una salud integral, de todo el cuerpo, ha llevado a los pacientes a pedir intervenciones no médicas para el dolor. Tonya Horton, educadora y defensora de los pacientes de la Arthritis Foundation desde hace mucho tiempo, compartió su experiencia reciente cuando asistió a una conferencia quiropráctica de New Jersey en nombre de la junta directiva local. "Tenía mucho dolor ese día, y un proveedor me permitió probar su producto de terapia de luz roja", contó Horton, "y me produjo algo de alivio. Estoy abierta a nuevas ideas como esta para el control del dolor y quiero compartirlas con personas que tal vez no tengan acceso a los mismos recursos a los que yo tengo acceso".
Sin embargo, el paso de nuevas modalidades terapéuticas a la práctica depende de una colaboración estratégica que permita sortear con éxito las complejas normativas de aprobación, el diseño y las pruebas clínicas y la cobertura de los seguros. Esto requiere que los médicos, los investigadores y las autoridades reguladoras colaboren estrechamente. Como explicó el Dr. Marc Gruner, médico especialista en medicina deportiva formado en Mayo Clinic: "El monitoreo terapéutico remoto es un gran ejemplo de una modalidad de control del dolor que ha impulsado avances en la atención y los resultados de los pacientes en los últimos cinco años o más. La implementación práctica de esta tecnología ha sido posible gracias a la introducción de nuevos códigos de CPT (Current Procedural Terminology, o Terminología de Procedimientos Actual) que amplían la cobertura para incluir datos no fisiológicos. Por lo tanto, hoy en día tenemos formas de usar esta tecnología para mejorar la adherencia a opciones no farmacológicas para el control del dolor, como el ejercicio basado en la evidencia y los enfoques de fisioterapia".
Con la vista puesta en el futuro del control del dolor, los panelistas hicieron hincapié en una importante necesidad insatisfecha en la investigación terapéutica: tratamientos a largo plazo, con objetivos bien específicos y sin efectos colaterales. Gracias a los recientes avances científicos, satisfacer esta necesidad parece cada vez más posible. Los medicamentos que bloquean las señales de dolor antes de que lleguen al cerebro podrían ser transformadores, y las investigaciones más recientes sobre terapias con péptidos para la regeneración de tejidos y la reducción de la inflamación son igualmente prometedoras, aunque la cobertura del seguro sigue siendo un obstáculo importante.
Para trasladar los descubrimientos de nuevos tratamientos a una atención individualizada en el mundo real seguirá siendo necesario priorizar la relación entre los pacientes y los profesionales de la salud. Como dijo Kirsten Ambrose, directora asociada de Osteoarthritis Action Alliance: "Los pacientes tienen la responsabilidad de comunicar sus necesidades a sus proveedores de atención, y los proveedores tienen la responsabilidad de conectar a sus pacientes con los recursos que mejorarán su paquete de atención integral. Esto puede consistir en la combinación de técnicas de autocontrol, como la actividad física, con nuevos avances en el tratamiento a medida que estén disponibles y sean accesibles".
La toma de decisiones compartida en la atención del dolor, entre el paciente y los proveedores de atención médica, se encuentra en la intersección entre una mejor administración de la utilización (el proceso empleado por los planes de atención médica para evaluar la necesidad, la eficiencia y la pertinencia de los tratamientos), una mayor flexibilidad guiada por la empatía y la respuesta a los valores y preferencias de los pacientes. Como resumió el Dr. Davidoff: "Permítannos ayudar a los pacientes. Sigamos derribando las barreras que nos impiden acceder a los datos y tomar decisiones en base a ellos para adaptar nuestras recomendaciones de tratamiento en función del perfil de respuesta de cada paciente".
El Dr. Gruner lo resumió de esta manera: "Vayamos a lo que realmente les importa a nuestros pacientes".
Gracias a nuestros socios, Kenvue y Takeda, por apoyar nuestro trabajo de hacer oír la voz de los pacientes para abordar las necesidades insatisfechas en el control del dolor.
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