Gota

 


¿QUÉ ES LA GOTA?
La gota es un tipo de artritis que provoca episodios repentinos y severos de dolor, sensibilidad, enrojecimiento, calor e hinchazón de las articulaciones. Generalmente afecta a una articulación a la vez, sin embargo, la gota puede volverse crónica y afectar a varias articulaciones. La articulación que se afecta con mayor frecuencia es la articulación grande del dedo gordo del pie, aunque, comúnmente también puede afectar el tobillo y la rodilla. El dolor y la hinchazón de la gota son ocasionados por: el incremento del nivel de ácido úrico en la sangre y la formación de cristales de ácido úrico en las articulaciones.

Estos cristales de ácido úrico provocan una hinchazón o inflamación dolorosa de la articulación. El ácido úrico es una sustancia que normalmente se forma cuando el cuerpo descompone productos de desecho llamados purinas. El ácido úrico habitualmente se disuelve en la sangre y atraviesa los riñones hacia la orina. En las personas con gota, el nivel de ácido úrico en la sangre se eleva.

La gota habitualmente se presenta en tres etapas:
1. dolor repentino e hinchazón de las articulaciones que generalmente desaparece después de 5 a 10 días.
2. luego sobreviene un período sin síntomas de ningún tipo, seguido por nuevos ataques súbitos de gota.
3. pasados algunos años, si no se efectúa ningún tratamiento, puede aparecer una hinchazón persistente, rigidez y un dolor de leve a moderado en una o más articulaciones, mismas que podrían presentar incapacidad permanente debido a su destrucción Además, los cristales de ácido úrico pueden acumularse en depósitos grandes debajo de la piel denominados tofos.

La gota puede afectar a las personas de diferentes maneras, algunas, presentan un episodio y jamás tienen otro problema de las articulaciones. Otras tienen episodios frecuentes y dolorosos, además de rigidez y daños duraderos en las articulaciones.

La gota se puede controlar e incluso prevenir, si se la diagnostica correctamente y si se administra la medicación adecuada y se producen cambios en la dieta y en el estilo de vida. El tratamiento adecuado puede ayudarle a evitar los episodios y los daños a largo plazo en las articulaciones. Es importante consultar a un reumatólogo, que es un médico que se especializa en artritis y en enfermedades afines, como la gota.

Episodios agudos
Los episodios de gota habitualmente se desarrollan muy rápidamente. El primer ataque suele sobrevenir durante la noche. Puede que usted se vaya a dormir sintiéndose bien y se despierte en medio de la noche con un dolor intenso en las articulaciones.

Durante el episodio puede notar:
• un dolor repentino y severo e hinchazón en las articulaciones.
• la piel de un color rojo brillante o morado alrededor de la articulación.
• sensibilidad intensa en la zona de la articulación.

Los episodios de gota pueden durar una semana o menos y desaparecer completamente. Si esta afección no se controla con medicación, los episodios podrían sobrevenir más a menudo y ser más prolongados. La repetición de episodios puede dañar las articulaciones afectadas, ocasionando rigidez y limitando su movimiento.

Un episodio de gota puede desencadenarse por:
• un traumatismo de la articulación;
• el consumo excesivo de bebidas alcohólicas;
• una cirugía o por una enfermedad repentina y severa;
• tomar determinados medicamentos diuréticos para tratar la hipertensión, la hinchazón en las piernas (edema) o la insuficiencia cardíaca;
• tomar el medicamento llamado ciclosporina;
• iniciar un tratamiento para disminuir el ácido úrico;
• las dietas agresivas;
• la quimioterapia; y
• el consumir alimentos con alto contenido de purinas.

