¿Qué son estos nódulos que salen en las manos?

 

Quistes, Nódulos, Osteofitos

Una manifestación más o menos común de la osteoartritis es el desarrollo de protuberancias óseas o nódulos en las articulaciones de los dedos. Las protuberancias que ocurren en las articulaciones distales de los dedos se conocen como nódulos de Heberden, mientras que las protuberancias que se presentan en las articulaciones medias de los dedos se llaman nódulos de Bouchard. Cualquiera de ellos puede resultar de una lesión a un dedo, pero usualmente ocurren sin lesión previa. Aparecen más a menudo en mujeres, empezando generalmente entre los cuarenta y los sesenta años de edad. Generalmente suceden en familias, lo que indica una tendencia hereditaria a desarrollarlos.

Los nódulos de Heberden o Bouchard habitualmente aparecen primero en un dedo y luego se pueden presentar en otros. Algunas personas notan enrojecimiento súbito, hinchazón, dolor y sensibilidad en las articulaciones afectadas, mientras que en otras, las protuberancias aparecen gradualmente, con poco o nada de dolor. Las yemas de los dedos pueden percibirse con entumecimiento y hormigueo, y en algunas personas los nódulos pueden hacerles sentir torpes cuando usan las manos. Aunque los nódulos duelan, la mayoría de las personas mantiene el uso de sus manos, y muchos de quienes presentan nódulos nunca tienen problemas serios en otras articulaciones.

El tratamiento de los nódulos de Heberden o Bouchard incluyen ejercicios de amplitud de movimiento en agua caliente para controlar el dolor durante los mismos y para mantener las articulaciones tan flexibles como sea posible, usando tablillas intermitentemente para prevenir deformidad y analgésicos o antiinflamatorios no esteroides (AINE) para calmar el dolor y la inflamación. Ocasionalmente se puede requerir una inyección de corticosteroides en articulaciones gravemente afectadas, para aliviar el dolor y aumentar el rango de movimiento. Raramente, cuando la OA está avanzada y no son efectivos otros tratamientos, la articulación pudiera tener que reconstruirse o fusionarse quirúrgicamente.

 

Nódulos Reumatoides

 

Los nódulos reumatoides se desarrollan luego de un tiempo en el 50% de los pacientes con artritis reumatoide. Virtualmente todos los pacientes con nódulos dan positiva la prueba del factor reumatoide.

 

Los nódulos tienden a desarrollarse en brotes durante las fases activas de la enfermedad y se forman subcutáneamente, en las bursas y a lo largo de las vainas tendinosas. Aunque han sido descritos en casi todas las regiones y pueden ocurrir en las vísceras, los nódulos se localizan típicamente en puntos de presión, tales como en la superficie extensora del brazo, el tendón de Aquiles, el área isquiática, en las superficies flexoras de los dedos. Estas lesiones pueden desarrollarse gradual o abruptamente y están asociadas generalmente con algunos síntomas de inflamación. La biopsia del nódulo puede ser necesaria si el diagnóstico es incierto. Con el tiempo, los nódulos reumatoides a menudo desaparecen o involucionan. El metotrexato puede aumentar o acelerar el desarrollo de nódulos reumatoides.

 

Los nódulos reumatoides se tratan como componentes del cuadro inflamatorio general. Raramente hay necesidad de remoción quirúrgica debida a dolor severo o infección.