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¿La mejor manera de perder peso?

Los expertos debaten sobre los cambios en el estilo de vida y los medicamentos para bajar de peso como los GLP-1.

Por Jill Tyrer | 20 de noviembre de 2024.

Si tiene sobrepeso, una de las mejores cosas que puede hacer para aliviar su dolor de artritis es perder los kilos de más. Pero es más fácil decirlo que hacerlo. Aun cuando sus genes no lo predispongan a tener sobrepeso crónico, bajar algunos kilos puede ser muy difícil, especialmente en países ricos como Estados Unidos.

Stephen Messier, PhD, profesor y director del J.B Snow Biomechanics Laboratory de la Universidad de Wake Forest, habló sobre los problemas de la obesidad en un debate organizado en la reunión científica anual del American College of Rheumatology, Convergence, que se realizó en noviembre de 2024. Las tasas de obesidad se han disparado en la última década, y solo hay alrededor de una docena de estados con tasas de obesidad de menos de un 30 a un 35 por ciento, señaló. Cuanto más rico es el país, más altas son las tasas de obesidad, especialmente entre las mujeres y las personas adineradas. Y en los países ricos, las personas de ingresos bajos y medianos son las que más están contribuyendo al aumento de la obesidad.

Mientras la obesidad sigue creciendo, el Dr. Messier afirmó: "La prevalencia de enfermedades relacionadas con la obesidad, incluida la artrosis, seguirá aumentando".

Gran parte del problema gira en torno a nuestro fácil acceso a alimentos ricos en carbohidratos y nuestra falta de actividad física, sostuvo Martin Englund, MD, PhD, profesor del Departamento de Ciencias Clínicas del área de Ortopedia de la Universidad de Lund en Lund, Suecia.

"Nuestros genes no se han adaptado a nuestra vida sedentaria moderna, lo que lleva a la obesidad y a otras afecciones fuertemente relacionadas con la obesidad, como la diabetes tipo 2, pero también artrosis", explicó.

Está ampliamente demostrado que la obesidad genera y empeora la artrosis en las rodillas y otras articulaciones que soportan peso. También sabemos que la pérdida de peso alivia el dolor de la artrosis y reduce los riesgos de muchas otras afecciones de salud, desde diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares hasta muerte prematura. Pero los cambios biológicos que acompañan a la obesidad hacen que sea aún más difícil perderlo: el cuerpo trabaja para prevenir la pérdida de peso haciendo más lento el metabolismo y aumentando el hambre.

En su presentación "Weighing In: A Debate on Medical vs. Behavioral Lifestyle Interventions for People with Obesity and Osteoarthritis" ("Cuestión de peso: debate comparativo de las intervenciones médicas y las relacionadas con el estilo de vida en las personas con obesidad y artrosis"), los doctores Messier y Englund coincidieron en la mayoría de esos puntos. En lo que difieren es en el mejor enfoque para la pérdida de peso: dieta y ejercicio o el uso de uno de los medicamentos populares para bajar de peso conocidos como "agonistas del receptor del péptido similar al glucagón-1" (GLP-1), como la semaglutida (Wegovy, Ozempic), la tirzepatida (Zepbound, Mounjaro) y la liraglutida (Saxenda).

Medicamentos para bajar de peso

"En los ensayos se ha observado que son muy superiores al placebo para reducir el peso", señaló el Dr. Englund. Las personas pierden entre un 10% y un 15% más de peso usando los medicamentos junto con la dieta y el ejercicio que aplicando solo cambios en el estilo de vida (dieta y ejercicio).

En un estudio reciente, continuó, participaron personas con obesidad y artrosis de rodilla que recibieron semaglutida o placebo. Ambos grupos informaron menos dolor por artrosis, pero el grupo de semaglutida declaró aproximadamente un 14% más de alivio del dolor que el otro grupo; además, en el que había recibido medicamento la función de la rodilla mejoró un 41,5% y en el que había recibido placebo, un 26,7%. Otras afecciones de salud, incluidas la muerte por causas cardiovasculares, la hospitalización por insuficiencia cardíaca, los accidentes cerebrovasculares y otras, disminuyeron mucho más en el grupo de semaglutida que en el grupo de placebo y cambios en el estilo de vida.

Cambios en el estilo de vida

"Está bien claro que el GLP-1 es bastante eficaz para la pérdida de peso. Al menos, al principio", replicó el Dr. Messier. Pero hay muchos inconvenientes, empezando por los costos: más de 16,000 dólares al año en el caso de la semaglutida, en comparación con unos 3,400 dólares al año para la dieta y el ejercicio, lo que incluye, indicó, instalaciones y personal de acondicionamiento físico, sustitutos de comidas y otros aspectos. Y dada la popularidad y la demanda de los medicamentos, las compañías de seguros están cada vez más reacias a cubrirlos.

Además, una vez que alguien comienza a tomar un GLP-1, es posible que deba tomarlo de por vida. Los ensayos han demostrado que, en el plazo de un año después de suspender el medicamento, las personas recuperan dos tercios del peso que perdieron, y no es el músculo magro lo que recuperan, sino la grasa, y es aún más difícil volver a bajar, agregó el Dr. Messier. Con esa grasa adicional vienen los riesgos cardiovasculares y metabólicos, entre ellos por diabetes, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.

Además, los GLP-1 tienen algunos efectos colaterales, como náuseas, diarrea y vómitos, aunque el Dr. Englund sostuvo que son de corta duración.

El Dr. Messier, conocido por las investigaciones sobre programas de tratamiento de la artrosis que realizó durante décadas, ha comprobado que los programas comunitarios de dieta y ejercicio ayudan a apoyar a las personas en sus esfuerzos por perder peso. Están pensados para aumentar su confianza en su capacidad para concretar este objetivo. Tomar una pastilla no ayuda en ese sentido, añadió.

O tal vez ambas cosas

Es probable que las personas deban continuar con los medicamentos durante toda su vida, coincidió el Dr. Englund. Pero tomar ciertos medicamentos de por vida no es raro en otras enfermedades crónicas, como la hipertensión, señaló, y agregó que los costos probablemente se reducirían si se terminara la vigencia de las patentes y aumentara la competencia.

"Muchos pacientes obesos con artrosis de rodilla que no logran perder peso y reducir el dolor de rodilla con cambios en el estilo de vida se beneficiarían de los agonistas del receptor de GLP-1", planteó.

Ambos profesionales coincidieron en algo: no hay duda de que la salud de los estadounidenses se ve afectada en general por nuestras elecciones dietéticas malsanas, el fácil acceso a alimentos poco saludables y la falta, o tendencia a evitar, la actividad física.