Algunos alimentos pueden elevar el nivel de ácido úrico porque tienen purinas, que el cuerpo convierte en ácido úrico durante la digestión. Probablemente deba reducir el consumo de:
• sardinas y anchoas;
• carnes y mariscos;
• carnes de órganos (riñones, hígado) y
• alcohol, especialmente la cerveza

Desarrollo de tofos
Los cristales de ácido úrico pueden acumularse en las articulaciones y en los tejidos circundantes. Estos depósitos de ácido úrico se denominan tofos. Los tofos suelen encontrarse alrededor de las articulaciones afectadas por ataques anteriores de gota, sobre los dedos de las manos y de los pies, y debajo de la piel.

Otros problemas
Los cristales de ácido úrico también pueden formar depósitos (o cálculos) en los riñones, en los uréteres (conductos que comunican los riñones con la vejiga) o en la vejiga propiamente dicha. La formación de estos depósitos puede ser consecuencia de diversos factores, como el no beber suficientes líquidos. Esto impide que la orina disuelva todo el ácido úrico. Un cálculo renal puede producir un dolor fuerte en el costado y en la ingle. El cálculo atraviesa el uréter e ingresa a la vejiga. Además, la presencia de fiebre y de sangre en la orina puede relacionarse con los cálculos renales.

La gota puede asociarse con la hipertensión, la obesidad, la diabetes o con las enfermedades renales. Estos problemas pueden hacer que el funcionamiento de los riñones sea deficiente, por lo que el médico comprobará que no haya problemas, y si los hay, indicará el tratamiento adecuado.

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LA GOTA?
Las personas con gota tienen altos niveles de ácido úrico en la sangre, a lo que se denomina hiperuricemia. Sin embargo, muchas personas con hiperuricemia no tienen gota.

La hiperuricemia puede originarse debido a la incapacidad de los riñones de deshacerse del ácido úrico lo suficientemente rápido o porque el organismo produce demasiado. De igual forma, el uso de determinados medicamentos diuréticos puede generar hiperuricemia. Los diuréticos se utilizan para eliminar el exceso de fluidos del organismo y para bajar la hipertensión. Sin embargo todos los diuréticos, así como otros medicamentos, pueden disminuir la capacidad de los riñones para eliminar el ácido úrico, lo que puede elevar los niveles de éste en la sangre.

Algunas características heredadas y otros factores, tales como la dieta, el peso y el consumo de alcohol, incluyendo el alto consumo de cerveza, también pueden desempeñar papeles importantes en la hiperuricemia y la gota.

¿QUIÉN TIENE RIESGO DE GOTA?
La gota afecta a aproximadamente 2,1 millones de personas en este país. Puede sobrevenir a cualquier edad, pero generalmente afecta a los hombres después de los 30 años. Sin embargo, las mujeres también pueden desarrollar gota, en quienes, comúnmente empieza después de los 60 años de edad.

En una época se pensaba que la gota era una enfermedad que afectaba a gente adinerada porque está relacionada con el consumo de alimentos altos en grasas y azúcares y por el exceso de bebidas alcohólicas. Hoy en día, se sabe que aunque la dieta y el exceso de alcohol desempeñan un papel en los episodios de gota, no son la causa principal.

DIAGNÓSTICO
Para diagnosticar la gota, el médico lo examinará y le pedirá que describa sus síntomas. Luego tomará una muestra de sangre y la analizará para medir el nivel de ácido úrico. Un alto nivel de ácido úrico en la sangre no significa forzosamente que usted tenga gota, así como un nivel normal no significa que no la tenga.

Ante la sospecha de gota, puede que el doctor extraiga líquido de la articulación afectada y efectúe un examen microscópico para detectar la presencia de cristales de ácido úrico. El hallazgo de cristales de ácido úrico en el fluido de la articulación es el método más seguro para diagnosticar la gota.

TRATAMIENTO
El tratamiento de la gota incluirá el tomar medicamentos y restricciones dietéticas. Los
objetivos del tratamiento son:
• aliviar el dolor,
• acortar el tiempo de duración de la inflamación en los episodios agudos,
• prevenir futuros episodios y
• evitar el daño a las articulaciones.

