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Artritis reumatoide: causas, síntomas, tratamientos y mucho más

Esta forma inflamatoria de artritis causa dolor articular, hinchazón y daños. Obtenga más información sobre la AR y cómo tratarla.

Fecha de actualización: 15 de octubre de 2021

La artritis reumatoide (AR) provoca inflamación y dolor articular. Se produce cuando el sistema inmunitario no funciona adecuadamente y ataca el recubrimiento de las articulaciones, llamado sinovio. La enfermedad suele afectar las manos, las rodillas y los tobillos, y generalmente la misma articulación en ambos lados del cuerpo, como por ejemplo, ambas manos o ambas rodillas. Pero a veces la AR también causa problemas en otras partes del cuerpo, como los ojos, el corazón, el sistema circulatorio y los pulmones.

Por motivos que se desconocen, es más frecuente en las mujeres que en los hombres, y generalmente se desarrolla a mediana edad. Tener un familiar con AR aumenta las probabilidades de desarrollar la enfermedad.

Causas

En una persona sana, el sistema inmunitario combate a los invasores, como las bacterias y los virus. Con una enfermedad autoinmune como la AR, el sistema inmunitario confunde a las células del cuerpo con invasores extraños y libera sustancias químicas inflamatorias que atacan a dichas células. De esta forma, la AR ataca al sinovio, el tejido que recubre las articulaciones y que produce un líquido que ayuda a que las articulaciones se muevan correctamente. El sinovio inflamado se engrosa y provoca dolor, sensibilidad, enrojecimiento e hinchazón en la zona de la articulación, y dificultad para mover la articulación.

Los investigadores no saben con seguridad por qué las personas desarrollan AR. Creen que estas personas podrían tener determinados genes que se activan a causa de un desencadenante en el entorno, como un virus o una bacteria, estrés emocional o físico, o algún otro factor externo.

Síntomas

En las primeras etapas, es posible que las personas con AR no observen enrojecimiento o hinchazón en las articulaciones, pero quizás experimenten sensibilidad y dolor.
Los siguientes síntomas son característicos de la AR:

  • Dolor articular, sensibilidad, hinchazón o rigidez que dura seis semanas o más.
  • Rigidez matutina que dura 30 minutos o más.
  • Más de una articulación afectada.
  • Las articulaciones pequeñas (como las muñecas y determinadas articulaciones de las manos y los pies) suelen verse afectadas primero.
  • La enfermedad afecta a las mismas articulaciones en ambos lados del cuerpo.

Muchas personas con AR sienten mucho cansancio (fatiga) y algunas experimentan un poco de fiebre. Los síntomas de AR pueden aparecer y desaparecer. Tener mucha inflamación y otros síntomas se denomina "brote". El brote puede durar días o meses. 

Efectos en la salud

  • Ojos. Sequedad, dolor, inflamación, enrojecimiento, sensibilidad a la luz y problemas para ver bien.
  • Boca. Sequedad e inflamación, irritación o infección en las encías. 
  • Piel. Nódulos reumatoides, unos bultos pequeños debajo de la piel en áreas huesudas. 
  • Pulmones. Inflamación y formación de cicatrices que pueden provocar falta de aire y enfermedad pulmonar.
  • Vasos sanguíneos. Inflamación de los vasos sanguíneos que puede provocar daños en los nervios, la piel y otros órganos.
  • Sangre. Cantidad de glóbulos rojos inferior a lo normal. 
  • Corazón. Inflamación que puede dañar el músculo cardíaco y las áreas circundantes.
  • El dolor en las articulaciones también dificulta el ejercicio, lo que provoca un aumento de peso. El sobrepeso puede hacer que las personas con AR tengan una mayor tendencia a desarrollar colesterol alto, diabetes, enfermedad cardíaca y presión arterial alta.

Diagnóstico

Recibir un diagnóstico exacto lo antes posible es el primer paso para tratar la AR eficazmente. Un médico especializado en el tratamiento de la artritis (llamado reumatólogo) es la mejor persona para realizar un diagnóstico correcto a través de la historia clínica, un examen físico y análisis de laboratorio.

Historia clínica. El médico hará preguntas acerca de los síntomas articulares (dolor, sensibilidad, rigidez, dificultad para moverse), cuándo empezaron, si aparecen y desaparecen, su intensidad, qué acciones hacen que mejoren o empeoren, y si hay familiares que tengan AR u otra enfermedad autoinmune. 
Examen físico.  El médico evaluará si hay articulaciones sensibles, hinchadas, calientes, doloridas o con movimiento limitado, bultos debajo de la piel o fiebre baja. 
Análisis de sangre. Los análisis de sangre sirven para detectar si hay inflamación y proteínas (anticuerpos) de la sangre asociadas con la AR:

  • El índice de sedimentación eritrocitaria (ISE) y los niveles de proteína C reactiva (PCR) son marcadores inflamatorios. Un valor alto de ISE o PCR combinado con otros signos de AR ayuda a realizar un diagnóstico. 
  • El factor reumatoide (FR) es un anticuerpo presente (eventualmente) en alrededor del 80% de las personas con AR. Entre el 60 y el 70% de las personas con AR tienen anticuerpos contra el péptido cíclico citrulinado (PCC). No obstante, estos anticuerpos también están presentes en las personas que no tienen AR. 