Si usted requiere medicamentos, lo más probable es que empiece a tomarlos como tratamiento de un episodio agudo y posteriormente continuará el uso de fármacos para tratar de prevenir episodios en el futuro.

Medicamentos
El tratamiento debe ser individualizado y es probable que deba modificarse de vez en cuando. Las personas que tienen hiperuricemia, pero no presentan otros problemas, generalmente no necesitan tomar medicamentos.

Los medicamentos se utilizan para ayudar a aliviar el dolor y la hinchazón durante los episodios agudos; prevenir o tratar los tofos e impedir la formación de cálculos renales de ácido úrico. Es importante que usted entienda por qué está tomando el fármaco, los posibles efectos secundarios y qué debe hacer si tiene algún problema.

La cantidad de medicina que tome dependerá de sus síntomas y de los resultados de los exámenes de laboratorio. Podría necesitar un solo medicamento, o bien, podría requerir una combinación de medicinas.

MEDICAMENTOS PARA LOS EPISODIOS AGUDOS
Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) se utilizan frecuentemente para aliviar el dolor y la inflamación en los episodios agudos de gota. La indometacina, el ibuprofeno y el naproxeno son ejemplos de medicamentos AINE.

Estas medicinas usualmente, empiezan a surtir efecto dentro de 24 horas después de haberlas ingerido. Sin embargo, los efectos secundarios de los AINE podrían incluir malestar estomacal, dolores de cabeza, sarpullidos, retención de fluidos, problemas renales o riesgos cardiacos. En ciertas ocasiones, también pueden producir úlceras estomacales, particularmente en personas que también ingieren una dosis baja diaria de aspirina. Otros fármacos nuevos, llamados antiinflamatorios inhibidores selectivos de la cicloxigenasa 2 (COX-2),fueron diseñados para que sean más suaves para el estómago. No obstante, hable con su médico acerca de los posibles riesgos para el corazón y demás órganos del uso de estas medicinas.

Los corticosteroides (como la prednisona) son similares al cortisol, hormona que el organismo produce naturalmente. Estos fármacos se pueden inyectar directamente en la articulación inflamada para aliviar el dolor y la hinchazón durante un episodio agudo de gota. También se los puede administrar vía oral o inyectarse en el músculo si el ataque de gota no responde a otros fármacos o si hay varias articulaciones afectadas. La administración de la hormona adrenocorticotrópica (ACTH, por sus siglas en inglés), que es un fármaco sintético que estimula el cuerpo para que produzca corticosteroides de forma natural, también puede ser útil en el tratamiento de un episodio de gota.

Los corticosteroides y la ACTH generalmente comienzan a surtir efecto dentro de las 24 horas de haberlos ingeridos. Los corticoesteroides pueden desencadenar un descontrol del nivel de azúcar en la sangre en personas con diabetes mellitus.
La colchicina se ha utilizado para tratar la gota durante siglos. Este fármaco funciona mejor si se comienza a tomarlo durante las primeras horas de un episodio ya que alivia el dolor y la hinchazón de los episodios agudos. Generalmente se toma en forma de píldora, cada dos o tres horas hasta que los síntomas disminuyan, o si sobreviene algún efecto secundario o si se alcanza la dosis total máxima de 6 comprimidos dentro de las primeras 24 horas. Las dosis en los siguientes días no deben exceder las tres tabletas.

La colchicina puede provocar diarrea, náuseas y cólicos abdominales. Si sobreviene algún efecto secundario, interrumpa la toma del fármaco y llame al médico. Para prevenir futuros episodios, quizá deba seguir tomando una pequeña dosis de colchicina una vez que el episodio cese.

Es muy importante no tomar una dosis más alta de colchicina de la que el doctor le haya recomendado porque sus efectos secundarios pueden ser muy graves.