Pruebas de diagnóstico por imágenes. La AR puede hacer que los extremos de los huesos dentro de una articulación se desgasten (erosionen). Una radiografía, ecografía o resonancia magnética puede detectar estas erociones. Pero si no se detectan en las primeras pruebas, esto podría significar que la AR está en una etapa temprana y todavía no dañó el hueso. Los resultados de las pruebas de diagnóstico por imágenes también pueden indicar qué tan bien está funcionando el tratamiento.

Tratamiento

Las metas del tratamiento para la AR son:

  • Frenar la inflamación o reducirla al menor nivel posible (poner la enfermedad en remisión).
  • Aliviar los síntomas.
  • Prevenir daños en las articulaciones y los órganos
  • Mejorar la función y el bienestar general.
  • Reducir las complicaciones a largo plazo.

Para lograr estas metas, el médico seguirá estas estrategias:

  • Tratamiento agresivo temprano para reducir o frenar la inflamación lo más rápido posible.
  • Apuntar a la remisión u otra meta (llamado "tratamiento con una meta") para minimizar o eliminar los signos o síntomas de inflamación activa. 
  • Control estricto para que la inflamación se mantenga en el menor nivel posible.

Visite arthritis.org para obtener información sobre los medicamentos para la artritis reumatoide recetados por su médico.

Cuidados personales

Trabajar con su médico para asegurarse de recibir el tratamiento médico apropiado es esencial, pero también puede tomar medidas por su cuenta para controlar su AR y aliviar el dolor y la fatiga. La dieta, el ejercicio, dejar de fumar y la salud mental son fundamentales para tener una buena salud general y controlar la AR. Obtenga ayuda para establecer sus metas y controlar el dolor con nuestros Recursos para el dolor.

Alimentación saludable. Una dieta nutritiva equilibrada con las cantidades recomendadas de todos los grupos de alimentos ayuda a promover el bienestar y facilita el mantenimiento de un peso saludable

Movimiento diario. Incluso cuando no tenga tiempo para ejercitar, trate de que el movimiento sea parte de su rutina cotidiana. Use las escaleras en lugar del ascensor. Estacione en un lugar que le obligue a caminar un poco antes de entrar a un edificio. Tome el camino más largo para ir a una reunión en su oficina. 

Equilibrio entre la actividad y el descanso. Es importante tratar de mantenerse físicamente activo incluso durante un brote de la enfermedad, pero el descanso también es especialmente importante cuando la AR está activa y las articulaciones están doloridas, inflamadas o rígidas. El reposo ayuda a reducir la inflamación y la fatiga provocadas por un brote de la enfermedad. Tomarse descansos durante el día protege las articulaciones y preserva la energía.

Tratamientos con calor y frío. Los tratamientos con calor, como las almohadillas calientes o los baños tibios, tienden a funcionar mejor para el alivio de las articulaciones rígidas y los músculos cansados. El frío es mejor para el dolor agudo y las articulaciones inflamadas. Puede calmar las áreas doloridas y reducir la inflamación. 

Productos tópicos. Estos geles, cremas o parches adhesivos pueden aliviar el dolor en una articulación o un músculo. Algunos contienen la misma medicación que se puede tomar en una píldora, y otros usan ingredientes que irritan los nervios para distraer del dolor.

Reducción del estrés y terapias complementarias. Hay diferentes maneras de relajarse y dejar de concentrarse en el dolor. Por ejemplo, la meditación, la respiración profunda y concentrar la mente en imágenes que lo hagan sentir feliz. Los masajes pueden ayudar a reducir el dolor, relajar los músculos doloridos y aliviar el estrés o la ansiedad. La acupuntura consiste en insertar unas agujas finas en puntos especiales del cuerpo para aliviar el dolor. Si no le gustan las agujas, la acupresión usa una presión firme en lugar de agujas. 

Suplementos. Los estudios indican que los suplementos de curcumina/cúrcuma y aceite de pescado con omega-3 pueden ayudar con el dolor y la rigidez matutina causados por la artritis reumatoide. No obstante, consulte a un médico antes de tomar cualquier suplemento, para analizar los efectos colaterales y cómo podría afectar otros medicamentos que esté tomando.

Actitud positiva y sistema de apoyo. Cultive una red de amigos, familiares y compañeros de trabajo que puedan brindarle apoyo emocional. Dedique tiempo a hacer cosas que disfrute para levantar su estado de ánimo, lo cual puede ayudar a aliviar el dolor.

Artritis reumatoide

1.5 millones

Personas que tienen artritis reumatoide en los Estados Unidos. 

3X

 Las mujeres tienen tres veces más probabilidades de desarrollar AR que los hombres.

30

En las mujeres, la AR comienza mayormente entre los 30 y los 60 años.

45

La AR es infrecuente en los hombres menores de 45 años. 

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