MEDICAMENTOS QUE CONTROLAN LOS NIVELES DE ÁCIDO ÚRICO
Los medicamentos a los que nos referiremos en los siguientes párrafos se utilizan para prevenir futuros episodios de gota y para tratar y evitar la formación de tofos. Son, a menudo, llamados medicamentos de mantenimiento, ya que el tomarlos de manera regular, le puede ayudar a disminuir y posteriormente controlar los niveles de ácido úrico. Una vez que su cuerpo tenga un nivel normal de ácido úrico, las posibilidades de presentar episodios de gota en el futuro se disminuyen considerablemente.

Estos medicamentos no alivian el dolor ni la inflamación de un episodio agudo. Generalmente, la administración de los mismos comienza después de haber tratado un ataque agudo de gota. Los niveles de ácido úrico pueden empezar a bajar dentro de una a dos semanas después de haber empezado a tomar uno de estos medicamentos. Sin embargo, podría tardarse en notar si los medicamentos están funcionando, debido a que los cristales de ácido úrico podrían demorar en disolverse totalmente y, por ello, los síntomas de gota también tardarán en desaparecer. Es posible que hasta tenga recaídas cuando empiece a tomar estos medicamentos. Esto puede ocurrir porque los cristales de ácido úrico comienzan a disolverse mientras la medicina funciona y su cuerpo se deshace del exceso de esta sustancia. Es muy importante que siga tomando sus medicamentos, aunque tenga una recaída, ya que tomará tiempo para que la medicina surta efecto.

Su proveedor de cuidados médicos podría recomendarle que tome colchicina junto con un AINE por los primeros seis a doce meses para prevenir los episodios agudos.

Si usted debe tomar medicamentos que reduzcan los niveles de ácido úrico, quizá necesite tomarlos por el resto de su vida para mantener la gota bajo control. La decisión de tomar estos medicamentos depende del juicio del doctor y de su disposición para comprometerse a tomar medicamentos diarios de por vida. Las personas que toman azatioprina, mercaptopurina o teofilina no deben usar estas medicinas.

Los siguientes fármacos podrían ayudarle a prevenir episodios futuros.

El alopurinol (Lopurin, Zyloprim) reduce la cantidad de ácido úrico en la sangre y en la orina, ya que disminuye la velocidad con la que el organismo produce ácido úrico. Es el medicamento, que tradicionalmente, ha sido utilizado por la mayoría de las personas con gota y que necesitan controlar el ácido úrico mediante un fármaco. Ocasionalmente, puede provocar efectos secundarios como sarpullido y malestares estomacales, los cuales usualmente desaparecen mientras el cuerpo se va adaptando al medicamento.

En pocos casos, el alopurinol puede causar una reacción alérgica grave. Si tiene picazón o sarpullido, junto con urticaria, fiebre, náusea o dolor muscular, llame al doctor inmediatamente. Este medicamento también puede generar somnolencia, por lo que debe asegurarse que sabe cómo reacciona al tomarlo antes de conducir un vehículo u operar maquinaria.

El febuxostat (Uloric) es un medicamento que ayuda a prevenir la producción de ácido úrico en el cuerpo, y lo hace al bloquear una enzima que sintetiza las purinas transformándolas en ácido úrico. La Administración de Fármacos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó este medicamento en el 2009 para tratar la hiperucimia en personas con gota. Este medicamento puede administrarse a personas con enfermedad renal o hepática, de leve a moderada. Se ingiere en forma de píldora, una vez al día. A veces, ocasiona efectos secundarios como náusea, dolor articular, sarpullido y la presencia de una cantidad elevada de enzimas hepáticas, conocida como irritación del hígado. En estudios clínicos se observaron un pequeño número de paros cardíacos, accidentes cardiovasculares y muertes asociadas a enfermedades del corazón, pero la causa de éstos no está clara.

El probenecid (Benemid) se utiliza para disminuir los niveles de ácido úrico en la sangre al incrementar la cantidad de ácido úrico que pasa a la orina. Este medicamento no es tan efectivo en las personas con enfermedad renal. Por lo general, el fármaco se administra diariamente por vía oral (por la boca). Debe tomarlo con agua, para ayudar a eliminar el ácido úrico a través de los riñones. Su doctor le ajustará la dosis basándose en su nivel de ácido úrico en la sangre. Los efectos secundarios comunes del probenecid incluyen cálculos renales que contienen ácido úrico, náuseas, sarpullido, trastornos estomacales y dolores de cabeza. Si presentara alguno de los efectos secundarios, llame a su médico.

Dieta
Existen muchos mitos sobre la dieta y la gota. Estos son los hechos:
1. La obesidad puede estar asociada con altos niveles de ácido úrico en la sangre. Si usted tiene sobrepeso, el médico puede ayudarlo a comenzar un programa para adelgazar. Es mejor ir perdiendo peso lentamente. Es esencial tener moderación en el tamaño de las porciones que consuma. Si tiene un peso adecuado, cuide su dieta para evitar el sobrepeso.
2. Si la gota o la hiperuricemia se encuentran controladas con un tratamiento efectivo, puede comer lo que desee, pero con moderación. Si tiene cálculos renales a causa del ácido úrico, hable con su médico sobre los alimentos que debe evitar. También debe beber, por lo menos, de 10 a 12 vasos de bebidas sin alcohol de ocho onzas (o cerca de 250 ml.) cada uno, todos los días. Esto le ayudará a eliminar el ácido úrico a través de los riñones.
3. Puede beber café y té, pero tendrá que limitar la cantidad de alcohol que bebe. El exceso de alcohol, especialmente la cerveza, puede elevar el nivel de ácido úrico y provocar un episodio agudo de gota. Si usted bebe alcohol, hable con su médico al respecto.

Para mayor información comuníquese con la Arthritis Foundation. Para ubicar la oficina que le corresponde o para ordenar folletos gratuitos, llame al número telefónico 800-283-7800 o visite nuestro sitio de Internet www.arthritis.org/espanol.

CONTENIDO DE PURINA EN LOS ALIMENTOS

Podría serle útil saber cuáles alimentos tienen los niveles más altos de purina. Limitar el consumo de estos productos puede ayudarle a controlar los episodios agudos de gota.

GRUPO A
La conforman alimentos con una concentración alta de purina tienen alrededor de 150 a 1000 miligramos de purina por cada 100 gramos. Su doctor podría recomendarle que no coma estos alimentos.

• El hígado
• El pan dulce
• Los sesos
• El pescado/ huevos
• La cerveza
• Las sardinas
• Los caldillos de carne
• Los jugos de carnes
• Los mejillones
• El vino
• Las anchoas
• El corazón
• Los riñones
• El arenque

GRUPO B
Abarca alimentos con una cantidad moderada de purina, de entre 50 a 150 miligramos por cada 100 gramos. El doctor podría recomendarle que no coma más de una porción diaria de cualquiera de estos alimentos.

• Las carnes
• Los chícharos (guisantes, arvejas)
• La coliflor
• Las lentejas
• La levadura
• Los frijoles
• Los espárragos
• Los hongos
• La espinaca
• Los cereales integrales
• La carne de aves (por ejemplo, pollo o pato)
• El pescado (excepto por los mencionados anteriormente)
• Los mariscos

GRUPO C
Alimentos con muy poca concentración de purinas. No necesita limitar sus cantidades.

• Las verduras (excepto las mencionadas anteriormente)
• Las frutas
• Los sazonadores y los condimentos, incluyendo la sal y el vinagre
• Los cereales refinados y productos de cereales
• Los aceites y las grasas (en moderación)
• El azúcar y los dulces (en moderación)
• Las sopas claras de vegetales
• Los frutos secos

Actividad física y control del peso
El controlar su peso, o perderlo si tuviera sobrepeso, puede hacer que los efectos perjudiciales de la artritis, incluyendo la gota, disminuyan. El peso adicional que tenga aumenta el estrés en las caderas, rodillas, espalda baja y pies. La presión adicional puede ocasionar más daño o dolor articular. Si usted tiene sobrepeso, adelgazar, aunque no sea mucho, podría serle muy útil. Por ejemplo, por cada libra o medio kilo de peso que pierda, disminuirá hasta 4 libras o casi 2 kilos de presión en las rodillas. El comer bien y el mantenerse en movimiento puede ayudarlo a conservar un buen peso o a alcanzar su meta de adelgazamiento. Si usted desea bajar de peso, pídale consejos a su equipo de cuidados médicos sobre programas que le ayudarán a lograrlo, incluyendo programas de actividad física.

No importa cuánto pese, todas las personas con artritis deben mantenerse activas. Existen varias maneras de moverse. Además de sus actividades cotidianas, intente mantenerse activo por 30 minutos al día, la mayoría de los días de la semana. El caminar, el ciclismo o el tomar una clase de ejercicios, pueden ayudarle y ser suaves para sus articulaciones.

Si le gustaría ejercitarse en grupo o si no está seguro sobre cómo empezar, la Arthritis Foundation, ofrece dos clases diferentes, que se diseñaron para los individuos con artritis. Las clases del programa acuático y del programa de ejercicios se ofrecen en varios lugares en diferentes comunidades y las dan instructores capacitados.

Todos los ejercicios se seleccionan especialmente para quienes tienen artritis. Se ha demostrado que estas clases reducen el dolor e incrementan la habilidad de moverse. También puede hacer ejercicios en casa, con la videocinta o el DVD de la Arthritis Foundation “Take Control With Exercise”. Para adquirirlo, o para solicitar información gratuita sobre cómo mantenerse en movimiento, o para ordenar una copia gratuita del folleto “El ejercicio y la artritis” u otros, llame al 800-283-7800, (con menú en español) o visite nuestro sitio de Internet www.arthritis.org/espanol.

Para aprender otras maneras de incorporar el movimiento a su rutina diaria, visite www. letsmovetogether.org.

• Mantenga una rutina: guardar un tiempo específico, cada día, para mantenerse activo, puede ayudarle a que esto se convierta en un hábito.
• Encuentre un compañero de ejercicios: contar con alguien más para hacer ejercicio, sea su perro, un amigo o un instructor de ejercicios, puede ayudarle a permanecer motivado.
• Añada movimiento a actividades simples: intente estacionarse lo más lejos posible, suba escaleras o camine hacia el escritorio de un compañero de trabajo en vez de enviarle un correo electrónico. El agregar más pasos diariamente le ayudará a mejorar su condición física en general.
• Sea bueno con su cuerpo: esto incluye el realizar movimientos suaves de calentamiento antes de empezar su rutina de ejercicios y estirarse después de que ésta termine. Recuerde que está bien tener dolor muscular, pero si siente un dolor articular más fuerte después de dos horas de concluida su rutina que antes de haberla empezado, quiere decir que no debe exigir tanto de usted mismo la próxima vez.
• Hable con su médico: siempre hable con su doctor u otro miembro de su equipo de cuidados médicos sobre rutinas de ejercicio nuevas, que le gustaría probar.

Escoja un programa para adelgazar inteligentemente. Se sospecha que algunas de las populares dietas bajas en el consumo de carbohidratos, pero altas en el consumo de grasas, podrían promover la hiperuricemia. La hiperuricemia se origina al hacer que el cuerpo queme grasa por energía, generando un estado llamado cetosis. La cetosis puede empeorar la gota, especialmente en las etapas iniciales del cambio de dieta y de la pérdida de peso. El ayuno simple o las dietas extremas también pueden hacer que los niveles de ácido úrico suban y que la gota empeore.